Desafío al lector a que responda a ciegas a estas preguntas, acorde con su mapa mental. ¿Qué ciudad está más al norte: Gerona o Palencia? ¿Cuál está más al este: Cartagena o Zaragoza? ¿Qué ciudad está más cerca de Barcelona: Málaga o Milán? ¿Y cuál está más cerca de Madrid: París o Túnez?

Las respuestas son: Palencia, Zaragoza, Milán y Túnez. ¿Sorprendente? ¿Por qué la mente nos juega estas malas pasadas?

El mapa mental

Aunque tengamos conciencia de nosotros mismos como seres complejos con inteligencia muy avanzada, en realidad no lo somos tanto. Nuestro cerebro sigue estando más preparado para recordar el camino que recorrimos para cazar un bisonte que para memorizar y asimilar vastas extensiones de terreno.

Lo mismo sucede con la toma de decisiones y con el pensamiento estadístico. Podemos tomar decisiones racionales que involucren a un máximo de 150 personas, que es el tamaño de una tribu. Más allá, nos volvemos irracionales.

Por lo que respecta al mapa mental, la teoría de la Gestalt sugiere que hay ciertas ventajas evolutivas en racionalizar las formas, percibirlas como más regulares de lo que son. Tendemos a asimilar formas complejas sobre todo a cuadrados y círculos, y en menor medida rectángulos. Tesis similares se aplican a cómo percibimos las ciudades y nos orientamos en ellas a través de formas e hitos.

La forma de España la percibimos casi cuadrada. Como Cartagena está en la costa y Zaragoza en el interior, nos parece lógico que la primera esté más hacia el este, cuando no es así. Los Pirineos y la costa norte es horizontal en nuestra cabeza; por ello, Gerona la colocamos más al norte que Palencia.

Mapa de España

Finalmente, se nos antoja imposible que una ciudad extranjera (Milán) esté más cerca de Barcelona que una nacional (Málaga), y una del continente (París) más lejos que otra de África (Túnez). En estos casos, la componente social juega un papel determinante: “nosotros” siempre estamos más cerca que “ellos”.

Italia enderezada

Recientemente, se ha publicado un artículo científico en Journal of Environmental Psychology en el que dos investigadores italianos indagan sobre cómo perciben los ciudadanos italianos su propio país. Los resultados muestran que el mapa mental es a menudo muy diferente del real, como ya vimos en otra ocasión.

Los investigadores sometieron a 200 estudiantes universitarios a diversos tests, de los que emergió que la percepción de Italia era “enderezada”. El ángulo de la península italiana es de casi 45º respecto de la vertical, mientras que la percepción es de sólo unos 15º. Para el cerebro es mucho más sólida la ortogonalidad, el eje vertical y el horizontal, que las directrices inclinadas.

Además, en otro acto de regularización, la esbeltez percibida del rectángulo es menor. También la parte norte se asemeja en anchura al resto de la península. En definitiva: el cerebro prefiere las formas geometrizadas y compactas.

Forma real (izquierda) y cognitiva (derecha) de Italia en uno de los experimentos. Fuente: Journal of Environmental Psychology

Cerdeña en el centro

Un segundo experimento se focalizó en la posición de la isla de Cerdeña respecto a la península. Los resultados mostraron que la posición mental de la isla es más al norte de su posición real, porque así “cae” en posición central. La fuerza de la simetría… Además, su tamaño también resultó que se percibía más pequeño, porque las islas son pequeñas, ¿no?

Reconstrucción del mapa físico de Italia real y percibido

Europa encogida

Finalmente, la investigación se cierra con un estudio sobre la percepción de la posición de diversas capitales europeas respecto de Milán. Los resultados reflejan que se tiene una idea de Europa más pequeña de lo que realmente es. Sin embargo, las islas británicas se imaginan mucho más lejos y al norte de su posición real. Su condición de islas hace que se perciban como algo externo.

Por ejemplo, Londres se percibe más al norte que Amsterdam o Berlín, cuando en realidad no es así. Viena se imagina más cercana a Milán, puesto que se identifica la capital con su país, Austria, colindante con Italia. Y Roma se imagina más al sur que Madrid, por aquello de que las ciudades mediterráneas están al sur.

Distancias reales (izquierda) y percibidas (derecha) entre Milán y algunas capitales europeas. Fuente: Journal of Environmental Psychology

Marco Costa, uno de los autores de la investigación, resalta la importancia de tener en cuenta estas tendencias a la hora de mejorar la enseñanza geográfica. “Es importante conocer las dificultades más comunes que emergen en el proceso de imaginar el espacio geográfico. Esa información puede ser preciosa para entender cómo enseñar la geografía de modo más eficaz desde la infancia”.

Canarias y su recuadro

Sin duda, las primeras visiones de los mapas determinan nuestro mapa mental para el futuro. Es de vital importancia que los mapas escolares sean lo más fieles posible a la realidad. Abusar de ventanas, cambios de posición o cambios de escala se desaconseja.

A este respecto, el año pasado el Senado español aprobó el incluir en los libros de texto mapas de España donde Canarias se mostrara en su posición real. Normalmente se coloca en un recuadro en la parte inferior izquierda o bajo Baleares, en el Mediterráneo. Incluso, en ocasiones se representa a menor escala.

El resto de españoles puede comprender así las pecularidades del emplazamiento canario y las enormes dificultades que padecen por las grandes distancias que les separan de la península.

En efecto, la distancia de Tenerife a Madrid es mayor que de Madrid a Praga. Y no sólo eso: entre las islas más lejanas entre sí, la distancia es mayor que entre Madrid y La Coruña.

Distancia real entre Canarias y España

Algo similar intentó el gobierno argentino con su “mapa bicontinental“, aunque en este caso la intencionalidad parece que fue más política que instructiva. Mapas para todos los gustos…

5 COMENTARIOS

  1. Otra que parte el cráneo mal es que en buena parte de Panamá el Atlántico queda hacia el oeste y el Pacífico hacia el este. Incluyendo el canal de Panamá, que va de nor-oeste (Atlántico) al sud-este (Pacífico).

  2. Excelente aporta, como de costumbre; tan solo un “pero”, cuando dices en el pie del último mapa “Distancia real entre Canarias y España” puede dar lugar a equívocos por gente no experta, porque obviamente por el mero hecho de ser un mapa y tener proyección, esa distancia deja de ser real.

    Saludos.

    • Llevas toda la razón del mundo, aunque para esa proyección concreta el dibujo es bastante real. El lugar geométrico de los puntos equidistantes a un punto del globo es una circunferencia, que en proyección de Lambert se vería ligeramente distorsionada salvo cuando dicho centro se encuentra entre los paralelos de intersección con el cono de proyección, como es el caso que nos ocupa aparentemente. Por tanto, esa circunferencia de distancias se ajusta bastante bien a la curva real. Gracias por el apunte

  3. Enhorabuena por el artículo, es muy ilustrativo de la geografía de la percepción tan vigente a todas las escalas. Yo apuntaría que también se les puede aplicar el concepto de “mapas cognitivos” para diferenciarlos de los mapas mentales (organizadores gráficos, fomentados por Tony Buzan), término que ya se menciona en un artículo de Constancio de Castro en la revista Geocrítica de 1999. Espero retomar esta información para la docencia. Saludos desde México!

  4. En la excelenete exposición de mapas que acaba de realizarse en la Biblioteca Nacional, destacaba una proyección acimutal equidistante centrada en Madrid.
    Es el mejor ejemplo de la relatividad del aspecto de los mapas según el punto de vista.
    Y, en cuanto al presente artículo, excelente, como siempre.

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