La historia de la cartografía es la historia de la descripción y representación del territorio. Se inicia con las primeras manifestaciones de comunicación dentro de un grupo humano y se desarrolla y evoluciona aprovechando casi todos los conocimientos y tecnologías desarrolladas por la humanidad.

La cartografía constituye de este modo un capítulo notable dentro de la historia. No en vano, su relación con los descubrimientos, exploraciones, colonizaciones, guerras, y toda clase de movimientos y relaciones humanas es directa y determinante.

Así, todas las civilizaciones se han planteado el problema de la representación del territorio, y las soluciones encontradas desembocan precisamente en lo que se conoce como cartografía. Esto es: una suma de arte, ciencia y técnica de hacer mapas y el estudio de éstos como documentos científicos y artísticos.

Entre las primeras referencias cartográficas significativas que se conservan hay que destacar una tableta babilónica de arcilla (s. VII a.C), la carta plana cuadrada de Eratóstenes de Cirene (s. III a.C) o el mapamundi de Ptolomeo (s. II d.C).

El primer atlas: el de Ptolomeo

El primer atlas universal que se conoce fue realizado por Claudio Ptolomeo (90-168 d.c) en la época clásica, donde disponían de avanzados conocimientos geográficos. Este Atlas no sólo utiliza meridianos y paralelos y sitúa las poblaciones por coordenadas, sino que emplea proyecciones cónicas.

Península Ibérica en la cosmografía de Ptolomeo
La Península Ibérica en la Cosmografía de Ptolomeo en una edición impresa en 1467.

En los mapas, la representación de la península ibérica no es muy correcta en sus formas, pero está llena de detalles que reflejan los conocimientos de la época.

Edad Media: los cartógrafos árabes

Durante la Edad Media, el Atlas de Ptolomeo fue reproducido muchas veces en el mundo musulmán. En esta época destaca el cartógrafo Al-Idrisi que trabajó para el rey Roger II de Sicilia y aporta la novedad de la observación directa y la toma de datos de campo sobre el terreno.

Tabula Rogeriana
Composición general de la Tabula Rogeriana que aparece orientada con el sur hacia arriba. El mapa tiene una retícula de meridianos y paralelos que determinan las zonas climáticas.

Su trabajo fundamental fue el Libro de Roger (1154), en el que aparece un dibujo, aunque no es muy exacto, de la península ibérica que forma parte del mapamundi denominado Tabula Rogeriana.

De su obra posterior Recreo de quien desea recorrer el mundo se conserva una versión reducida, que contiene 73 mapas en forma de atlas conocida como el pequeño Idrisi.

La península ibérica en la Tabula Rogeriana
La península ibérica en la Tabula Rogeriana. 1154

Siglo XIII: las cartas náuticas

A partir del siglo XIII, debido al gran impulso de la navegación en el Mediterráneo, se fomenta la confección de cartas náuticas que alcanzan su mayor perfección en los portulanos realizados en los siglos XIV y XV, principalmente.

La cartografía portulana es una técnica bajomedieval de elaboración de mapas náuticos. Está basada en la localización de los puertos sobre una línea de costa realista, aunque exagerando los accidentes litorales.

Está obtenida de forma empírica, con indicación de los puntos cardinales. Se realiza a escala en base a una serie de proyecciones acimutales “superpuestas”. El centro de cada una de ellas se corresponde con la rosa de rumbos náuticos más cercana, formando así una red de rumbos orientados respecto a una superficie plana.

El atlas catalán de Cresques

La obra cumbre de este período es el Atlas Catalán, atribuida a los cartógrafos mallorquines Abraham y Jauda Cresques fechado en 1375.

Atlas catalán. Cresques Abraham. 1375.
Atlas catalán. Cresques Abraham. 1375. Fuente: Wikipedia.

