De todas las preguntas, interrogantes y cuestiones que rodean el mundo de la cartografía, hay una muy fácil de preguntar, pero a la vez tremendamente compleja de responder: ¿Qué es un mapa?

Que no nos traicione el impulso de contestar a esa pregunta demasiado rápido: se trata de una cuestión de la que se ha hablado durante horas y horas, y de la que se han escrito cientos de páginas, pero de la cual no dejan de salir respuestas nuevas. Sin ir más lejos, la propia entrada de la palabra en el diccionario de la RAE nos devuelve una definición que se supone aceptada:

  1. Representación geográfica de la Tierra o parte de ella en una superficie plana.
  2. Representación geográfica de una parte de la superficie terrestre, en la que se da información relativa a una ciencia determinada.
  3. Lo que sobresale en un género, habilidad o producción.

Parece una definición lógica. Pero, si lo pensamos un poco, también parece que cojea. ¿Y los mapas de lugares imaginarios? ¿Y las representaciones de espacios geográficos que no sean terrestres, desde un punto de vista positivista?

Eso por no hablar de otros conceptos que toman la denominación de mapa y no tienen cabida en la definición de la RAE (mapa del cerebro, mapa de metro, etc.).

La cartografía como objeto de estudio autónomo

Desde un punto de vista académico, hasta hace varias décadas la cosa no era muy diferente. En el siglo XIX y hasta finales del XX, el objeto cartográfico se estudiaba, en la mayoría de los casos, como un objeto a la vez autónomo, desgarrado de sus condicionantes sociales e históricos, y auxiliar, simplemente como apoyo de otros temas más “serios”, menos “exóticos”.

Mapa del comandante turco Piri Reis. 1513
Mapa del comandante turco Piri Reis. 1513. Librería de Museo del Topkapi Palace Museum, en Estambul No. H 1824. erisi.com

Algunos investigadores e investigadoras a partir de mediados del siglo pasado dieron un golpe sobre la mesa y abrieron un nuevo camino en los estudios de historia de la cartografía.

Autores como Leo Bagrow, Armando Cortesao o R.A. Skelton tomarían el mapa como objeto principal en sus investigaciones, ofreciendo avances fundamentales en la historia de la cartografía.

El mapa como objeto de investigación

En 1976, el cartógrafo y geógrafo americano Arthur H. Robinson (conocido sobre todo por ser el autor de la proyección cartográfica que lleva su nombre) y Barbara Bartz Petchenik publican “In the Nature of Maps”, una obra clave que reconsideraría el papel del mapa como objeto cultural y de comunicación.

El mapa de Juan de la Cosa, fechado entorno al 1500.

Una frase de esta obra es muy definitoria de los cambios que se producirían en el mundo académico con respecto al mapa: “La naturaleza del mapa como imagen y la forma en que funciona como medio de comunicación entre el cartógrafo y el perceptor necesitan de un análisis y consideración mucho más profundos que hasta ahora”.[1]

Esta visión fresca y renovadora del mapa como objeto de investigación tuvo una gran influencia en los discípulos de Robinson, sobre todo en dos de ellos, cuyos nombres se convertirían en verdaderos referentes de la disciplina: David Woodward y John Brian Harley. El primero, discípulo directo. El segundo, indirecto.

El desarrollo de la cartografía

Tanto Woodward como Harley empezarían sus carreras de investigación en su Reino Unido natal para trasladarse a Estados Unidos y forjar una carrera que sería revolucionaria en la manera de analizar y estudiar los mapas.

Parte de la tabla Peutingeriana
Parte de la tabla Peutingeriana, realizado a partir del siglo IV, un itinerario que muestra la red de carreteras del Imperio romano. Se puede contemplar una de las copias en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena.

Baste una frase de Harley en una de sus obras para entender la idea que trabajaban en torno a la cartografía: “Los mapas son textos en el mismo sentido en que lo son otros sistemas de signos no verbales como los cuadros, las impresiones, el teatro, el cine, la televisión y la música. (…) Al igual que los libros, son también producto tanto de las mentes individuales como de los valores culturales más amplios en sociedades específicas.”[2]

Fue tal el desarrollo y la influencia de los estudios de Woodward y Harley, que abrieron una nueva disciplina en la que también tendrían gran importancia otros investigadores como Denis Cosgrove: la cartografía crítica, basada en estudiar los significados simbólicos, semióticos, políticos, etc. del objeto cartográfico para entender que el mapa históricamente refleja y perpetúa relaciones de poder. En palabras de Harley, los mapas anticipan los imperios.[3]

History of Cartography

Y todos estos avances en las investigaciones sobre el valor del mapa tuvieron su punto álgido en un ambicioso proyecto editorial: History of Cartography. Ideado por Harley y Woodward y dirigido por este último hasta su muerte en 1992, momento en que la dirección pasó a Matthew Edney, el proyecto se inició en 1981 y su primer tomo de publicó en 1987.

Atlas catalán. Cresques Abraham. 1375.
Atlas catalán. Abraham Cresques . 1375

History of Cartography (HOC) se ha convertido en el libro de texto principal de todos los estudiosos y aficionados a la historia de la cartografía como elemento frontal de investigación.

Con la colaboración de los mayores expertos y expertas del momento, este proyecto editorial ha sido actualizado y completado con los años, para convertirse en una obra fundamental que nos ha mostrado una nueva manera de ver y comprender los mapas. Pero no solo los mapas que estamos acostumbrados a ver.

América Meridionalis, del atlas Mercator- Hondius. 1630.

Ordenados de manera cronológica, los tomos de HOC nos acercan a temas tan poco trabajados (y tan interesantes) como la cartografía de los pueblos prehistóricos o la de las sociedades tradicionales de África, América o del Pacífico, ofreciendo un punto de vista que se aleja de todo eurocentrismo para ofrecer una visión tan profunda como global.

El último tomo publicado del proyecto ha sido el dedicado a la cartografía del siglo XX, que vio la luz en 2015 y se está preparando otro. Podemos ver que no se trata de un proyecto pasajero.

Pero eso no es todo. En su interés por que sus investigaciones estén accesibles a todo aquel interesado en el tema, las ediciones de HOC están disponibles en acceso abierto y gratuito en la web editorial de la Universidad de Chicago.

Es una oportunidad de oro para consultar la mayor obra de historia de la cartografía que ha visto la luz hasta el momento, y que ha permitido que una de las preguntas más dadas al debate sea un poco más fácil de responder, aunque aún quede mucho para ello: ¿Qué es un mapa?

[1] Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_H._Robinson

[2] Fuente: Harley, J.B. La nueva naturaleza de los mapas. Ensayos sobre la historia de la cartografía. México: Fondo de Cultura Económica, 2005: p. 62.

[3] Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Critical_cartography#Denis_Cosgrove

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