En aquella época, el presupuesto medio diario para viajar por España para los turistas era de entre 15 y 30 pesetas. Hablamos de 1898. Fue cuando se publicó la ‘Guía de España y Portugal’ de Baedeker, una de las editoriales pioneras de las guías de viaje.

La guía sobre España y Portugal se reeditaría en 1914. Es exhaustiva, con ocho capítulos. Siete para España y uno para Portugal. Se reparten en un total de 567 páginas.

En la introducción se recoge todo tipo de información práctica. Se habla por ejemplo acerca de las redes de transporte. Especialmente del ferrocarril y del barco de vapor. Del tren se indica que contaba por entonces con velocidades de unas 15 millas por hora (24 km/h). Pero se añade: pueden llevar “mucho más tiempo”.

Mapa de Oviedo en la guía Baedeker de España (1914)
Mapa de Oviedo en la guía Baedeker de España (1914)

A ese ritmo, los itinerarios propuestos por la guía son, lógicamente, para viajeros de su tiempo: 3 meses, 2 meses y entre 6 y 8 semanas.

Además, la Baedeker de España y Portugal contaba con un apoyo gráfico importante. En total 42 mapas de ciudades y 14 planos de los monumentos más destacados. En el caso de los planos monumentales están El Prado, la Alhambra o las catedrales de Burgos, Toledo, León o Santiago de Compostela, entre otros.

Una España semianalfabeta y poco educada

Pero si hay algo que llama la atención es la visión que se proyecta de España. “En círculos educados, el extranjero es en primer término seducido por lo animado, vivo y alegre de la sociedad”. También, añade, “por su acogedora espontaneidad y su, a veces, exagerada educación”.

Pero a continuación se afirma que el viajero debe “evitar los temas serios de conversación”. Lo mismo ocurre con las opiniones políticas y religiosas. Mejor que se las reserve. ¿Por qué?: “el orgullo de los españoles y su ignorancia de las condiciones extranjeras abocan a una confrontación en la mayoría de los casos inevitable”.

“el orgullo de los españoles y su ignorancia de las condiciones extranjeras abocan a una confrontación en la mayoría de los casos inevitable”

Así de tajante se muestra la Baedeker de España y Portugal al hablar de los españoles de finales del XIX. Por ello, recomienda al extranjero “reducirse al papel de visitante amigable y poco crítico”. Aunque matiza, para echar un capote a las “clases bajas” al afirmar que “tienen mucho más sentido común que sus considerados superiores”. Así, un viajero “con tacto” no encontrará difícil entablar relación con ellos.

“Cualquier individuo espera ser tratado como un caballero”

Hay dos puntos que debe ser siempre recordados, según la Baedeker. Por un lado “hay que mantener cierta cortesía incluso con el individuo más humilde, que siempre espera ser tratado como un caballero”. Por otro, “el viajero debe dejar a un lado cualquier grosería o aspereza que sólo sirvan para exaltar los ánimos de los maleducados españoles”.

Mapa de Toledo en la Guía Baedeker
Mapa de Toledo en la Guía Baedeker

Además, se valora que el trato puede resultar “más fácil para los americanos que para los europeos”. Según la guía decimonónica “para estos últimos el grado de igualdad entre las clases medias y bajas puede resultar incivilizado”.

En cuanto a los consejos para el viajero, “debe confiar en sí mismo más en España que en cualquier otro país de Europa”. “Los camareros y otros sirvientes no están acostumbrados a ofrecer información, en parte por su analfabetismo, en parte porque sólo les importa su propio interés”.

“Los camareros y otros sirvientes no están acostumbrados a ofrecer información, en parte por su analfabetismo, en parte porque sólo les importa su propio interés”

Por ello recomienda que a la hora de preguntar en la calle, incluso las dudas más simples, sólo se haga “a la gente bien vestida”. Y avisa: hay que evitar a la gente de clase baja que “en ciudades como Córdoba, Burgos, Ávila, Toledo o Granada sigue los pasos de los turistas para ofrecerles sus servicios como guía”.

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Cataluña, “la más europea”

Cataluña es  descrita como “la más europea” de todas las regiones españolas. A ojos de los autores “recuerda a Italia aunque con un escenario mucho menos atractivo”. “Cataluña provee a la mayor parte de España de papel, jabón, ferretería y los productos de sus fábricas textiles”, se explica.

Mapa de Barcelona en la guía Baedeker
Plano de Barcelona en la guía Baedeker. 1914.

A su juicio, los catalanes se sienten “atraídos por el sur de Francia” y, tras explicar el contexto histórico, afirma que “están siempre listos para la revuelta”.

“como los vascos, (los catalanes) son hombres de negocios, formando un contraste estridente con los castellanos de lento movimiento y con los vagos andaluces”

“En las venas del catalán moderno la antigua sangre ibérica se mezcla con la de los griegos, romanos, godos, árabes y galos”, se detalla.

Y aquí llega una de las partes más controvertidas, cuando en el capítulo dedicado a Cataluña se afirma que “como los vascos, son hombres de negocios, formando un contraste estridente con los castellanos de lento movimiento, con los vagos andaluces, que son meros tallos del suelo y están contentos con la satisfacción de los deseos más elementales”.

Los andaluces, “medio europeos, medio africanos”

No se queda ahí la referencia a Andalucía. En el capítulo dedicado a esta región, la más pintoresca de España para los autores, se dice que las vicisitudes históricas por las que ha pasado explican el carácter de sus habitantes.

“Son medio europeos, medio africanos; al mismo tiempo cristianos y paganos”, valora. Y añade: “han absorbido algo de cada sucesivo conquistador y de su idioma”.