Este atlas está formado por seis hojas en pergamino; las dos primeras contienen texto e ilustraciones cosmográficas y astronómicas, con un calendario astronómico provisto de un nomograma móvil, primer ejemplo de la utilización como instrumento de cálculo. Las otras cuatro hojas corresponden dos al Mediterráneo y dos a Oriente hasta las costas del Pacífico e Índico, por lo que se representa la mayor parte del mundo conocido.

Península Ibérica en el Atlas Catalán de Cresques
Península Ibérica en el Atlas Catalán de Cresques Abraham. Conservado en la Biblioteca Nacional de París.

En el siglo XV destaca Gabriel Valseca, autor de mapas destinados a la navegación que alcanzaron gran renombre. Su carta náutica de 1439 contiene abundante información continental, toponimia y una gran calidad en el trazado

Carta Naútica de Gabriel Vallseca. Museo Marítimo de Barcelona. 1439.

El portulano de Battista Agnese, de la colección de la Biblioteca Nacional de España, incluye numerosa toponimia concentrada en las costas en sepia y rojo según la importancia de las ciudades.

Está orientado con rosa de 32 vientos, 16 nudos y líneas de los rumbos cubren toda la carta. Manuscrito sobre pergamino en tinta sepia, refleja además de la Península Ibérica y el norte de África, las islas Baleares, Canarias y Azores.

Portulano de Battista Agnese. S. XVI
Portulano de Battista Agnese. S. XVI.

Siglo XVI: la imprenta y los grandes viajes

El siglo XVI trae consigo una verdadera revolución en la geografía de España, igual que en el resto de Europa. Con el Renacimiento se vuelve a la utilización de medios científicos alejados de las interpretaciones fantásticas y carentes de rigor de la Edad Media.

El continuo interés por la Geografía de Ptolomeo, obra divulgada con anterioridad por el mundo musulmán, unido a la difusión de la imprenta dan lugar a la profusión de ediciones de esta obra, en la que se van añadiendo nuevas versiones de los mapas en donde se aplican los conocimientos adquiridos.

Paralelamente, surge una corriente que culmina en trabajos geográficos fruto de los viajes que geógrafos y cartógrafos, principalmente extranjeros, realizan a finales de siglo. Estos viajes contribuyen al conocimiento del interior de España, y a la mejora del trazado de la Península en los atlas que se publican posteriormente.

El atlas de El Escorial

La obra más notable de esta época es un atlas atribuido a Alonso de Santa Cruz que se conserva en el monasterio del Escorial. El mapa cuenta con 21 mapas a escala aproximada de 1:350.000 y debió dibujarse a finales del siglo XVI. Hasta dos siglos después no habría cartografía de España tan detallada.

Mapa de España en el Atlas de El Escorial. Alonso de Santa cRUZ. CA. 1538-1554. Biblioteca de El Escorial.

Lo cierto es que en este tiempo, el interés de los monarcas se vuelca hacia el Nuevo Mundo y los nuevos descubrimientos y la representación cartográfica de la Península queda muy abandonada por lo que casi siempre es realizada por cartógrafos holandeses.

La Península Ibérica en el Theatrum Orbis Terrarrum

En cuanto a los geógrafos foráneos, los flamencos Mercator y Ortelius marcan una etapa fundamental en la historia de la cartografía. Ambos gozaron del aprecio y los favores de Carlos V y Felipe II. Ortelius fue nombrado cartógrafo del rey por Felipe II. Su obra Theatrum Orbis Terrarrum, publicada en 1570, recopila los mapas de los mejores cartógrafos de la época y puede ser considerado el primer atlas de la historia.

La península Ibérica representada en el atlas de Abraham Ortelius
La península Ibérica representada en el atlas de Abraham Ortelius. Pertenece a una de las ediciones de Theatrum Orbis Terratum publicado por primera vez en 1570.

Siglo XVII: Los cartógrafos foráneos

En el siglo XVII las obras realizadas por los españoles son escasas y las representaciones de la península ibérica aparecen, sobretodo, en los grandes atlas que se publican en Europa a lo largo del siglo, entre los que merece destacar el de Willen Janszoon Blaeu.

