La primera circunnavegación de la historia fue “la mayor gesta exploradora de la Historia y geográfica”. Así de claro lo tiene Marcos Pavo, organizador de la exposición ‘Los mapas y la primera vuelta al mundo: la expedición de Magallanes y Elcano’, organizada por el Instituto Geográfico Nacional.

“En su momento, fue la mayor gesta exploradora de la historia sin ninguna duda, simplemente por la duración del viaje y el recorrido que fue la vuelta al mundo es algo que no se había intentado en ningún momento”, explica. Solo los portugueses llevaban tiempo navegando, con etapas y haciendo escala en los puertos que dominaban.

“Pero esa idea de dar la vuelta al mundo además tenía un añadido, lo desconocido, porque los portugueses llevaban rutas conocidas, pero en el caso de los españoles, el intento fue dar una vuelta al mundo sin saber exactamente qué había el otro lado de América, lo que le otorga todavía más valor y más dificultad. Las pruebas son las cifras de la expedición, de los que salieron y los pocos que volvieron”.

El momento histórico de la expedición

La expedición comienza a principios del siglo XVI cerca del inicio del Renacimiento.  Cartográficamente es un momento en el que se ha pasado hace relativamente poco de encontrar “unas presuntas Indias”.

Colón cuando llego a América pensó que eran las Indias, o sea que había rodeado las Indias por el otro lado y pasan unos años en Europa hasta darse cuenta de que realmente esas tierras son un continente.

Universalis Cosmographia, 1507, Martin Waldseemuller, primero en presentar las tierras nuevamente descubiertas con el nombre de América y separadas de Asia. Fuente: Library of Condress, EEUU.

De hecho, eso había sucedido “pocos años antes, con la famosa carta ‘Mundus’ de Américo Vespucio”. “Estamos en un momento en que la principal riqueza del mundo son las especias”, contextualiza el comisario de la exposición.

“América no se veía aún como una fuente de riqueza porque todavía no habían empezado a fluir los rendimientos económicos, el oro o la plata y faltaban por conquistar México o Perú”, explica.

América como “un gran obstáculo”

Así las cosas América era pues “un gran obstáculo, una barrera de tierra que impedía llegar a las Molucas por la ruta del Oeste”. Esa ruta era la que en principio tenían permitido los españoles porque la otra era legítimamente para Portugal, según el Tratado de Tordesillas firmado entre ambas potencias en 1494.

Planisferio de Cantino (1502) es el primero en mostrar la división del Tratado de Tordesillas. Biblioteca Estense Universitaria, Módena, Italia.

Esta primera vuelta al mundo “no se hizo por un afán geográfico, ni descubridor, ni por filantropía”. “Todas estas empresas tienen un motor económico potente y en este caso no era ni más ni menos que llegar a la desconocidas”, explica Pavo.

En este sentido el experto señala que “solo las conocían los portugueses que habían alcanzado poco antes pocos años antes”. Las islas Molucas concretamente eran “el único lugar del mundo, cinco islas muy diminutas, donde crece una de las especias más caras y más cotizadas que era el clavo de olor”.

Era más cotizada entre otras cosas por las dificultades que suponía encontrarla en el otro extremo del mundo y en esas únicas cinco islas minúsculas donde crecía ese será el objetivo final de la selección alcanzar la Especiería.

La ruta de la primera circunnavegación

Para la exposición sobre la primera circunnavegación organizada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se ha realizado un mapa que resume el conjunto del viaje. Allí se incluye uno de los elementos fundamentales, el origen de la disputa.

Y esta no era otra que mostrar por dónde pasaba el antimeridiano de Tordesillas y si las Molucas estaban en jurisdicción española o portuguesa.

La ruta de la primera vuelta al mundo. Fuente: Instituto Geográfico Nacional.

Se dibuja sobre la cartografía correcta en un mapamundi oval el meridiano y el antimeridiano donde “se puede observar que en la realidad las Molucas estaban en el lado portugués”. Pero eso, “desgraciadamente, o afortunadamente para los españoles, en aquella época no se podía saber porque no se podía medir la longitud con tanta precisión”, detalla Pavo.

El mapa muestra cómo hay una serie de etapas en esta vuelta al mundo. Está la ruta marcada con distintos colores y los tramos de línea según el año: 19, 20, 21 y 22 y luego una serie de etapas.

La salida, la llegada a las Canarias, la llegada a América, el motín en San Julián, el cruce del Estrecho, las islas infortunadas, llegada a Filipinas o la muerte de Magallanes. Hay zonas donde se ha ampliado el gráfico, es una vista de detalle, con puntos de interés porque no cabrían en un mapamundi.

Luego se recoge el retorno, la llegada a las Molucas, la vuelta rodeando África, la escala en Cabo Verde y finalmente la llegada de nuevo a Sanlúcar y posteriormente el remonte del Guadalquivir para llegar a Sevilla que era el punto de partida.

Los preparativos de la primera circunnavegación

Magallanes vino de Portugal no mucho antes de la expedición. Estuvo muchos años al servicio de Portugal, con quien había participado incluso la toma de Malaca, en los mares del otro extremo del mundo. Pero en determinado momento se le acusa de un delito y él se siente agraviado.

En Portugal, el rey Manuel no le concedió un ascenso que consideraba justo y que era simbólico en términos económicos y pidió permiso para presentar su plan de alcanzar la especiería navegando hacia occidente a España.

Como no le interesaba a Portugal, le dejaron ir, con lo cual apareció en España no mucho antes del viaje. En 1518 le presentó el plan al rey Carlos I. El monarca a su vez acaba de llegar a España. Hacía poco que había heredado la corona. Magallanes tuvo que batallar, no tanto como Colón, eso sí, para que le aceptaran en el plan.

Cinco naves que salen con retraso

Al final el rey ordenó armar las cinco naves con las que salieron: cuatro financiadas por la corona y una por Cristóbal de Haro, un mercader burgalés. Les costó encontrar tripulación, Elcano incluido. Y no fue fácil “porque la gente, o era consciente de los riesgos o no se atrevían a entrar en lo desconocido”, detalla Pavo.

“El caso es que no se preparó tan rápido como pensaban. La expedición sufre un retraso en sus preparativos de aproximadamente un año”, relata. Tardaron en armar las naves, en reclutar a la gente y en cargar todos los bastimentos. “Fue algo relativamente complicado para el objetivo que se pretendía que era ambicioso”, señala el comisario de la exposición.

Ilustración del siglo xix mostrando a Magallanes cruzando el estrecho.

Los integrantes de la tripulación

Sobre el número de tripulantes que se embarcaron, “hay varias listas, el dato exacto no se conoce”. La documentación está “muy bien conservada y muy bien documentada en el Archivo de Indias, pero hay un problema y es que allí está gente que al final desertó y que no se llego a enrolar y que a los que se pagó por adelantado”.

Entre la gente que no se sabe si finalmente embarcó, los que embarcaron en su sustitución, supuestos de tripulantes que se enrolaron en Canarias cuando hicieron escala y otra serie de cuestiones, hay distintas cifras que varían entre 234 y 268.

“De ahí podemos deducir que estaría en torno a los 250, de los cuales tripulantes originales volvieron 18 al menos junto a tres indios de las Molucas, algo que es menos conocido”, explica Pavo.

Reproducción del cuadro «Fuimos los primeros», del pintor español Augusto Ferrer-Dalmau. El original se pintó para la exposición del mismo título organizada por el Museo Naval de Madrid en conmemoración del V centenario de la primera vuelta al mundo.

El recorrido de la primera vuelta al mundo

La ruta de la primera vuelta al mundo salió de Sevilla, que fue el puerto donde por el monopolio de la Casa de Contratación tenían que armarse todas las expediciones de la carrera de Indias.

La expedición bajó el Guadalquivir hasta Sanlúcar de Barrameda y ahí estuvo fondeada aproximadamente un mes. Partió e hizo escala como toda las flotas de la carrera de Indias en Canarias, en Tenerife.

Atlas náutico manuscrito del cartógrafo genovés Batista Agnese, conocido como «Atlas de Carlos
V». El mapamundi oval, de extraordinaria belleza, representa sobre el mundo conocido en la época la ruta seguida
por Magallanes y Elcano en la primera vuelta al mundo. 1544. Library of Congress, American Memory

En busca del estrecho de Magallanes

La expedición cruzó el Atlántico y a la altura de Brasil comenzó a recorrer toda la costa atlántica de Sudamérica, hacia el sur. Lo más meridional que se conocía era el Río de la Plata.

Ese ir tanteando para la búsqueda del paso llevo “muchísimo tiempo, de hecho la expedición tuvo que invernar en Sudamérica, donde además se produjo un motín”. Cuando finalmente consiguieron “casi un año después” cruzar el Estrecho de Magallanes se encontraron con que “el Pacífico era inmenso”. “Era muchísimo más grande de lo que se conocía en aquella época, entre otras cosas porque ningún europeo lo había cruzado”, explica Pavo.

Cruzaron el Pacífico y estuvieron cerca cuatro meses sin hacer escala, con unas condiciones de navegación “bastante penosas”. Llegaron entonces a las islas Marianas y de ahí a Filipinas donde tienen una serie de incidentes, entre ellos el combate donde murió Magallanes.

La llegada a las Molucas y el regreso

Finalmente consiguieron llegar a las Molucas y allí cargaron rápidamente clavo porque les llegó la noticia de una expedición portuguesa iba a interceptarles. Ya allí muerto Magallanes y con Elcano al mando solo quedaban dos naves en las Molucas.

Ahí es donde se fragua el que Pavo considera “momento fundamental de la expedición”: la decisión de que “una de las naves, la Victoria, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, iba a utilizar para volver a España la ruta portuguesa, aunque estuviera vetada por el Tratado de Tordesillas”.

Una segunda parte del viaje heroica

La ruta se conocía y era practicable porque le hacían los portugueses todos los años.  Desde ahí llegaron a Timor, en el mar de la sonda, directamente sin escalas hasta Cabo Verde, donde tuvieron un pequeño incidente y de ahí de vuelta a España.

La segunda parte del viaje es igual o más heroica que la primera, sobre todo por haber hecho esa etapa de 7-8 meses prácticamente sin tocar tierra. Sin duda la primera vuelta al mundo es una de las grandes expediciones exploradoras de la historia de la que los españoles podemos sentirnos muy orgullosos.

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