Plano de la Alhambra en la guía Baedeker
Plano de la Alhambra en la guía Baedeker

Por ello, a su entender, “a día de hoy el hablar andaluz contiene muchas más palabras de origen árabe que el castellano (..) sus danzas son distintivamente orientales (…) y a esta influencia oriental el andaluz debe su exhuberante imaginación”.

“No se puede imaginar mayor diferencia entre el orgulloso y digno castellano y el volátil andaluz”

“No se puede imaginar mayor diferencia entre el orgulloso y digno castellano y el volátil andaluz, que acepta la diversión como un hecho, que ve todo a través de un cristal magnificente y siempre está dispuesto a disfrutar de las fanfarronadas“, prosigue.

“Nada, por otro lado, es más encantador que el porte de una maja andaluza”, valora la guía. La maja es admirada por “su ingenio, cu conversación ingeniosa y su gracia más que por su belleza”. También se hace referencia al “salero” andaluz.

Castilla, “una tierra deprimente y árida”

Sobre Castilla no hay buenas palabras en la introducción a la región. Se afirma que es “una tierra deprimente y a menudo árida, con pocos restos pintorescos”. Y se hace mucho hincapié en lo desolado de la meseta.

“Con pocas excepciones, el centro de España, no tiene bosques”. Según la guía, “el campesino castellano es enemigo de los bosques”. La explicación es que “dan cobijo a las aves que se comen su grano”.

Ahondando más en esta falta de vegetación, se dice que “en La Mancha hay grandes zonas en la que nada que pueda ser propiamente llamado árbol existe”. Por ello, se llega a afirmar que “cientos de nativos nacen y mueren sin haber visto nunca uno”.

Madrid tenía “todo en contra” para ser capital

Madrid tenía en el año de la reedición de esta guía (1914) poco más de 500.000 habitantes. De la capital se valora que Felipe II la eligió como tal en una decisión política. Y fue a pesar de que lo tenía “todo en contra” para ser capital: “una climatología poco favorable, su irrelevancia entre otras muchas ciudades de alrededor o la falta de un río de importancia”.

Mapa de Madrid en la Guía Baedeker de España y Portugal
Mapa de Madrid en la Guía Baedeker de España y Portugal

“madrid tiene Una climatología poco favorable, su irrelevancia entre otras muchas ciudades de alrededor o la falta de un río de importancia”

El motivo político de esa elección de Madrid como capital, según la Baedeker, es que “no podía ser la aragonesa Zaragoza, ni la castellana Burgos, ni la visigoda Toledo, ni las árabes Córdoba y Granada”. Por ello es “la más joven de las grandes ciudades españolas”.

Los vascos “luchan por sus libertades”

Los vascos aparecen en la guía como “mucho más civilizados que el resto del campesinado español”. Se destaca en las páginas de la Baedeker la calidad de las carreteras principales del País Vasco y su foco en la industria del hierro.

“los vascos son mucho más civilizados que el resto del campesinado español”

Asimismo se afirma que “la del pueblo vasco es la lucha por sus libertades (en referencia a los fueros)”. Estima la guía que “la pasión por la independencia les ha movido desde siglos atrás”.

Plano de San Sebastián en la guía Baedeker
Plano de San Sebastián en la guía Baedeker

Sin duda, las Baedeker están detrás de la construcción estereotipada de turismo. Todo en unos años en los que lo políticamente correcto parecía no haberse descubierto. No en vano, también según esta misma guía, los griegos eran “sucios”; los italianos, “deshonestos”; y los orientales, “estúpidos como niños”. Guías de una época pasada que sin duda llaman nuestra atención.

*Si quieres leer más sobre las guía Baedeker, este artículo sobre la historia de las primeras guías de viaje puede interesarte.

*Puedes consultar la guía completa en este enlace.

8 COMENTARIOS

  1. Lamentable que se hagan eco en esta revista de esa guía “Baedeker”, de la que, por cierto, no indican su autor o su origen nacional o nacionalidad pero que, vistas las insensateces y las mentiras delirantes que ostenta sin vergüenza alguna, yo afirmaría que es anglosajón. Y no hay que esperar de esa gente de habla inglesa ninguna otra cosa, con respecto a España, que no sea denigrante, falaz, exagerada y por supuesto ignorante. Ni uno solo de los viajeros “románticos” anglos, norteamericanos o británicos, que visitaron España en el siglo XIX escribió un texto libre de prejuicios o de falsedades sobre nuestro país. Falsedades producidas por su desconocimiento y por su carencia de espíritu crítico. Quiero decir con ello que está guía se fundamenta en esos deleznables libros de viajes y que estos, a su vez, estuvieron y están dominados por las arbitrariedades creadas por la Leyenda Negra antiespañola y por la hispanofobia. Ni más ni menos. En el título del reportaje, cándidamente, aparece el término “sorprendente” en relación a la “imagen” de España en la época. Nada más falso. La palabra que debiera aparecer es “habitual”. Se nota que el autor no sabe nada acerca de esos viajeros anglos plumillas que insultaron -e insultan, otros- a España porque creían -y creen- que era este un país despreciable y justamente insultable. Hay que leer más, estimados, y a ser posible en su idioma anglo.

  2. Gracias Borja, yo acabo de descubrir esta pagina y cuando estaba leyendo, ya buscaba con afan el final para hacer algún comentario sobre estos estupidos y maleducados individuos, tu ya he visto que lo has hecho; yo añadiría algo más, la envidia que nos han tenido siempre, porque eramos mejores que ellos, llegabamos siempre los primeros y ellos se dedicaban a robarnos, si quiere hablar de cultura, lo tienen crudos, ahi les ganamos por goleada, hemos ssidos mejores que ellos en todo menos en robar y aprovecharse de los demás,
    la verdad que ya me gusta algo menos la pagina, saludos

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