Castilla en un mapa de Blaeu
Castilla y zonas colindantes en un mapa de Blaeu. Siglo XVII.

En 1605, Willem Janzsoon Blaeu (Guiglielmus Janssonius) abrió Nova Regni Hispaniae Descriptio. Por primera vez se insertan, en los cuatro ángulos del mapa, vistas de las ciudades de Toledo, Valladolid, Sevilla y Lisboa.

Sobre la cartela se alza el escudo de España flanqueado por dos leones y coronado por los atributos reales. A la izquierda caminan un caballero y una dama con trajes de época. Las viñetas se inspiran en las vistas de Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun y Franz Hogenberg. Se publicó como mapa exento y los datos geográficos se inspiran en el de fray Vincenzo Paletino de Curzola.

Nova Regni Hispaniae Descriptio. Willem Janzsoon Blaeu.

Durante estos años comienzan a utilizarse nuevos métodos en la construcción de cartas náuticas. En éstas se detallan los accidentes de las costas, contienen indicación de profundidades y van acompañadas de un texto donde figura el perfil de la costa. Willen Janszoon Blaeu publica la primera colección completa de cartas del Mediterráneo.

Carta náutica que pertenece a la obra DerZeespiegel de Willen Janszoon Blaeu con 111 cartas. Comprende parte de la costa de Asturias y Lugo.

Primer mapa orlado de España

Producto del siglo XVII son también los mapas orlados. Concretamente, Nova Hispaniae Descriptio (Un mapa moderno de España) es el primer mapa orlado de España por todos sus lados. Es una de las novedades más atractivas de la cartografía holandesa del siglo XVII.

La finalidad de estas orlas era completar la información geográfica del mapa y además añadían un atractivo especial a la obra. El editor del mapa, Jodocus Hondius (1563-1612), fue un célebre grabador flamenco establecido en Ámsterdam. Se especializó en la fabricación de mapas y globos terráqueos. Fue amigo de Gerardus Mercator y editó sus atlas.

En él puede observarse asimismo una división particular de las regiones españolas, que no se corresponde con la actual. Queda representado el reino de León (incluyendo a parte de Asturias). La región de Valencia se extiende a gran parte del reino de Aragón. Andalucía, está dividida en dos zonas, que podríamos considerar penibética y subbética.

Nova Hipaniae descriptio. c. 1610.

Ante la falta de cartógrafos y cosmógrafos españoles con preparación científica, los monarcas acuden a los extranjeros, sobre todo a los portugueses, que conservan los conocimientos del siglo anterior.

Mapa de Aragón de Labaña

El portugués Joan Baptista Labaña realiza el Mapa de Aragón, mediante un minucioso trabajo de campo y utilizando métodos científicos. Este mapa será durante dos siglos y medio el más perfecto y matemáticamente correcto que exista en una región española.

Descripcion del Reyno de Aragon, Joan Baptista Labaña, 1697. CC-BY 4.0. Parroquia de Santa María y San Bartolomé de Borja.

El Atlas de Teixeira de las costas españolas

En 1634, el también portugués Pedro Teixeira, elaboró la Descripción de España y de las costas y puertos de sus reinos, el conocido como ‘Atlas de Teixeira‘. Se trata de una relación de las costas de España empezando por el Bidasoa y terminando en Cataluña.

Reino de Granada. Pedro Texeira, Madrid.  1634. Österreichische Nationalbibliothek (Viena).

Se le daba por perdido hasta que en el año 2000 fue localizado por investigadores españoles en la Biblioteca Nacional de Viena. Contiene un mapa general y vistas parciales de España y Portugal en las que las imágenes detalladas de la costa son perspectivas que pierden el carácter métrico.

Siglo XVIII: el siglo de oro de la cartografía española

El siglo XVII es, sin embargo, un período excepcional para la cartografía española. Desde los primeros años se realizan grandes esfuerzos para dotar a España de un mapa que comprendiera todo su territorio. Se crean numerosos centros científicos y de enseñanza como la Real Academia de Guardamarinas de Cádiz o la Real Academia de Matemáticas de Barcelona y se fundan el Observatorio de Cádiz y el de Madrid.

