Los balcanorromances: los latinos olvidados

Si preguntáramos a cualquier persona cuáles son las lenguas romances o latinas, casi nadie tendría problemas en nombrar el francés, el portugués, el italiano, el español o el catalán. Por número de hablantes, estas cinco están en el grupo de las consideradas grandes lenguas romances.

Mucha menos gente sería capaz de nombrar el sardo, el asturleonés, el occitano, el siciliano, el aragonés, el arpitano o el véneto. El grupo de lenguas romances con un número de hablantes inferior es mucho más amplio.

Sin embargo, los cinco idiomas anteriormente mencionados no completan el grupo de las grandes lenguas latinas, falta uno, con más hablantes que el catalán y lengua oficial de dos países europeos: el rumano.

Principales variedades romances en Europa (Wikimedia Commons). En este mapa pueden observarse no solo las variedades vivas, sino también algunas extintas, como el azul de la costa dálmata, que representa la antigua lengua latina de Dalmacia

Antes de continuar, me gustaría hacer un inciso. Como aclaré en este artículo, mi uso del término latino no está relacionado con lo geográfico ni lo cultural (en principio), sino con lo lingüístico: todos aquellos hablantes de una lengua romance o latina son latinos.

El balcanorromance es una división dialectal-geográfica de las lenguas romances que engloba todas aquellas lenguas habladas, como cabría esperar, en los Balcanes.

Bastantes más países de los que podríamos pensar en un primer momento tienen actualmente hablantes de lenguas romances: Grecia, Bulgaria, Macedonia, Albania, Croacia… incluso países como Hungría o Bosnia tuvieron una lengua latina atestiguada.

En este artículo daremos un breve repaso a las lenguas romances de los Balcanes, las que son y las que fueron.

Rumano

En el año 2003, el grupo moldavo O-Zone lanzó internacionalmente su gran éxito Dragostea din tei, traducido en español como El amor en los tilos. Recuerdo a muchos amigos extrañarse: aquello sonaba, a ratos, incluso como español, pero no reconocían absolutamente nada. Esa canción puso el rumano en oídos del mundo (al menos del mundo occidental).

Y es que, como es lógico, el rumano es el idioma más famoso de la rama que nos ocupa en este artículo. Es el idioma oficial de Rumanía y Moldavia, donde por conflictos sociopolíticos que no vienen al caso recibe el nombre de moldavo (es una situación que se repite constantemente con las lenguas, también tenemos el famoso caso del catalán-valenciano-balear en España, o incluso el uso que muchos hablantes hacen de los términos español/castellano). Además, también es oficial en la región autónoma de Voivodina, en Serbia.

El rumano es oficial en las repúblicas de Rumanía y Moldavia, pero no es la única lengua de los dos países (Wikimedia Commons)

La Unión Soviética llevó a cabo varias deportaciones de moldavos a otras repúblicas del país, por lo que se pueden encontrar minorías de hablantes diseminados por varias zonas de la actual Rusia o países que formaron parte de la Unión Soviética, como Ucrania, con la que también hace frontera.

Actualmente, se calcula que unas 28 millones de personas tienen el rumano como primera lengua.

Istriorrumano o istrorrumano

La parte más occidental y norteña de Croacia es la península de Istria. Este territorio ha formado parte del imperio Austríaco, de Italia, de Yusgoslavia… hasta acabar en la joven república croata. La región es famosa por su bilingüismo, los istriotas, normalmente, hablan croata y, cada vez más, italiano.

El istriorrumano comparte muchas características con el rumano, el macedorrumano o arrumano y con el meglenorrumano, de los que hablaremos a continuación. Sin embargo, la distancia física y el tiempo han favorecido la aparición de características diferenciadas.

No sabemos cómo llegaron estos pobladores valacos a la zona de Istria y Trieste, pero existe un documento bizantino que podría referir su presencia allí desde fechas tan tempranas como el siglo X.

Meglenorrumano

Con tanto solo unos 5000 hablantes a principios del siglo XXI, esta lengua, fuertemente emparentada con las dos anteriores y con el arrumano, solo es hablada en el norte de Grecia y sur de Macedonia. Su nombre le viene del río Meglená, que es donde se asienta su comunidad de hablantes.

Ni Grecia ni Macedonia le han brindado el estatus de oficial y, dado su reducido número de hablantes, podemos considerar que su fin está próximo.

