Seguro que más de una vez te has preguntado si es posible una España abastecida con energía totalmente renovable. Pues precisamente esa es la pregunta a la que busca dar respuesta el libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos’ que ha sido escrito por un grupo de siete profesores e investigadores de la Universidad Pública de Navarra de las áreas de ingeniería eléctrica y térmica “unidos por las renovables”.

Energía sostenible. Sin malos humos’ hace un análisis de cada tecnología de generación de energía renovable y, de forma simple, calcula el potencial de cada una de ellas. Además analiza el consumo en diferentes sectores y se intenta estudiar cómo podría reducirse.

Así lo resume Julio Pascual Miqueleiz, uno de los co-autores de la obra, en conversación con Geografía Infinita: “Es un libro de grandes números y de aproximaciones. No busca exactitud sino que la gente pueda comprender dónde está el grueso del problema y cuáles son las soluciones de peso”.

Una España renovable a coste competitivo

Este especialista energías renovables cree que una España 100% renovable es “técnicamente posible”, si bien requiere “mucho almacenamiento y no es la mejor solución desde el punto de vista económico”. No obstante, a su juicio, “es posible una España 90% renovable a coste competitivo”.

En este sentido, Pascual defiende que “la renovable es mucho más barata en España que la generación convencional” y remite a este reciente estudio de Bloomberg y Acciona en el que se aborda la cuestión. En una hipotética España renovable habría que utilizar “energía solar fotovoltaica y eólica mayoritariamente, también algo de biomasa, pero es mejor minimizar su uso”. Pascual se muestra partidario de “electrificar todo lo que se pueda, incluyendo calefacción y transporte por ejemplo, mejor que hacer uso de biocombustibles”.

El gráfico muestra (de izquierda a derecha) el consumo de energía oficial en España, la estimación de consumo de los autores del libro, su estimación de generación renovable, una estimación más pesimista una vez se tienen en cuenta las pegas que se pueden poner a las renovables y por último la generación actual con renovables (unidades son kWh por persona y día). Fuente: ‘Energía sostenible. Sin malos humos’.

La cuatro grandes ventajas de España

España tiene cuatro grandes ventajas para llegar a auto-abastecerse de energía renovable:

  • Cuenta con mucho recurso energético por unidad de área (mucho más sol que el resto de países europeos por ejemplo).
  • Tiene una relativamente baja densidad de población (un tercio la del Reino Unido y menos de la mitad que Alemania).
  • Cuenta con un bajo consumo per cápita (75% respecto al del Reino Unido o el 40% el de EE.UU.).
  • Dispone de una buena orografía que permite realizar embalses para acumulación.

La orografía y los embalses para acumulación

Los embalses para acumulación están construidos a distintas alturas en los que cuando sobra energía se bombea agua de abajo hacia arriba y cuando hace falta energía se turbina el agua dejándola caer del de arriba hacia abajo. En España está el de Cortes-La Muela, que es el más grande de Europa y está situado en el cauce derecho del Júcar.

Embalse Cortes-La Muela. Fuente: Iberdrola.

Es una muestra de la ventaja competitiva que España cuenta a nivel de orografía en su aplicación a la generación de energía. “España es un país muy montañoso, con una altitud media de 660 metros sobre len nivel del mar y elevaciones desde 1000 metros en la meseta y bastante más en las montañas al nivel costero”, destaca Pascual.

Esto es “mucho más que el resto de Europa”. Por ejemplo, “el Reino Unido que tiene una altitud media de 160 metros sobre el nivel del mar”. Esto convierte a España en un país   muy apto para construir estos embalses de bombeo.

En un estudio reciente se hizo un mapa interactivo con todas las ubicaciones de embalses de bombeo posibles en el mundo. España tiene muchas de estas localizaciones. Reino Unido o Alemania, apenas tienen opciones.

España no necesitaría energía nuclear

Los autores del libro consideran que “en España no hace falta nuclear a largo plazo”. No obstante, Pascual señala que no ve conveniente cerrar las centrales que operan “si se pueden seguir usando”.

Si bien en España la nuclear no parece ser crítica, según este experto en renovables “en otros países posiblemente sí haga falta”. “Este es un debate muy interesante que merecería un libro aparte”, añade.

Central nuclear de Trillo (Guadalajara). Foto: Rodrigo Gómez Sanz, Flickr.

Una de claves para un debate nuclear sería, desde su punto de vista, “la escasez de combustible (uranio) y el desarrollo de las tecnologías para paliar este problema”, como puede ser la extracción de uranio del mar o reactores de cuarta generación, aún en desarrollo y que, vaticina, “no veremos de forma comercial hasta los años 30”.

La financiación o el precio final de la electricidad es otro de los problemas ya que “los costes finales suelen ser mucho mayores que los proyectados y normalmente mayores que el coste medio de la electricidad en España”.

Este coste se encarece más aún si estas centrales tienen que hacer “seguimiento de la demanda”, es decir, variar su producción para complementar a las renovables, ya que el precio final se calcula suponiendo una producción constante, sólo haciendo las paradas técnicas necesarias. y “si paras una central nuclear, pierdes dinero”.

En cualquier caso, según Pascual, por diversas razones “no se espera que la nuclear contribuya mucho a nivel mundial”. Hoy en día aporta un poco más del 2% de la energía final y “lo que es seguro es que la nuclear aportará menos que las renovables”. Y apostilla: “en un futuro muy lejano, la fusión quizás aporte más, pero eso es muy futurista”.

