El planeta rojo ha despertado nuestro interés desde hace muchísimo tiempo, pero nunca tanto como en la actualidad. El cambio climático y los esfuerzos frustrados, escasos y ridículos por intentar frenarlo hacen que nos planteemos seriamente una mudanza.

Marte es el más habitable de los planetas a nuestro alcance, así que la decisión parece obvia y admite poca discusión. Ya se han enviado sondas, ya hay proyectos de viviendas marcianas e incluso se están investigando algunos planes de colonización permanente.

El planeta vecino recibe este nombre del dios de la guerra en la mitología romana, y su característico color rojo se debe a la gran cantidad de óxido de hierro III (el óxido normal y corriente que le sale al hierro).

Mapa de Marte de Schiaparelli
Mapa de Marte de Schiaparelli (1.888). Funete: Wikipedia.

Marte es un planeta telúrico

Lo primero que es remarcable y puede parecer obvio, pero no lo es, es que es un planeta telúrico, o sea, que está formado por tierra, como el nuestro. A mucha gente se le escapa que algunos planetas no tienen tierras, ni mares, son solo bolas gigantes de gases.

De hecho, solo Marte, la Tierra, Mercurio y Venus son planetas terrestres. También es un planeta llamado estéril, es decir, sin ningún tipo de vida (o, de momento, no se ha demostrado lo contrario).

Imagen de Marte desde el telescopio espacial Hubble
Imagen de Marte desde el telescopio espacial Hubble. Fuente: Wikipedia

Cuando nuestro planeta y Marte están más alejados, es decir, cuando tenemos en medio el sol, la distancia que nos separa es de 399 millones de kilómetros. La más corta es de 56 millones de kilómetros.

En agosto de 2003 estuvo lo más cerca posible, a tan solo 55,76 millones de kilómetros. Algo que probablemente no vuelva a ocurrir en 60.000 años. Su día solar tiene una duración de 24 horas, 39 minutos y 35,3 segundos, y recibe el nombre de sol (también en inglés, no es una traducción).

El tamaño del planeta rojo

Es el cuarto planeta del sistema solar en cercanía al sol, por detrás de Mercurio, Venus y la Tierra. Sus diámetros ecuatorial y polar son, respectivamente, 6794,4 km y 6752,4 km, lo que quiere decir que Marte es la mitad que nuestro planeta, aproximadamente.

No obstante, debido que la mayoría de la superficie de nuestro planeta está cubierto por agua, el terreno disponible es más o menos el mismo.

Mapa topográfico de Marte, en el que se aprecia la diferencia de elevación entre el hemisferio sur y norte.
Mapa topográfico de Marte, en el que se aprecia la diferencia de elevación entre el hemisferio sur y norte. Fuente: NASA.

La gravedad en Marte

La gravedad de Marte es un 38% inferior a la nuestra. Un dato para ilustrar: en la Tierra un salto medio de una persona es 0,45 m y dura alrededor de un segundo, en Marte, saltaríamos cerca de dos metros durante más o menos dos segundos. Es decir, todos seríamos Michael Jordan.

Los dos casquetes polares están, probablemente, formados por agua congelada. Solo el del norte alberga suficiente para inundar todo el planeta en caso de derretirse. En el polo sur hay abundancia de géiseres.

Fenómenos naturales desconocidos en la Tierra

Hay evidencias de grandes fenómenos naturales en la corteza del planeta rojo que no tienen equivalentes en la Tierra. En el hemisferio norte se encuentra el conjunto volcánico de Tharsis con el monte Olimpo, el volcán más grande de todo el sistema solar.

Vistas topográficas de Marte en diferentes orientaciones desde el Altímetro láser Mars Orbiter de la NASA (MOLA). 

Tiene una altura que se calcula entre los 21 y 26 km. Es dos veces y media la altura del Everest, nuestro pico más alto. La anchura de su base alcanza los 600 km. Su superficie es de 283.000 km cuadrados. Es decir, lo que ocupa el país de Ecuador. Descomunal.

Además, aproximadamente el 10% del planeta se encuentra cubierto de volcanes. Algunos de ellos incluso muestran actividad reciente.

A la derecha de la zona de volcanes Tharsis está el Valle Marineris. Tiene una longitud de más de 3.000 km, una anchura de hasta 300 y una profundidad máxima de 8 km.

Dejaría a cualquier cañón de nuestro planeta en ridículo. Para muestra, los datos sobre el Gran Cañón del Colorado. Tiene 446 km de longitud, un máximo de 29 de anchura y algo más de 1,6 de profundidad.

El clima de Marte

Hay cursos secos de ríos, y lagos, incluso hay quien propone la antigua existencia de un gigantesco mar. Todo esto hace sospechar en un pasado con una climatología y condiciones muy diferentes. Como curiosidad, parece que en Marte no hay movimiento de placas tectónicas, como en la Tierra.

Como se encuentra bastante más lejos del sol, su temperatura es más fría que la nuestra. Así, en el ecuador y en verano, la temperatura diurna más alta es de alrededor de 20 grados. Nuestra estancia allí sería incluso bastante más agradable que pasar un verano en muchas zonas de España.

Puesta de sol marciana
Puesta de sol marciana.

Temperaturas mínimas extremas

En esa misma época, verano, en el mismo sitio, encontramos temperaturas nocturnas de -80. Esto significa que en el ecuador del planeta, en verano, hace casi la misma temperatura de noche que la más baja registrada jamás en la Tierra, de 93 bajo cero en la Antártida. En los polos, en invierno, las temperaturas pueden bajar hasta los 130 bajo cero.

Son famosas las tormentas de polvo. Pueden surgir a una velocidad pasmosa, prolongarse durante meses y llegar a cubrir el planeta por completo.

Marte es el planeta más cercano a la Tierra y la primera opción para nuestra segunda residencia. Pero está claro que tendremos que trabajar, pensar y, sobre todo, gastar muchísimo dinero para poder hacer que sea un lugar habitable. Muchísimo más para que sea un mínimo agradable.

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Bernardo estudió Filología Románica en la Universidad de Salamanca. Después cursó el máster de Español como Segunda Lengua en la Universidad Complutense de Madrid. Tras un año en Madrid haciendo diferentes trabajos, voló hasta Singapur para dar clases de español durante un año. Volvió a Madrid y dio clases en una academia de español para extranjeros y ahora es traductor y community manager para una empresa de bicicletas de prestigio internacional. Aunque estudió filología por pura vocación, sus intereses siempre han abarcado todas las humanidades, sobre todo la historia, el arte, la geografía o la filosofía.

4 COMENTARIOS

  1. ¿No es mejor invertir nuestro esfuerzo y dinero en conservar la Tierra?. No parecen las características de Marte las más idóneas para el desarrollo de la vida humana.

    • Hola, Jesús.

      Lo único que es prácticamente incontestable es que no hay ningún rincón en el universo con características más adecuadas para nuestra forma de vida que la Tierra.

      Un saludo.

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