Evolución de la bandera de España a lo largo de la historia

Los romanos, y en la antigüedad en general, solían llevar a la batalla unos estandartes rígidos que solo con el paso de los siglos comenzarían a llevar paños. Fueron los árabes, por la península ibérica, y los cruzados en en el resto de Europa, quienes traerían de oriente esta costumbre de llevar enseñas de tela que ondeaban al aire. Las primeras banderas en la península ibérica fueron, por lo tanto, las de los musulmanes.

Estandarte del califa cordobés

Con el tiempo, los cristianos fueron adaptándose a esta nueva costumbre, pero al principio eran solo un emblema real. Es decir, el estandarte, la bandera, representaba solo al rey o, en todo caso, a la monarquía. Después se asociaron esas armas al territorio.

No se puede hablar de España hasta los Reyes Católicos. Incluso hay quien dice que no se puede hablar de España hasta la llegada de Felipe V o incluso hasta la Constitución de Cádiz. Todas las posturas son comprensibles y aportan argumentos de peso. No obstante, comenzaré la historia de la bandera española desde los Reyes Católicos, ya que su reinado fue, como mínimo, el origen del actual concepto de España.

Los Reyes Católicos y la casa de Austria

Los Reyes Católicos usaban un pendón que combinaba las armas de Aragón con las de Castilla y las de León. Este pendón continuó usándose, pero Felipe el Hermoso, esposo de la hija de aquellos, Juana la Loca, trajo consigo la cruz de Borgoña.

Pendón heráldico de los Reyes Católicos, con los emblemas de Castilla, León y Aragón.

Su hijo, Carlos I de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, tomó la cruz de Borgoña como emblema personal y así se generalizó en los reinos hispánicos.

Pese a que la cruz roja con el fondo blanco siempre se usa para recordar el Imperio hispánico, la realidad es que este no era el símbolo de los estados españoles, sino el personal del monarca.

De hecho, incluso, no de todos los monarcas de la casa de Austria o Habsburgo, ya que Felipe II cambió sus colores: mantuvo la cruz roja, pero el fondo lo prefirió amarillo.

Cruz de Borgoña o Cruz de San Andrés, que, con muy diferentes diseños, fue usada por la marina y los tercios

Es menos cierto que los tercios llevaran siempre este emblema, puesto que el diseño llegó a ser de lo más variado en colores y formas según el regimiento. Podemos constatar, sin embargo, que la cruz de Borgoña solía estar siempre presente.

Su primer uso como emblema militar español fue en la batalla de Pavía, en 1525, por lo que no acompañó a Hernán Cortés en la conquista de México, por ejemplo, que se prolongó desde 1519 a 1521.

Esta bandera continúa presente en numerosos territorios que formaron parte de la corona hispánica y en varios regimientos de los tres ejércitos españoles.

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La bandera con la casa de Borbón

Cuando llegaron los Borbones al trono español hubo un cambio de pendón. Recordemos que, hasta ahora, la bandera era un símbolo del rey o de la monarquía, no del país.

Bandera naval durante los reinados de los primeros Borbones

Los primeros Borbones usaron el fondo blanco, típico de su casa, con el emblema personal del rey en medio. El blanco era el color de la familia, y esta gobernaba, en aquel entonces, en muchos lugares de Europa.

Carlos III tomó una medida práctica: convocó un concurso para un nuevo pabellón (bandera) naval que diferenciara los barcos españoles de las de otros países. De hecho, serían dos, uno para las naves civiles y otro para las militares.

Antonio Valdés y Fernández Bazán le presentó al monarca doce diseños diferentes, de los que se escogieron dos. Uno de ellos, el destinado para uso militar, se corresponde con la bandera actual.

Los 12 bocetos de bandera de Valdés. | Foto: Museo Naval/Armada Española.

Entre el reinado de Carlos III y la guerra de independencia contra Napoleón, el estandarte fue usándose cada vez en más amplios sectores, siempre dentro del ejército. Durante esta guerra su uso se hizo general entre la población sublevada contra el gobierno filofrancés.

Pabellón civil, usado por los barcos mercantes hasta 1927, dictadura de Primo de Rivera.