Así las cosas, en principio, Pascual pronostica que “no hará falta nuclear en España en 2050 debido a las ventajas que tenemos en cuanto a renovables, baja densidad de población, bajo consumo  y opciones de almacenamiento, si bien en otros países, como Reino Unido, no podríamos decir lo mismo”.

¿Un planeta con energía 100% renovable?

Teniendo en cuenta que la densidad de población mundial y el consumo per cápita son menores que los de España, “hay recurso renovable de sobra” para que el planeta se auto-abasteciera de energías limpias. No obstante, según Pascual, “la cuestión de si un 100% renovable es posible es ya una cuestión técnica y económica de cada región”.

De cara a esa adaptación, Pascual considera que “en el sector eléctrico se está haciendo bastante bien aunque queda mucho por hacer”. A su juicio, “las energéticas ya apuestan por las renovables porque son rentables y están cerrando carbón”. Sin embargo, a juicio de este experto, “en electrificación del transporte y de calefacción no se está haciendo demasiado esfuerzo”.

Molinos de viento en la Mancha. Foto: Emilio García, Flickr.

Según detalla Pascual, el 68% de la nueva potencia instalada en el mundo es renovable, dentro de la cual el 38% es solar. A su entender, “en realidad las renovables ya se han impuesto”.

De este modo, Pascual anticipa que “la próxima barrera vendrá muy pronto con la necesidad de gestión: almacenamiento y tecnologías de respaldo. La gran guerra es ahora entre las tecnologías de respaldo como baterías, bombeo hidráulico, gas, nuclear, hidrógeno y tecnologías de captura de carbono (por ejemplo, centrales eléctricas de carbón que capturen las emisiones)”.

El coste de las energías renovables

A día de hoy para este experto, “la energía renovable estaba frenada por su coste”. Ahora bien, una vez superada esa barrera, se está instalando masivamente en todo el mundo”.

Lo cierto es que con la tecnología de hoy en día, “una generación de energía totalmente renovable aumentaría el coste de la energía”. No obstante, a su juicio “queda ver la evolución del almacenamiento”. Con todo, “un mundo 90% renovable podría costar lo mismo o menos”.

Paneles solares en Arica (Tenerife). Foto: José Mesa, Flickr.

Actualmente España produce un 14% de la energía primaria (de toda la que usamos) a partir de fuentes renovables y un 40% de la electricidad. España puede generar toda la electricidad que consume pero siempre “teniendo en cuenta que prácticamente todo el petróleo, gas, carbón y uranio que usamos es importado”.

Así, la energía primaria sería toda la energía que entra a nuestro sistema/país en forma de combustibles, o viento o sol o uranio por ejemplo. Estas fuentes de energía se convierten (en gasolina, en electricidad, etc.) y por el camino se pierde mucha energía, en lo que se denomina “pérdidas”.  El resto, lo que llega a los usuarios, es la energía final (electricidad, gasolina, etc.).

Energía primaria y energía final en España. ‘Energía sostenible. Sin malos humos’

Con todo, la cifra oficial de dependencia energética es del 75% aunque “curiosamente” se suele contar el uranio como autóctono. Si no la dependencia sería de un 85% aproximadamente, tal y como detalla Pascual.

La solar y la eólica son más baratas en España

En cuanto al coste de estas energías, la eólica y la solar son más baratas en España que el precio medio del mercado. Y destaca el coste de la solar fotovoltaica especialmente ya que, según destaca, “casi vale la mitad que el precio medio”.

En España, cada hora, se fija un precio de la electricidad que se paga a todos los generadores igualmente. En un año, el valor medio de ese precio es aproximadamente de 5c€/kWh.

Molinos de viento en El Almarchal, Cádiz. Foto: Ramón Cutanda López.

El coste de generar con gas o carbón es superior a ese precio, pero el de generar con solar en España, es inferior a ese precio. En cuanto a la eólica es más difícil dar un coste porque depende mucho del emplazamiento. Pero está en torno al coste medio del mercado actual y lógicamente es más barata donde hay mucho viento y más cara donde hay menos.

En este sentido, Pascual destaca el hecho de que España sea uno de los países líderes en renovables. “Lo pagamos caro con las famosas primas a las renovables pero, a cambio, se crearon grandes empresas que ahora instalan y operan plantas por todo el mundo y tenemos una red eléctrica que es ejemplo mundial por su modernidad”, valora.

El contenido del libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos’

El libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos‘ está dividido en 4 partes y más de cuarenta capítulos que pueden leerse de forma independiente. En la primera parte se hacen los números sobre generación y consumo. En la segunda parte se reflexiona sobre qué hacer y cómo hacerlo. La tercera y cuarta parte son capítulos técnicos y datos para el que quiera ahondar más.

El libro es una adaptación de ‘Sustainable energy – Without the hot air’, de D. Mackay, un profesor de física inglés, que fue todo un éxito hace 10 años. Él quiso que cada país hiciera su propia versión y lo publicó bajo una licencia CC libre.

Portada del libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos’.

“Nuestro libro tiene exactamente la misma estructura y estética que el original pero con datos de España y actualizados. Además, las conclusiones son muy distintas debido a la gran diferencia entre Reino Unido y España”.

El libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos no da una solución final sobre el mix energético: “Simplemente enseñamos a que cada uno se pueda montar su futuro sistema energético español en base a datos y cálculos que enseñamos a hacer en el libro”. No obstante, al final de la obra proponen cinco posibles planes y que de uno de ellos hacen un “brevísimo y simplísimo” análisis económico, para entender la magnitud del coste.

*El libro ‘Energía sostenible. Sin malos humos’ está disponible en Amazon.

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