La primera vuelta al mundo a través de los mapas

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Facsímil de la carta universal realizada por Diego Ribero en 1529

La exposición ‘Los mapas y la primera vuelta al mundo: la expedición de Magallanes y Elcano’ comenzó en abril de 2019. Ha cosechado un éxito espectacular desde entonces. Tanto es así que en principio iba a celebrarse hasta hasta diciembre de 2019. Pero se prorrogó dado su éxito y su “gran cantidad de visitas”, primero hasta abril de este año de 2020. Después, de hecho, tenía intención de seguir como itinerante.

Entre tanto llegó la pandemia. Veremos si se puede retomar a la vuelta, pero lo que es seguro es que no logrará parar la divulgación de este ejercicio de síntesis entre cartografía y exploración. Una exposición que permite viajar a través de los mapas al mundo que era visible para Magallanes y Elcano y también en la transformación que sufrió la percepción del planeta tras esta primera circunnavegación.

Versión de bolsillo del primer atlas moderno, Theatrum Orbis Terrarum (1570), del cartógrafo flamenco Abraham Ortelius. Fuente: IGN

La exposición, organizada en la sede del Instituto Geográfico Nacional de España (IGN), muestra diferentes caras. Todas con el objetivo de recoger de las diferentes cartografías que rodean a esa gran gesta que fue la primera circunnavegación del mundo.

“Llevamos unos años haciendo exposiciones que luego transformamos en itinerantes. Uno de los denominadores comunes es el de no hacer una acumulación de mapas en las paredes”, explica Marcos Pavo, comisario de la exposición y jefe del área del Registro Central de Cartografía del IGN. Por si fuera poco, recientemente han puesto en marcha una exposición virtual que nos permite desplazarnos hasta allí.

El orden cronológico de la vuelta al mundo

Las del IGN son exposiciones que cuentan una historia, con un hilo argumental, con lo cual siguen un orden cronológico. La exposición se remonta así a antes incluso de la expedición, a los antecedentes geográficos de principios del Renacimiento. Todo para entender “por qué tenían ese pensamiento y cuáles eran los fundamentos geográficos y cosmográficos de entonces”.

“Hacemos mención a la medida de la tierra y a por qué se consideraba que la tierra era más pequeña de lo que realmente era”, explica Pavo. La exposición transcurre por el Tratado de Tordesillas, por la conquista de América, por el reconocimiento o la conciencia de que América es un continente nuevo y no son las costas asiáticas y los antecedentes del viaje. Todo esto a través de mapas, globos terráqueos, etc.

El Planisferio de Cantino es el primero que hace referencia a la línea de Tordesillas
El Planisferio de Cantino es el primero que hace referencia a la línea de Tordesillas

La exposición cuenta además con documentos del Archivo de Indias sobre la relación de tripulantes o la lista de bastimentos. Incluso hay documentos sobre las capitulaciones, es decir el contrato entre el rey, Magallanes y el cosmógrafo portugués Rui Faleiro.

La exposición transcurre también por los antecedentes cartográficos, justo lo que se sabía en 1519, con el Atlas Miller y el padrón real de Jorge Reinel. Después se entra ya lo que es el viaje, desde los puertos de partida con algunas vistas de ciudades y el mapa de la costa andaluza.

Mapamundi o hemisferio circular de Miller. 1519.

El viaje transcurre cartográficamente con los mapas del Atlántico, los facsímiles de edición de lujo de atlas hechos por los portugueses sobre América y con la representación del Estrecho hoy conocido como “de Magallanes”.

Se muestra un mapa de la cartografía del Estrecho, para pasar después a la cartografía del Pacífico y a la cartografía de las Molucas. Toda la exposición va siguiendo un orden hasta el viaje de regreso.

Mapa del Estrecho de Magallanes Fernão Vaz Dourado
Mapa del Estrecho de Magallanes Fernão Vaz Dourado. (1571). Facsímil datado en 2011. IGN.

La exposición finaliza con el resultado cartográfico, de cómo se plasmó ese conocimiento nuevo en la cartografía, que son los padrones reales. “Era el mapa del mundo oficial conocido en aquel momento en la corte de España y del que se regalaban ejemplares a otros dignatarios, príncipe y reyes”, explica Pavo.

