Así es como el mundo se puso de acuerdo en la hora

Corría el año 1884 cuando se celebró en Washington la Conferencia Internacional del Meridiano a petición del presidente de Estados Unidos Chester A. Arthur. El objetivo: la elección de un meridiano para ser empleado como longitud cero común y como estándar de tiempo en todo el mundo.

El resultado de aquella reunión fue una serie de resoluciones que pasaron por la selección de un meridiano del observatorio astronómico de Greenwich como un estándar internacional para la longitud cero grados. Se establecía como meridiano único de referencia y origen de la longitud geográfica, necesaria para fijar las horas y pero también para la cartografía, dentro de las coordenadas geográficas.

También se adoptó un día universal u hora GMT (hora media de Greenwich por sus siglas en inglés), basada en la posición media del Sol y definida por primera vez a partir del día solar del mediodía de Greenwich. El 1 de enero de 1925 se adoptaría la convención de que la jornada comenzase a la media noche, atrasando aquel día 12 horas y a partir del cual GMT se sigue definiendo a partir de la medianoche de Greenwich.

Pero la falta de un procedimiento establecido para la adopción de tales resoluciones y las reticencias de algunos países en adoptarlas se tradujeron en un retraso y descoordinación entre los países del mundo en cuanto a la implantación de las distintas resoluciones.

¿Por qué una misma hora para todos?

“La hora oficial es puramente convencional, no estando ligada estrictamente a la hora solar local (que depende de cada lugar), sino que pretende unificar la hora en un territorio dado”, según explica Pere Planesas, del Observatorio Astronómico Nacional, en su obra ‘La hora oficial en España y sus cambios’ que se ha tomado como referencia para la elaboración de este artículo.

En una primera instancia, pudo corresponder a la hora solar local media de la capital de un país (en ocasiones, la de su observatorio astronómico) o de la ciudad principal de un territorio. La hora no había sido un problema hasta que empezó a ser necesaria

No sería hasta el siglo XIX, con el advenimiento de un mundo cada vez más conectado, cuando fue haciéndose “cada vez más patente la necesidad de coordinar a nivel internacional el establecimiento de las horas nacionales, referidas a una hora universal de referencia”.

Hubo estudios, progresos a nivel nacional y reuniones de trabajo internacionales, siendo las más influyentes la de Roma, en 1883, y la citada, de Washington, al año siguiente.

La elección geopolítica del meridiano cero

No existía ninguna razón científica para fijar la línea imaginaria en ningún punto en concreto. Se trataba por tanto de una decisión política en la que entraba en juego el poder y el prestigio de cada país. Una elección puramente geopolítica.

Tres propuestas como meridianos base fueron planteadas. La primera fue la de un meridiano internacional, situado sobre la isla de El Hierro, en España, que era tradicionalmente el territorio más occidental conocido desde la época de Ptolomeo, en el siglo II. El de El Hierro había sido como meridiano nacional francés por orden de Luis XIII el 1 julio de 1634.

Las otras dos opciones fueron la del meridiano del Observatorio de París y la del meridiano de Greenwich, que fue la elección finalmente elegida. Greenwich jugaba con cierta ventaja ya que el Imperio Británico estaba en su máximo esplendor. Francia peleó por París y ante la imposibilidad de lograrlo buscó una solución de compromiso con ‘El Hierro’.

La solución de compromiso que buscaba Francia chocaba con la conveniencia de que la línea imaginaria pasara por un observatorio real situado en tierra. Finalmente en Washington se puso sobre la mesa la opción de Greenwich. Obtuvo 22 votos a favor.

Votaron a favor Austria-Hungría, México, Chile, Países Bajos, Colombia, Paraguay, Costa Rica, Rusia, Alemania, El Salvador, Gran Bretaña, España, Guatemala, Suecia, Hawaii, Suiza, Italia, Turquía, Japón, Estados Unidos, Liberia y Venezuela. El único voto en contra fue el de la República Dominicana. Brasil y Francia se abstuvieron.

Representantes de las naciones participantes en la Conferencia del Meridiano de Washington.
Representantes de las naciones participantes en la Conferencia del Meridiano de Washington.

Progresiva implantación del sistema de husos horarios

El proceso de implantación de los husos horarios tras las resoluciones de la Conferencia Internacional del Meridiano de Washington fue gradual y se extendió durante casi un siglo, en el que incluso el tiempo de referencia cambiaría. Paralelamente se fue implantando un sistema de husos horarios mundial.

