Filomena: una borrasca de alto impacto

En los últimos años hemos visto como se pone nombre a las borrascas de alto impacto. Son las que generan a su paso vientos muy fuertes, temporales marítimos y/o precipitaciones (lluvias o nevadas) muy destacadas.

Ese ha sido el caso de Filomena. El «bautismo» de las borrascas se hace de acuerdo a una lista oficial de nombres, consensuada por los servicios meteorológicos de España (AEMET), Portugal, Francia y Bélgica.

«Son borrascas particularmente profundas, que cuyo proceso de formación y desarrollo es en ocasiones muy rápido (ciclogénesis explosiva), y cuyo seguimiento es fundamental para activar los avisos meteorológicos oportunos, destinados a proteger a las personas y las infraestructuras», según explica José Miguel Viñas, meteorólogo de Meteored, en eltiempo.com.

La gran nevada ha dejado grandes espesores de nieve en Madrid.
La gran nevada ha dejado grandes espesores de nieve en Madrid.

¿Por qué se ha producido la gran nevada?

La «tormenta perfecta» que ha ocasionado esta gran nevada tiene varios elementos que juntos han formado este cóctel meteorológico explosivo. Explica Viñas que «se ha dado el cóctel perfecto con los ingredientes adecuados». En este sentido, «la clave del asunto fue la llegada a la Península y Baleares a principios de año de una masa de aire ártico, muy frío, que provocó un descenso acusado y generalizado de las temperaturas».

Esos días nevó copiosamente sólo en las montañas del norte peninsular, donde se registraron temperaturas mínimas muy bajas. Algunas estaciones meteorológicas ubicadas en emplazamientos donde el aire frío tiende a acumularse y a enfriarse más que en los alrededores (donde el ambiente ya estaba siendo gélido) registraron unos valores inferiores a los -32 ºC, que es la temperatura mínima absoluta en España, medida el 2 de febrero de 1956 en el Estany Gento, en el Pirineo leridano.

Los cuestionados récords de temperatura

Muchos medios han difundido que se ha batido el récord (primero en La Llanşa; un enclave cercano a la estación de esquí de Baqueira Beret, con -34,1 ºC, y al día siguiente [jueves 7 de enero] en Vega de Liordes, en el municipio leonés de Posada de Valdeón; en el corazón de los Picos de Europa).

Vista desde el Tuc de la Llança. Fuente: wikiloc.

Viñas recuerda que «el récord oficial sigue vigente, ya que esos valores, aparte de medirse con estaciones no pertenecientes a la red de AEMET, no son representativos de una zona representativa (de cierta extensión), que es uno de los criterios que establece la Organización Meteorológica Mundial».

Así las cosas, «la borrasca Filomena, al acercarse al Golfo de Cádiz, en dirección al Mediterráneo, inyectó durante muchas horas una gran cantidad de aire muy húmedo al interior peninsular, que, al encontrarse con la masa de aire tan frío, desencadenó las copiosas nevadas, tal y como anticiparon acertadamente los modelos de predicción desde bastantes días antes a iniciarse el episodio».

Las zonas afectadas por la gran nevada

Grosso modo, según explica Viñas, en tres cuartas partes de la Península se han producido nevadas. En algunas del noroeste y del cuadrante suroeste peninsular, nevó débilmente, de forma anecdótica.

Las nevadas más abundantes (las mayores acumulaciones) se han producido en la zona centro (Madrid, Toledo y Guadalajara), también por Cuenca y Albacete, Teruel, La Rioja, Zaragoza y el interior de Cataluña.

Vista de Toledo tras la gran nevada ocasionada por Filomena.
Vista de Toledo tras la gran nevada ocasionada por Filomena.

Parece claro que nos encontramos ante una de las mayores nevadas de las que hay constancia en Madrid. Pero también con una de las nevadas de las que tenemos registro que ha afectado a una mayor parte de España de forma notable.

«Me faltan datos (y tiempo para buscarlos y analizarlos) para saber si alguna nevada, en particular la de noviembre de 1904, llegó a afectar a una superficie mayor de territorio. Por el tipo de situación que la provocó, similar, no creo que hubiera grandes diferencias», explica Viñas.

Una vasta zona nubosa en torno a Filomena

De este modo «no se puede hablar propiamente de un frente de nevadas», señala Viñas. «Ha sido una vasta zona nubosa en torno a Filomena, la que ha ido repartiendo las nevadas. La trayectoria y la velocidad de desplazamiento de la borrasca fueron determinantes en la persistencia de la nevada en la zona centro», explica Viñas.

«Durante la gran nevada del viernes y sábado (8 y 9 de enero respectivamente), estuvo nevando alrededor de 30 horas seguidas, haciéndolo en algunos momentos con mucha intensidad», recuerda.

¿Habrá más fenómenos como Filomena en el futuro?

«No podemos saber si fenómenos como este se repitirán en el futuro», nos explica la jefa de meteorología eltiempo.es, Mar Gómez. Pero sí que «los fenómenos meteorológicos extremos tenderán a acentuarse por el cambio climático». Con todo, según Mar Gómez, no sabemos si en este caso puede o no atribuirse, para ello hacen falta estudios».

En este sentido, aclara que a pesar de existir la tendencia global de calentamiento «no estamos exentos de que se produzcan estas situaciones». «A mí me gusta decir que el clima es como nuestra personalidad (más robusto en el tiempo) y el tiempo meteorológico el humor, que fluctúa cada día», ejemplifica.

«Porque tengamos una tendencia de calentamiento no implica que no tengamos situaciones puntuales en las que haya eventos de este tipo. Nada impide de momento que tengamos puntualmente episodios importantes de nevadas o inclusos inviernos rigurosos, pero la tendencia general se mantiene de aumento de temperaturas», señala la meteoróloga.

En este sentido, «lo que cuenta es la tendencia y apunta al alza en temperaturas, aunque estos días veamos lo contrario». «En el caso de Madrid ahora nieva menos que antes, pero puede seguir haciéndolo como en este episodio», asegura Gómez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba