Preguntas frecuentes sobre las ciclogénesis explosivas

Básicamente «ciclogénesis explosiva» significa la creación o génesis de un ciclón.  Los ciclones son el término genérico bajo cuyo paraguas se incluyen varios tipos, entre ellos los huracanes, los tifones o las borrascas, entre otros fenómenos meteorológicos. Por lo general, son sistemas de bajas presiones donde el viento gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el Hemisferio Norte (el giro es a favor en el Hemisferio Sur).

Todas las depresiones, borrascas o ciclones atlánticos sufren,  en cierta forma, una  ciclogénesis para su generación desarrollo, profundización y mantenimiento. De este modo, para que la ciclogénesis tenga el apellido de explosiva debe tener ciertas características. Así, el fenómeno tiene que suceder muy rápida y intensamente.

La depresión o ciclón en superficie puede formarse y profundizarse en un periodo muy corto de tiempo, convirtiéndose en una borrasca (caso de latitudes medias) muy violenta y adversa en cuestión de pocas horas.

Mapa con la trayectoria de según la Universidad Libre de Berlín. Fuente.
Mapa con la trayectoria de según la Universidad Libre de Berlín. Fuente.

¿Cada cuánto una ciclogénesis explosiva en España?

Prácticamente todos los años se registra uno que, de un modo u otro, afecta a España. En el invierno de 1989/90 hasta ocho de estos fenómenos golpearon Europa. Lothar y Martin en 1999 estuvierno separados tab sólo por 36 horas. Kyrill, en 2007, llegó cuatro días después que Hanno, y en 2008 tuvierno lugar Johanna, Kirsten y Emma. Enero de 2009 fue el momento de Klaus.

En 2010, la ciclogénesis Xhintya fue la protagonista. En 2011, Xaver (Berit) se movió a través del norte de Europa y sólo un día después, otra tormenta, llamada Yoda, golpeó el mismo área. En diciembre de ese mismo año, Friedhelm, Hergen, Joaquín y Oliver/Patrick (Cato/Dagmar) atacaron el norte de Europa.

¿Por qué este nombre?

El término viene del empleado en la bibliografía anglosajona, “explosive cyclogenesis” o génesis o desarrollo de un ciclón de forma explosiva.  En este sentido, los anglosajones tratan, directa o indirectamente, de llamar la atención sobre el fenómeno asociado.

También podría llamarseles, según sugiere en un artículo el meteorólogo Francisco Martín León atendiendo a la combinación de estos conjuntos de términos:

1.- borrasca/depresión/ciclón extratropical/baja

+ extremadamente/muy

2.- profunda/intensa/adversa/extraordinaria/violenta/virulenta/severa (esta última con dudas).

También hay quien le llama «bomba meteorológica» o puestos a alarmar, «bomba explosiva», pero la inconcrección de la expresión aconseja no recurrir a ella.

¿Se le puede llamar la tormenta perfecta?

Si eres periodista y estas buscando un titular apañado, siento darte una mala noticia. La ciclogénesis explosiva no tiene nada que ver con «la tormenta perfecta». Este término viene de la traducción de “The Perfect Storm” (y sucesiva película), que fue como el Servicio Meteorológico de los EEUU llamó a una ciclogénesis súper explosiva que se generó entre el 24 y el 31 de octubre de 1991 al este de los EEUU  y sobre el Atlántico Norte. También se le conoce como «Nor’easter».

La ciclogénesis se originó sobre los restos de un ciclón tropical, masa de aire muy cálido y húmedo acompañados de vientos intensos, que se desplazó hacia latitudes más septentrionales, y la baja en superficie fue cazada y reactivada de forma brutal por una vaguada polar muy fría venida desde el norte.

¿Qué  hacer en las ciclogénesis explosivas?

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias hace una serie de recomendaciones a los ciudadanos. Parecen obvias, pero no está de más recordar algunas de ellas:

  • «Ante lluvias intensas, si se va conduciendo hay que disminuir la velocidad y extremar las precauciones; circular preferentemente por carreteras principales y autopistas; y alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando atravesar vados inundados».
  • «Asegurar puertas, ventanas y todos aquellos objetos que puedan caer a la vía pública y alejarse de cornisas, árboles, muros o edificaciones en construcción o grúas que puedan desprenderse. Abstenerse de subir a los andamios sin las adecuadas medidas de protección».
  • «Si se va conduciendo, hay que extremar las precauciones en la salida de túneles, adelantamientos y cruce con vehículos pesados en carreteras de doble sentido; así como prestar atención ante la posible presencia de obstáculos en la carretera».
  • «Ante vientos costeros, hay que procurar alejarse de la playa y de otros lugares bajos que puedan ser afectados por las elevadas mareas y oleajes que suelen generarse cuando hay vientos fuertes». Hacer surf no parece una buena opción.

Fuentes: el artículo de Martín León, muy recomendable para quien busque una explicación más a fondo del fenómeno.

Estos artículos de la Wikipedia: 1, 2 y 3.

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