Su origen se encuentra en la estandarización de los horarios de trenes, iniciada en 1840 y completada en 1847 en Inglaterra y Escocia (Railway Time), seguida de Holanda, Francia y, en 1883, en el extenso territorio de los EEUU (Standard Railway Time).

Mapa de los husos horarios 1942.
Mapa de los husos horarios 1942.

En menos de diez años, otros países europeos habían unificado sus horarios de trenes, influyendo con ello en los horarios civiles. La mayoría lo hizo estableciendo un horario que difiriera de la hora solar media del meridiano de Greenwich (GMT) en un número entero de horas.

En la década de 1910 se dieron impulsos adicionales, con el inicio de la emisión de señales horarias estandarizadas basadas en la hora solar media del meridiano de Greenwich. Asimismo, se adoptó dicho meridiano para los mapas marinos de las naciones europeas con costa.

EEUU y el Reino Unido aceptaron la propuesta francesa de extender los husos horarios a los mares y océanos, que daría lugar a la publicación, en Francia, del primer planisferio de husos horarios en 1917.

Progresivamente, todos los países, uno a uno, han adoptado los husos horarios como base para la hora legal en sus territorios. En general, esta difiere de la hora universal en un número entero de horas, aunque en algunos casos difiere en un número entero de medias horas (India) e, incluso, de cuartos de hora (Nepal).

El Tiempo Universal y Tiempo Universal Coordinado

La expresión “Tiempo Universal” (UT), aplicada al tiempo de referencia, fue adoptada por la Unión Astronómica Internacional en 1928 para su uso en cuestiones científicas. Dio lugar a varias versiones (UT0, UT1, UT2) a medida que ha mejorado el conocimiento de la rotación de la Tierra.

El 1 de enero de 1972 el Tiempo Universal Coordinado (UTC), basado en el Tiempo Atómico Internacional corregido de segundos intercalares, se convirtió en la base del tiempo civil en el mundo.

Orígenes del cambio de hora

Se entiende por “periodo de hora de verano” el periodo del año durante el cual se adelanta la hora en sesenta minutos con respecto a la hora del resto del año. Realmente se trata de un periodo de primavera-verano.

Actualmente no todos los países cambian la hora. Una cuestión, la del cambio de hora, que está siempre sometida a debate público, especialmente en Europa, con voces a favor y voces en contra de cambiar la hora dos veces año.

Si nos remontamos a la historia del cambio de hora, se aplicó por primera vez durante el transcurso de la primera guerra mundial. El objetivo era mantener las fábricas abiertas durante una hora más desde la primavera hasta septiembre u octubre.

Esta medida excepcional la tomaron primero los gobiernos alemán y austro-húngaro en abril de 1916. Después sería adoptada en ese mismo año por Holanda, Reino Unido (mayo), Francia y Portugal (junio). Otros países involucrados en la contienda lo harían después. Algunos lo mantuvieron hasta terminar la segunda guerra mundial.

En España la hora de verano se adoptó por primera vez en 1918, por el Real Decreto de 3 de abril. Allí se disponía, inicialmente, “que el día 15 del mes actual, y a las veintitrés horas, se adelante la hora legal en sesenta minutos, y que el día 6 de Octubre del corriente año se restablezca la hora normal”.

La razón aducida fue la escasez de carbón provocada por la primera guerra mundial. Una escasez que obligó a intensificar la producción y a reducir el consumo. Al mismo tiempo, se buscaba armonizar el horario con el de los países vecinos.

Fuente: ‘La hora oficial en España y sus cambios’. Pere Planesas Observatorio Astronómico Nacional Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento

3 comentarios en “Así es como el mundo se puso de acuerdo en la hora”

  1. Hola. Con “También se adoptó un día universal, el día solar medio de Greenwich, que se iniciaba a medianoche y contaba las horas de 0 a 24.” el texto da a entender que esto ha sido así desde el principio de lo que se narra en él.

    Sin embargo, originalmente el inicio de las horas era el mediodía. Esto se cambió en 1925:
    https://es.wikipedia.org/wiki/Horario_universal

    Gracias por el artículo, muy instructivo, como siempre.

  2. Saludes desde Nicaragua. Creo que existe alguna relación entre la hora solar de un país y los husos horarios, si divididos uno de los meridianos que pasan por Nicaragua, eso nos 5 horas y nosotros estamos en el huso horario-6. ¿Existirá alguna relación?

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