La Primera República no cambió los colores, pero sí eliminó los símbolos monárquicos del escudo que era común usar hasta entonces: las armas de Castilla y León coronadas

La bandera de España en el siglo XX

Hasta la dictadura de Primo de Rivera se siguió usando el pabellón civil de cinco franjas que Carlos III decidió usar en los barcos mercantes. El dictador lo prohibió y pasó a usarse siempre la de tres líneas, restringida a la guerra en sus orígenes.

La Segunda República sí hizo modificaciones; la lógica fue la siguiente: en la bandera están incluidos los colores de la casa de Aragón, pongamos el morado de Castilla para que estén representados los dos grandes reinos que se unieron para originar España. El problema es que el pendón de Castilla, que en esa época se pensaba morado, era en realidad carmesí.

Bandera de la Segunda República española y del bando sublevado durante los primeros meses de la Guerra Civil

Por tanto, si aplicamos la lógica de la bandera republicana a la realidad, la seña seguiría siendo prácticamente igual que la monárquica. Sin embargo, su uso se estableció y en la práctica es un símbolo civil reivindicativo amplia y totalmente aceptado y muy querido en el país por los sectores antimonárquicos.

De la dictadura de Franco hasta hoy

Tras el golpe de estado de Francisco Franco y durante la Guerra Civil, el mando sublevado inició su lucha con la bandera republicana, pero a los pocos meses la cambió por la  tradicional, si bien mantenía el escudo de la segunda República (como había ocurrido en la primera, habían eliminado los símbolos monárquicos) en el centro.

Tras la victoria fascista, se instauró oficialmente de nuevo la bandera bicolor con el Águila de San Juan, símbolo de los Reyes Católicos, que se modificó en dos ocasiones, en 1945 y en 1977.

Bandera de la dictadura franquista durante la mayor parte del régimen.

Actualmente, y a diferencia de otros países que cambiaron su bandera al alcanzar regímenes democráticos (no todos lo hicieron), la bandera española es exactamente la misma que eligió el rey Carlos III como estandarte de guerra.

De hecho, la diferencia, que es el escudo, no es constitucional, pues en la carta magna española solo se establece la bandera. Tanto el escudo como su posición en un lateral son de una ley posterior.

El escudo de España

El escudo se legalizó en 1981 y consta de una rica simbología. El centro está cuartelado y vemos un castillo, por Castilla, un león, por León, unas cadenas, por Navarra, y las barras amarillas y rojas de Aragón. En el extremo inferior descansa la representación de una Granada, por el último reino musulmán de la península, el reino nazarí de Granada, y en medio vemos las armas de la casa de Borbón, la Flor de Lys.

El escudo está coronado por la corona española. Las dos columnas de los laterales son las míticas columnas de Hércules, que señalaban el final del mundo conocido y que se encontraban en el estrecho de Gibraltar. Encima de estas columnas encontramos, nuevamente, la corona española y la del Sacro Imperio Romano Germánico, legado de la casa de Austria.

Actual bandera constitucional española.

Una cinta rodea las columnas con el lema Plus Ultra, que significa en latín más allá. Como comentaba antes, las columnas de Hércules, la entrada al Atlántico, señalaban el fin del mundo, pero la corona hispánica descubrió (desde una óptica puramente europea, evidentemente) que había tierra más allá, por lo tanto, del clásico latino Non plus ultra (no más allá, en referencia a que ahí acababa el mundo), se sacó el Plus Ultra (sí que hay tierra más allá).

12 comentarios en “Evolución de la bandera de España a lo largo de la historia”

  1. Correos acaba de lanzar un sello sobre el V centanario del sitio de Logroño de 1521. En el mismo, como motivo principal, figura la ba cndera de borgoña con nudos y fondo blanco. Con estos datos habria que reescribir la historia de la que para algunos ha sido la primera bandera española, no apareció en la Batalla de Pavía de 1525, sino el sitio de Logroño de 1521. Eso o Correos edita sellos sin el más mínimo rigor historico que es lo que parece.

  2. “Actualmente, y a diferencia de otros países que cambiaron su bandera al alcanzar regímenes democráticos (no todos lo hicieron), la bandera española es exactamente la misma que eligió el rey Carlos III como estandarte de guerra.”

    Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, República Dominicana, etc. Casi todos los países de América Latina sufrieron dictaduras que duraron años e incluso décadas. Y en todos esos países, la bandera fue siempre la misma: antes, durante y después de la dictadura. Dígale a un argentino que cambie la albiceleste porque la usó Videla, a ver qué le responde.

    Incluso la bandera italiana es la misma que usó Mussolini durante 23 años. Lo único que ha cambiado es el escudo: pero no porque fuera fascista, sino porque era el escudo de la monarquía.

  3. Lo siento, pero el artículo es muy pobre comparado con el nivel de otras publicaciones de esta página. Una pena porque el tema es muy interesante

  4. Interesante tema, pero hay algo chocante: el león de color lila en la bandera de los reyes católicos. En otro artículo de historia leí que se debe a que se pintaba con tinte púrpura, y en época moderna se malinterpretó que su color era violáceo (quizá incluso por influencia del inglés, donde la palabra “purple” identifica al color violeta); su verdadero color sería más bien escarlata.

    1. Hola, Ignacio.

      Según tengo entendido, el emblema medieval, al menos por el siglo XIII, era un león pasante, que no rampante como se representa ahora, de color púrpura sobre fondo blanco. Es decir, que el león no se sostenía sobre sus dos patas traseras, sino que tenía tres patas apoyadas y solo una alzada. Podía estar orientado tanto a la derecha como a la izquierda.

      Para ser sincero, ignoro la diferencia de matices entre el púrpura, el morado, el violeta, el lila y el escarlata. Los colores y sus tonalidades son, por desgracia para mí, un tema en el que tengo muchas carencias.

      Un saludo y gracias por el comentario.

  5. “No se puede hablar de España hasta…”

    Pues en la antigua Roma hablaban bastante de la Hispania, y su enseña militar en la legión era el toro… a ver si ahora va a resultar que España es una invención del imaginario colectivo, la Reconquista se realizó con la ambición de la recuperación cristiano-romana de la península frente a los invasores, y desde el principio tenían bien claro como se llamaba ese territorio. Hispania. Será por referencias.

  6. Sabes que la bandera del califa no es de España, porque en España nuestras costumbres son católicas (en contra de la pederastia, en igualdad,…)

    1. Hola, Serrano.

      Claro, como creo que todos, sé que ni la bandera del califato de Córdoba, ni la de León, ni la de Castilla, ni la de Aragón, son la bandera de España. Esta tiene tres franjas y dos colores, o, en algún momento, tuvo tres colores.

      También sé que la historia de la península ibérica musulmana forma tanta parte de nuestra historia como cualquier otro período (y en nuestro actual escudo puedes ver una granada como símbolo del reino nazarí de Granada, musulmán).

      Un saludo.

  7. Interesante entrada, como siempre.

    Un comentario: Tanto en la Edad Media como en gran parte de la Edad Moderna, no tenía sentido diferenciar al “rey” del “país/reino”. El “reino” era algo (no quiero emplear la palabra propiedad) del rey y uno no tenía sentido sin el otro.
    Era el rey el que entraba en guerra, pero no era Carlos V o Alfonso X, era su reino.
    Si un rey cedía/vendía parte de su “reino” a otro, ese territorio pasaba a ser otro reino/país.
    Un “reino” no podía endeudarse como tal, lo hacía su rey. Si un rey se endeudaba, era su “reino” la garantía y quien tenía que pagar.
    etc etc

    La separación entre rey y reino (no empleo las palabras “pueblo” o “nación” que son muy posteriores) es moderna. Si una bandera representaba a Carlos II, estaba representando a España. Si hubiera un indicativo para representar a España en el siglo XVI, hubiera representado también a sus reyes.

    1. Buenas, Fernando.

      Pues comparto tu reflexión, sí. Aunque yo sí me atrevería a hablar de propiedad en la relación entre el rey y su reino.

      Creo que es un tema que daría para un interesante debate, porque veo razones tanto a favor como en contra (tal vez la identificación sería más con la monarquía, no en concreto con el rey, al menos se me ocurren algunas situaciones que podrían ser una pequeña prueba de ello). No obstante, serían matices, en gran medida estoy de acuerdo tu opinión.

      Un saludo y gracias por tan buen aporte.

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