La distribución de las lenguas balcanorromances: en rojo, rumano; en amarillo, arrumano; en azul, meglenorrumano; en Istria, istrorrumano; en verde, el romance de Panonia, del que apenas se sabe nada y extinto; y en verde oscuro, en Dalmacia, el también extinto dálmata (Wikipedia)

Arrumano

También llamado macedorrumano, cuenta con unos 250 000 hablantes repartidos por muchos países: Macedonia, Grecia, Albania y Bulgaria. En Macedonia ha alcanzado el estatus de oficial.

La integibilidad con las lenguas anteriores es alta, aunque en este caso su principal fuente de préstamos no fueron las lenguas eslavas, sino el griego.

Dálmata

El dálmata es una lengua extinta. Es un extraño caso, pues sabemos exactamente el día en que dejó de existir.

Su último hablante, Tuone Udaina (Antonio Udina en italiano) era un habitante de la isla croata de Krk, llamada Veglia en italiano, que murió el 10 de junio de 1898 en una explosión accidental. Por suerte para la lingüística, Matteo Bartoli, un estudioso italiano, lo había entrevistado el año anterior varias veces y había conseguido una gran cantidad de información.

El idioma se habló desde la isla de Krk, en el norte del mar Adriático, hasta, aproximadamente, la ciudad montenegrina de Kotor.

La situación de la lengua era muy similar a la del italiano hasta el siglo XX: prácticamente cada ciudad y sus alrededores había desarrollado un dialecto/lengua bastante diferenciado de los demás, pero, a grandes rasgos, hoy se estudian como englobados en dos grandes dialectos: el ragusano, al sur, y el vegliota (por Veglia, la isla de Krk) al norte.

Los principales centros de los diferentes dialectos que formaban la lengua dálmata: al norte, Veglia, actual Krk, al sur, Cattaro, actual Kotor, pasando por Ragusa (Dubrovnik), Splato (Split) o Zara (Zadar) (Wikipedia)

La lengua de la costa de Dalmacia es una lengua muy interesante para la dialectología románica. Antes de ser estudiada en profundidad (a pesar de los escasos documentos que tenemos de ella) se pensaba que esta lengua debería ser un puente entre las lenguas orientales (italiano, rumano, lenguas del sur de Italia) y las occidentales (francés, catalán-valenciano, español, portugués…).

Las investigaciones han demostrado que se acerca un paso más a las lenguas occidentales, y que su pariente más cercano sería el véneto (lengua de la región de Véneto, capital Venecia, Italia). De hecho, no solo sería su pariente más cercano, sino que, además, dada la influencia histórica de la Serenissima en toda la costa dálmata, las hablas dálmatas habrían tomado rasgos de la lengua de Venecia.

Breves rasgos gramaticales

El plural de los sustantivos, que estaban divididos en dos géneros, masculino y femenino, era -i para los primeros y -e para los segundos.

El artículo determinado se anteponía al sustantivo, a diferencia del rumano, donde se pospone (briquet – briquetul / mechero – el mechero) y era el / i (sing./pl.) en masculino y la / le (sing./pl.) para el femenino.

Los pronombres personales eran:

Iu – yo (pronunciaco iú)

Te – tú

Ial – él (pronunciado ial)

Iala – ella (pronunciado iala)

Nu – nosotros

Vu – vosotros/ustedes

Iali – ellos (pronunciado iali)

Iale – ellas (pronunciado iale)

Tanto las formas como los tiempos verbales de que disponía eran similares a las demás lenguas romances occidentales.

Aunque el dialecto vegliota nunca fue lengua de estado, el ragusano sí conoció momentos de esplendor.

Durante la Edad Media, fue la lengua oficial de la república de Ragusa, una potente entidad política y comercial adriática. Incluso se sabe que, dada la afluencia cada vez mayor de eslavos, hablantes de croata, se impuso en el senado de la ciudad (Ragusa es la actual Dubrovnik) la lengua ragusana como única legal, consecuencia clara de la amenaza que sentían las élites de perder la influencia sobre una población que, cada vez más, hablaba una lengua nueva y, a diferencia del véneto, muy diferente.

Durante el Renacimiento, el dialecto ragusano ya estaba en evidente decadencia y fue agonizando hasta su desaparición.

1 comentario en “Los balcanorromances: los latinos olvidados”

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