Documentos sobre los preparativos

Se han seleccionado algunos documentos manuscritos, que son documentos administrativos. Uno de ellos es la lista de tripulantes que son muy amplias (se calcula que se embarcaron más de 200 tripulantes). En la exposición han seleccionado las partes en las que salen, por ejemplo, Magallanes y Elcano.

Hay otro documento con los sueldos de la tripulación, donde se puede ver también una lista de personas y el sueldo anticipado que se les pagaba. También tenemos algunas monedas maravedíes de la época. Sobre la relación de gastos de la Armada, que es muy amplia, porque es un catálogo muy detallado, hemos seleccionado una hoja que es la que tiene más relación con la geografía, con la actividad del Instituto Geográfico.

Capitulación con Fernando de Magallanes y Ruy Falero encomendándoles la Armada para el descubrimiento de la Especiería. Fuente: Archivo General de Indias.

Es la que la de la que llama relojes, astrolabios, carta de navegar e instrumentos náuticos. Hay un último documento importante que son las capitulaciones, es decir el contrato que firma el rey. Se titula las “capitulaciones para el descubrimiento de la Especiería”. En este título está reducido y resumido el objetivo del viaje.

Los puertos de partida de la expedición

Se muestran dos vistas actuales de un artista andaluz que nos ha cedido los derechos para mostrarlo de una publicación de la Junta de Andalucía. Son dos reconstrucciones de cómo era Sevilla y Sanlúcar pero hechas actualmente.

Vista de Sanlúcar en 1519
Vista de Sanlúcar en 1519. Autor: Arturo Redondo.

También se incluyen vistas originales de Sevilla donde se puede comprobar que la reconstrucción de ahora es correcta porque los elementos fundamentales de las vistas que están tomadas del mismo sitio son parecidos. Se ve un Guadalquivir lleno de naves, de barcos, que eran todas las flotas de la carrera de Indias.

Sevillia. Rombout van den Hoeÿe. ca. 1650

Era obligatorio que todas las expediciones partieran de Sevilla. Se ve la Torre del Oro que es el lugar exacto del puerto desde donde salieron, un monumento que todavía persiste.

“Quien vaya a Sevilla y vea la Torre del Oro que sepa que allí estaba la grúa donde cargaron todas las naves de la expedición y donde lo hacían todas las expediciones”, explica Pavo.

De la costa americana hasta el Estrecho de Magallanes

La exposición cuenta con dos atlas que quieren representar la costa americana y es aparte del periplo. Allí se pueden ver algunas representaciones como la representación de la costa de Brasil de Diego Homem, en el Atlas universal.

Diego Homem
Atlas Universal de Diego Homem

Mostramos una serie de cartografías que enseñan como eran inicialmente, como la mayoría de los topónimos en aquella época de los descubrimientos europeos, se le puso el nombre de Estrecho de Todos los Santos.

Cómo hasta 1616, es decir hasta 100 años incluso después del descubrimiento del Estrecho de Magallanes no se sabía lo que había realmente al sur del Estrecho.

Al sur del estrecho de Magallanes

Se pensaba que había un gran continente austral, un concepto que procedía de los griegos. No fue hasta 1616 cuando los holandeses dieran con la ruta al sur, precisamente buscando una ruta alternativa a la del Estrecho de Magallanes que era muy peligrosa, era fácil naufragar, dar con los bajos y las condiciones atmosféricas eran muy malas.

Los holandeses fueron más hacia el sur y rodearon lo que es actualmente el Cabo de Hornos (el punto más al sur del continente americano) y se dieron cuenta de que la Tierra del Fuego, bautizada así en la expedición, es “la isla del fuego en realidad”.

Así que hasta 100 años después de la primera circunnavegación en muchos mapas se representaba la tierra al sur del Estrecho de Magallanes como un gran continente. La exposición cuenta con mapas del antes y del después de este momento, que muestran cómo se representaba erróneamente.

También se muestra un pequeño mapa del Estrecho, impreso, original, que es de los primeros mapas holandeses en mostrar la tierra del Fuego como es realmente, que es como una isla.

Von Fretum Magellanicum. Petrus Kaerius. 1640. Esta es una representación del estrecho de Magallanes un siglo después de su exploración por la flota
de la Especiería, donde Tierra de Fuego aparece ya bien representada como una isla. Fuente: IGN.

