Como hemos comentado en el blog en otras ocasiones, la representación del mapamundi es cambiante. Cada país la adapta a su visión del mundo. Y es que al fin y al cabo los mapas son representaciones del reparto de poder en el mundo.

La mirada de un mapa puede marcar por décadas la cosmovisión de los ciudadanos de una determinada nación o territorio.

Argentina cambió el mapa del mundo en 2013. La nueva creación, obra del mismísismo Instituto Geografico Nacional, fue presentada por el entonces ministro de Defensa del país, Agustín Rossi. En un comunicado oficial lo definió como “el mapa que expresa las transformaciones geopolíticas de las últimas décadas”.

El objetivo: “descolonizar nuestra mirada”

“El desafío es interpelar cuestiones que aparecen cotidianamente como una verdad no escrita en los planisferios tradicionales”, explicó Rosi.

“El objetivo es descolonizar nuestra mirada y plantear que existen otras perspectivas. Podemos refutar la visión externa, impuesta desde un lugar de poder”, afirmó.

Y añadió: “Resulta un sano ejercicio preguntarnos cómo sería un mapamundi centrado en la Argentina y en el cual se respeten las escalas”.

El resultado de ese “nuevo mapamundi” es el siguiente:

Mapamundi de Argentina diseñado por el IGN en 2011
Mapamundi de Argentina diseñado por el IGN en 2010. Fuente: IGN.

El mapa de Argentina bicontinental

Lo cierto es que Argentina ya tiene experiencia en los cambios de mapas. En 2010 había cambiado el del país para dar un mayor protagonismo a la Antártida. Y lo había impuesto como el mapa de Argentina que debía enseñarse en los colegios. Un paso más en la representación de Argentina en los mapas.

La norma provocó encendidas discusiones en los círculos académicos y algunas voces, según recoge La Nación, incluso criticaron el espíritu “nacionalista” y “retrógrado” de la medida.

Se trata de un mapa “bicontinental”, en el que los territorios antárticos argentinos aparecen en la misma escala que el resto del país. Y se llevó a cabo con un decreto que establecía la obligatoriedad de su uso.

Un cambio de mapa por decreto

Así, se promulgó al efecto el 15 de noviembre de 2010 la Ley 26.651. En ella se obligaba a utilizar el mapa “en todos los niveles y modalidades del sistema educativo como así también en su exhibición pública en todos los organismos nacionales y provinciales”.

Se modificó también la llamada ‘Ley de la Carta’. “Las editoriales deberán incluir el mapa bicontinental de la República Argentina, referido en la presente, en las nuevas ediciones de los libros de texto. Los textos editados con anterioridad deberán incorporar el mapa bicontinental en caso de reimpresión o reedición”, se afirmaba en el nuevo texto.

Mapa bicontinental de Argentina
Mapa bicontinental de Argentina. Fuente: IGN.

A día de hoy, al parecer, la enseñanza del nuevo mapa queda relegada a los libros de texto, y al mapa-pizarra que el ministerio de Educación se comprometió a enviar a cada escuela.

Después de más de cuatro años, lejos de dejar de existir, el viejo mapa, sigue vigente. Aquel mapa en el que la Antártida aparecía en una escala menor y estaba a un lado del territorio, parece seguir siendo el favorito tanto de los maestros como de los alumnos.

Mapa político "clásico" de Argentina, oficial antes de la reforma.
Mapa político “clásico” de Argentina, oficial antes de la reforma.

Otros cambios en el mapamundi: el caso chileno

En Chile, un senador y geográfo, Carlos Cantero, también cambió el mapamundi. Lo hizo a petición del Instituto Geográfico Militar. El mapa, siguiendo el modelo del mapamundi autraliano upside-down, tiene una perspectiva contraria a la generalizada. Situaba a su vez a Chile en el medio del mundo.

Según el parlamentario, “la idea que acompaña este nuevo concepto es la de fijar un criterio de Chile como plataforma comercial en la cuenca del Pacífico”.

Mapa del mundo de Chile diseñado por el senador Carlos Cantero

“Fijamos un criterio en que el sur es nuestro norte y cambiamos el estándar de que Chile debería estar abajo en el globo terráqueo”, explicaba.

En este sentido señalaba que “hay muchos países que no usan ese estándar y por eso diseñé esto en que todo el espacio territorial de Chile queda en el centro del mapa”. La idea era también llevar ese mapa a las escuelas.