El mapa jesuita inacabado

Los jesuitas Carlos Martínez y Claudio de la Vega, profesores del Colegio Imperial de Madrid, recibieron el encargo del marqués de la Ensenada de levantar un mapa de España realizado mediante determinaciones geométricas para utilizarlo en una mejor administración del territorio. El mapa fue realizado entre los años 1739 y 1743.

Hubiese sido el mapa que el país necesitaba, en el que se representara todo su territorio, pero faltan Galicia, Asturias, León y algunas zonas Castilla la Vieja (menos Ávila y Logroño). Está basado en un trabajo mínimo de campo e imprecisas observaciones astronómicas, si bien los autores utilizaron la mejor cartografía regional existente. El mapa carece de graduación geográfica en sus márgenes, pero la representación cartográfica es de gran calidad.

Mapa de Martínez y de la Vega
Mapa de Martínez y de la Vega. Fuente.

Este mapa, aunque está incompleto, es el mapa de España más completo que se había realizado hasta esa fecha. De hecho, serue consultado por el geógrafo español Tomás López para muchos de sus trabajos cartográficos.

Dentro del proyecto de elaboración del mapa de España, el marqués de la Ensenada, consciente de la importancia de disponer de una cartografía precisa para hacer más eficaz su política fiscal y de modernización de España envía en 1752 a unos jóvenes a París, con el fin de instruirse allí en las matemáticas y en la práctica del grabado de mapas.

Los mapas de Tomás López

En ese grupo estaba Tomás López quien de regreso a España comienza a publicar mapas provinciales basados en fuentes cartográficas de la época y en la información escrita que le enviaban las autoridades locales. Se trata de una obra de poca precisión y rigor, pero con la toponimia más completa y mejor transcrita hasta el momento.

Mapa general de España de Tomás López.
Mapa general de España de Tomás López.

Su obra principal es el Atlas Geográfico de España de 1804, donde sus hijos recogen los principales mapas realizados en el siglo anterior. También realizó uno de los atlas escolares más antiguos, formado por 27 mapas.

Mapa geográfico del Reino de Granada. Pertenece al Atlas Geográfico de España. Recopilación de 102 mapas que realizó Tomás López y que se publicó en 1804, 1810, 1830 y 1844 por los hijos del autor.

Durante la segunda mitad del siglo XVII se llevan a cabo innovaciones decisivas para el desarrollo de las técnicas cartográfícas e hidrográficas. La invención del sextante, la construcción del teodolito y la publicación del Nautical Almanac marcan un hito en el progreso de la cartografía.

El primer mapa científico de las costas españolas

El marino Vicente Tofiño, director de la Escuela de Guardamarinas, realiza el primer mapa científico de las costas españolas midiendo una cadena geodésica litoral y determinando posiciones astronómicas de los puntos más notables. Publicó el Derrotero de las costas de España y Atlas Marítimo de España. Estas cartas de gran belleza y rigor matemático tuvieron vigencia hasta bien entrado el siglo XX, aportando un conocimiento casi exacto del contorno peninsular.

Plano de la Plaza y Puerto de San Sebastián del Atlas Marítimo de España de Vicente Tofiño
Plano de la Plaza y Puerto de San Sebastián del Atlas Marítimo de España de Vicente Tofiño. El atlas comprende 28 cartas y planos, y una vista. Fuente: Biblioteca Nacional de Francia

Siglo XIX: el desarrollo de la cartografía española

Durante los primeros años del siglo XIX sigue predominando la obra de Tomás López y sus hijos. En Francia e Inglaterra de realizan algunos mapas de España a partir de información obtenida en la guerra de la Independencia.

El mapa detallado de Galicia

Domingo Fontán, influenciado por los trabajos cartográficos que se están realizando en los países europeos inicia en 1817 la triangulación de Galicia y el levantamiento de la Carta Geométrica. Este mapa, finalizado en 1834, es el mejor mapa realizado en España en la primera mitad del siglo XIX.