La travesía del Pacífico

La siguiente etapa de la primera vuelta al mundo fue la travesía del Pacífico. La exposición cuenta con una reproducción del primer mapa manuscrito del Pacífico. En su día se intentó que se imprimiera pero al final no se talló la plancha de madera para poderlo hacer, por lo que se quedó en un ejemplar manuscrito”, explica Marcos Pavo.

Tabula Moderna Alterius Hemisphaerii. Lorenz Fries (Laurentius Phrisius) ca. 1525. Fuente: IGN.

Tabula Moderna Alterius Hemisphaerii (1525) es el primer mapa dedicado al océano Pacífico. En él aparecen todos los territorios comprendidos entre la línea de demarcación de Tordesillas y la longitud de las islas Molucas. Es también el mapa más antiguo conocido que representa México como país. Incluye parte importante del Nuevo Mundo, entre los grados 40 de latitud norte y 60 de latitud sur.

Maris Pacifici (quod vulgò Mar del Zur). Abraham Ortelius. 1589

También se muestra el famoso mapa de Ortelius ‘Maris Pacifici’ que contiene uno de los “iconos” de la expedición tal y como explica Marcos Pavo: “mucha gente habrá visto el grabado de la Nao Victoria con un poema en latín que dice ‘fui la primera en rodear el mundo, llevada ante Magallanes a través de un estrecho nuevo, por eso me llamo merecidamente Victoria (…)’. Eso sale de este mapa que es el primero en tener en el título y en estar dedicado completamente al Pacífico”.

Detalle del mapa de Ortelius (1589) donde se muestra nao ‘Victoria’ y la leyenda que lo acompaña.

La exposición también incluye otro mapa curioso de Sebastian Münster curioso que es el primero en utilizar el topónimo mar Pacífico porque los españoles lo conocían como ‘Mar del Sur’. “El nombre de de Océano Pacífico se lo puso esta expedición pero tardó en cuajar”, detalla Pavo para explicar que “hasta 1540 en este mapa de Munster no aparece ese topónimo en un documento impreso”.

Novae Insulae XXVI Nova Tabula. Sebastian Münster. 1540 (1545). Fuente: Fondos cartográficos del IGN, S1-C02 (reproducción). Original en William L. Clements Library. University of Michigan, 977.

Las islas Molucas y sus especias

Las Molucas y sus ansiadas especias son el motor que pone en marcha esta expedición. El paso por las Molucas es el ecuador del viaje y su objetivo: llegar a las islas de la especiería. Buscaban fundamentalmente las especias más cotizadas en aquel entonces por su rareza, el clavo y la nuez moscada.

Mapa de las Indias Orientales del Atlas Miller. Pedro Reinel ; Jorge Reinel; Antonio de Holanda
1519. Fuente: Biblioteca Nacional de Francia.

“La más difícil de conseguir el clavo, porque solo crecía en cinco islas minúsculas. “Estaban en el otro extremo del mundo y se tardaba como mínimo casi 2 años entre la ida y la vuelta. Por eso eran tan caras”, explica Pavo.

“Los portugueses conocían las Molucas porque habían llegado allí hacia 1513 por el otro lado del mundo, siguiendo la ruta oriental, mientras que para los españoles eran desconocidas”, explica Pavo.

De hecho, los integrantes de la expedición “tardaron bastante en encontrarlas”, relata. “En el mar de Filipinas y alrededores hay muchísimas islas y al final tuvieron que secuestrar a pilotos locales obligándoles a que les llevaran a las  Molucas”.

El camino de regreso desde las Molucas

Hemos representado dentro de la exposición cartas naúticas y un mapa impreso dentro de una geografía de Ptolomeo de 1525 donde se ve la ruta que siguieron. La ruta fue la que hacían los portugueses todos los años de vuelta. Pero con una diferencia: “los portugueses, no necesitaban mantenerse alejados de la costa de África ni de la del Océano Indico”.

Tabula moderna secundae partis Aphricae. Lorenz Fries (Laurentius Phrisius). 1522 (1525). IGN.

De hecho, “Elcano tuvo que evitar en todo momento acercarse a la costa precisamente para evitar contacto con naves portuguesas”. En caso de haber sucedido le saldrían porque estaba prohibido por el tratado de Tordesillas que los españoles utilizarán esa ruta. “Tenían que haber vuelto por el otro lado, por donde vinieron más o menos”, señala Pavo.

De las cinco naves que salieron de España se perdieron tres. En el momento en que van a partir de Tidore (Molucas) para volver a España salen las dos naves, la Victoria, capitaneada por Elcano, y la Trinidad, al mano de Espinosa. Pero se dan cuenta que la Trinidad tiene una vía de agua y no puede navegar.

Aquí es donde entre Elcano y Espinosa deciden que la Victoria va a regresar por la ruta portuguesa, “aún sabiendo de su ilegalidad, porque es una forma de ir sobre seguro, a pesar de las dificultades que tiene”.

La Trinidad, en cuanto se repare, intentará el retorno por el Pacífico. La Trinidad está una semana reparándose y trata de volver por el Pacífico. S¡n éxito. Como todavía no conocían el patrón de corrientes ni vientos, no alcanzan la corriente del Kuroshio, que es la que descubrió la expedición de Urdaneta 40 años después.

Ante esta situación, la expedición de Espinosa es “obligada por la naturaleza a volver” a unas Molucas en las que los portugueses estaban esperándoles para apresarles.

Un cambio en la imagen del mundo

Esta primera vuelta al mundo cambio en cierta medida la manera en que el hombre veía el mundo y la imagen que tenía de él. Con un Océano Pacífico mucho más grande de lo que pensaban, con una Tierra más grande de lo que también se creía. Todo ello condiciona la cartografía posterior y supone “una gran revolución”, a juicio de Pavo.

La primera revolución es conocer por fin empíricamente cuáles son las dimensiones de la Tierra y existe un enorme espacio de agua enorme que es el Pacífico que hasta entonces no se sabía que era tan grande. De hecho no se sabía cómo era y si había islas en medio porque ningún europeo lo había cruzado.

Los padrones reales como elemento propagandístico

Aparecen las primeras copias del padrón real para el Rey de España. Es una serie de documentos documentos a partir de las cartas náuticas oficiales y que era un documento en continua evolución. Todas las expediciones de ultramar tenían que hacer un ‘debriefing’, soltar toda la información que han traído para ir completando el Padrón Real e ir conociendo de manera precisa.

En la exposición se muestran varias imágenes, de reproducciones a gran tamaño espectaculares donde se puede ver como, el primero, que es de 1523 y recoge los resultados de la expedición incluye el tramo hasta el Estrecho, las dos islas llamadas “infortunadas” por la expedición y las Molucas.

Reproducción facsímil del planisferio, anónimo, copia del padrón real de la Casa de Contratación. Se denomina carta de Turín de 1523. IGN.

A partir de ahí una serie de padrones que van evolucionando añadiendo más contorno de la costa de América según se va avanzando. El padrón estaba centrado en la línea de Tordesillas, que era el centro del mapa. A la izquierda estaban los dominios españoles y a la derecha los dominios portugueses. En todos los padrones españoles de aquella época las Molucas se sitúan en el borde del lado izquierdo, dentro de la jurisdicción española.

Padrón Real (Planisferio de Castiglioni). Diego Ribero 1525. Fuente.

El padrón se convierte en una herramienta de reclamación, de propaganda. Por eso el rey España regalaba padrones donde las Molucas salían en el lado español muchas veces con bandera castellana, incluso con leyendas, como en el padrón de Juan Vespucio, el sobrino de Américo, donde dice sobre las Molucas: “Islas de Gilolo y de Maluco donde nace la especiería del rey de Castilla”.

Padrón Real. Juan Vespucio. 1526

La cartografía en la época de los descubrimientos, en que el mundo está por descubrir, “es una herramienta de información valiosísima y sobre todo de poder”, detalla Pavo. Las dos naciones más poderosas de la época “eran España y Portugal porque poseían esta información de primera mano sobre las navegaciones”.

Facsímil de la carta universal realizada por Diego Ribero en 1529
Facsímil de la carta universal realizada por Diego Ribero en 1529.

Con ello tenían acceso “a los territorios donde estaban los bienes más preciados del momento que eran en entre otros las especias”. De ahí “esa rivalidad y ese secretismo”.

Viaja a la exposición de manera sonora a través de nuestro podcast:

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