Carta geométrica de Galicia: Dividida en sus provincias de Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra y subdividida en Partidos y Ayuntamientos : presentada en 1834 a S. M. La Reina gobernadora Doña Maria Cristina de Borbón por sus Secretario de Estado y del despacho de lo Interior. 1845

La división en provincias

En 1833 tiene lugar la división de España en 49 provincias, ejecutada por Javier de Burgos en 1833. Poco después de morir Fernando VII, la regente María Cristina inició un ambicioso plan de reformas políticas y administrativas.

La más importante se le encargaría al ministro de Fomento Javier de Burgos. Se trataba de una división racionalizada del territorio español. El objetivo era uniformar y centralizar el Estado, para facilitar, de manera más rápida y eficaz, la labor de Gobierno central sobre el conjunto de España.

Mapa general de caminos de España y de Portugal con las nuevas divisiones de provincias sirve de continuación al atlas nacional de España por A. H. Dufour; la geografía grabada por Desbuissons y Leclercq; la letra grabada por Bérnard. 1854 (primera edición de 1838 con la nueva división provincial incorporada).

Las provincias según sus regímenes legales

El que sigue es un mapa de España en que se presenta la división territorial según el régimen legal. La obra, de Jorge Torres Villegas, 1852.

Mapa político de España con la clasificación política de todas las provincias según el régimen especial dominante en ellas. José María Alonso, 1852. Fuente.
Mapa político de España con la clasificación política de todas las provincias según el régimen especial dominante en ellas. José María Alonso, 1852. Fuente.

La zona roja delimita la “España Uniforme o Puramente Constitucional que comprende estas treinta y cuatro Provincias de las coronas de Castilla y León, iguales en todos los ramos económicos, judiciales, militares y civiles”, según se puede leer en el texto.

La zona verde equivale a la “España Incorporada ó Asimilada que comprende las once provincias de la Corona de Aragón, todavía diferentes en el modo de contribuir y en algunos puntos del derecho privado”.

Por último, la zona azul, es “la España Foral”, es decir las cuatro provincias que cuentan -y contaban por entonces- con fueros. En amarillo se sitía la España colonial, ya extinta, con las Antillas, las posesiones en el norte de África y Filipinas.

Sin duda esta agrupación explica las raíces históricas de debates que continúan hasta nuestros días. En las distintas leyes que se mantuvieron desde la unión de los diferentes reinos se encuentra la explicación a esas diferencias que persisten. Una diversidad de origen que a veces se ha tornado en conflicto.

Los primeros mapas provinciales de Coello

En 1834 se inicia uno de los más importantes trabajos geográficos de España del siglo: el Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de España y Ultramar. La obra, realizada por Pascual Madoz, se publica en 1845.

Francisco Coello de Portugal y Quesada es el encargado de ilustrar los textos con mapas, con lo que surge el Atlas de España y Posesiones de Ultramar, a escala 1:200.000. Coello inicia sus trabajos cartográficos en 1841 y continúa hasta 1875, publicando a lo largo de estos años los mapas de 34 provincias.

España y Portugal por Francisco Coello
España y Portugal por Francisco Coello; la topografía por Mauricio Sala; la letra por Bacot. Fuente.

El proyecto quedó sin terminar y 11 provincias quedaron sin representar. El Atlas de España y sus posesiones de Ultramar representa en cualquier caso un punto clave en el desarrollo de la cartografía en España.

Mapa de la provincia de Madrid realizado por Francisco Coello a escala 1:200.000. Comprende la provincia de Madrid y planos de población de San Lorenzo del Escorial, Alcalá de Henares, Aranjuez y Real Sitio del Pardo a escala 1:20.000.

Muchos años más tarde, el Atlas de Coello sigue teniendo un valor único para el estudio de la evolución urbana de muchas ciudades españolas y es incluso empleado como obra de referencia en la elaboración de proyectos urbanísticos.

Mapa 1:2.500.000 de densidad de población de España por partidos judiciales según el censo de 1860. El mapa está basado en los datos geográficos de Francisco Coello pero la autoría no figura. Fuente: IGN.

Otros atlas y mapas temáticos del siglo XIX

Con finalidad educativa, principalmente, aparecen en España otros atlas como el Atlas de Geografía de Juan de la G. Artero, cuya primera edición es de 1890 y del que se publican 15 ediciones, fue bastante utilizado hasta bien entrado el siglo XX; y el Atlas de Geografía Universal de Salvador Salinas Bellver que desde que apareció en 1910 ha sido el más empleado en España.

En cuanto a los mapas temáticos, el siguiente ejemplo muestra la organización judicial de España a finales del XIX. Comprende la península Ibérica, las islas Baleares y las islas Canarias.

Mapa Gráfico de la Organización Judicial Española en la Península e Islas Adyacentes. Elaborado por C. Pellón. 1888.

La fundación del Instituto Geográfico

En septiembre de 1870 se funda el Instituto Geográfico y Estadístico bajo la dirección del general Ibáñez de Íbero, cuya principal misión es la realización del Mapa Toporáfico Nacional a escala 1:50.000 dejando para más adelante la elaboración del catastro.

El mapa de España consistió en una colección de hojas para el territorio peninsular y las islas Baleares. Cada hoja cubría 20’ de longitud por 10’ de latitud, con origen de longitudes en el meridiano de Madrid y el origen de las altitudes el del nivel medio del mar en Alicante.

El Atlas Nacional de España

Hacia 1880, el Instituto Geográfico pone en marcha un Atlas Nacional de España como un trabajo descriptivo y estadístico actualizado anualmente. Como señala en el prólogo Ibáñez de Íbero “para completar las otras partes de la obra tan vasta era indispensable la colaboración de los demás centros directivos y el concurso de las autoridades de todos órdenes, incluso los prelados, y de algunos establecimientos científicos”.

El trabajo final consta de veintitrés artículos y un Mapa Geográfico de la Península e Islas Baleares necesario para ilustrar su lectura, contenido en un volumen de XXIV + 1120 páginas, bajo el título de Reseña Geográfica y Estadística de España. Fue editado en el año 1888.

El mapa a escala 1:1.500.000, formado por el propio Ibáñez de Ibero con motivo de la división del territorio en zonas militares, es la única ilustración que acompaña al texto. Publicado en negro y siena, fue reeditado en 1902. El trabajo de edición se llevó a cabo en la imprenta del propio Instituto Geográfico y Estadístico.

El atlas nacional de España es un proyecto continuado por el Instituto Geográfico Nacional hasta nuestros días y que ha sido periódicamente actualizado hasta su última versión completamente digitalizada disponible online, en lo que se ha dado en llamar Atlas Nacional de España del siglo XXI.

La cartografía española en el siglo XX

La producción cartográfica estuvo claramente liderada en España por el Institutu Geográfico Nacional desde su aparición a finales del XIX. No obstante, siguieron sucediéndose otras iniciativas cartográficas a título privado.

Mapas provinciales de Chías y Carbó

A comienzos del siglo XX ve la luz la colección la España regional de Benito Chías y Carbó. En ella se representan los mapas detallados de cada una de las provincias españolas. Autor de numerosos mapas, los más conocidos de los cuales son los incluidos en la «España Regional».

La provincia de Zaragoza en los mapas de Chías y Carbó.

Estos mapas se publicaron también separados por provincias, entelados y encarpetados en formato uniforme de 12,5 x 9 cm.,formando la «Colección de Cartas Corográficas de la Provincias y Capitales de España», que fue aprobada por el Ministerios de Instrucción Pública y Bellas Artes como texto de enseñanza en 1904.

Mapa de los ferrocarriles españoles de Forcano

En el lado de los mapas temáticos, destaca por su bella factura el siguiente de los ferrocarriles españoles realizado por Alfredo Forcano en 1948 que es el más completo de su época y muestra un gran nivel de detalle.

Mapa del Ferrocarril de Forcano de 1948
Mapa del Ferrocarril de Forcano de 1948. Fuente.

El primer mapa realizado por Forcano es de 1931 y lo realiza como agente de investigaciones en los ‘Caminos de Hierro del Norte’. Posteriormente prepara distintas ediciones en los años 1942, 1946, 1948 (la que aquí se muestra) y 1956.

La división administrativa en el franquismo

En cuanto a la división administrativa, las regiones reflejadas en el mapa preconstitucional de España, el utilizado durante el franquismo, muestra una división distinta a la de las actuales comunidades autónoma, con las que adiferencia de estas, las regiones franquistas no tenían ningún autogobierno y eran tan sólo una mera agrupación de las provincias para el régimen político.

España. Mapa Administrativo y de Comunicaciones. 1950. Dirección General del Instituto Geográfico y Catastral. IGN.

Como puede observarse en el mapa, hay regiones que ya no existen en el mapa autonómico (más abajo), tal es el caso de León, Castilla la Vieja o Castilla la Nueva. También las hay que han modificado sus límites.

Mapa de España dividida en términos municipales. 1966. Formado y publicado por la Sección de Cartografía y Publicaciones del Instituto Geográfico y Catastral.

La españa autonómica de la Constitución del 78

El mapa de la “España de las autonomías” nace de la promulgación de la Constitución de 1978, que recoge el derecho de autonomía de las nacionalidades y regiones que forman el Estado.

Tras la ratificación de la carta magna y como resultado de la implementación de los principios contenidos en el Título VIII, en los años siguientes se completó el proceso. Se instauraron así las 17 comunidades autónomas mediante la aprobación de sus Estatutos de Autonomía.

El desarrollo del Estado de las autonomías en España en los años ochenta introdujo nuevos productores institucionales de series topográficas a escalas 1:10.000 y 1:5.000, como fueron los sucesivos organismos autonómicos.

Mapa autonómico de España de 1986. Instituto Geográfico Nacional.

La digitalización de la cartografía hasta nuestros días

Desde el punto de vista productivo, cabe destacar el papel preponderante que han ido adquiriendo las imágenes aéreas y espaciales. Entre 1977 y 1983 se llevó a cabo el llamado Vuelo Interministerial o del IRYDA a escala 1:18.000 todavía en blanco y negro. El color fue introducido a partir del vuelo de costas de 1989-1991, realizado a escala 1:5.000.

A partir de 1999 se llevan a cabo periódicamente vuelos fotogramétricos sobre todo el territorio nacional y a partir de 2004 se digitaliza completamente el proceso, desde la toma de imágenes aéreas hasta la obtención de ortofotografías digitales. Una evolución paralela siguió la teledetección, especialmente a partir de la serie de satélites LANDSAT desarrollados por la NASA. El primero se puso en órbita en 1972 y proporcionó las primeras imágenes de detalle de España desde el espacio.

Instituto Geográfico Nacional, Península Ibérica, Baleares y Canarias. Escala 1:1.250.000.
Instituto Geográfico Nacional, Península Ibérica, Baleares y Canarias. Escala 1:1.250.000. 2013, Instituto Geográfico Nacional, 11-H-13.

La informatización ha cambiado completamente la elaboración de información geográfica. Su introducción ha sido paulatina desde los años ochenta y en la primera mitad de los noventa aparecieron publicadas las primeras hojas así formadas.

Por otro lado, cabe añadir el gran impacto que está teniendo el uso de internet, ya entrado el siglo XXI, como canal de difusión e intercambio de información geográfica. La representación de España nunca ha sido tan precisa ni ha estado tan al alcance de todos como en la actualidad.

*Si quieres profundizar en la historia de la cartografía en España, en este completo artículo para el Atlas Nacional de España del IGN puedes encontrar más información.

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