Aquellos maravillosos mapas turístico-monumentales

Entre las muchas consecuencias que la Revolución Digital ha traído en el campo de la geografía, la desaparición progresiva del mapa en formato papel es un hecho. La cartografía a nivel de usuario ha dado paso a la geolocalización en tiempo real. Mientras que los antiguos mapas ubicaban, las nuevas aplicaciones tecnológicas conectan.

Es por ello, que los estáticos mapas en papel poco pueden hacer hoy para competir con smartphones, navegadores, GPS, streetviews…  Hoy planteamos una vuelta al pasado de los mapas, pero no desde la nostalgia, sino para apreciar la belleza de los llamados mapas turístico-monumentales, en los que cartografía y habilidad artística iban de la mano.

Actualmente basta con pulsar cualquier punto de un mapa en Internet y tener una imagen del lugar a través de fotografías, webcam o incluso panorámicas a nivel de calle. Los mapamundis, los mapas ilustrados y los mapas en 3D ofrecen otras posbilidades.

También los mapas turísticos de ciudades que se entregan en cualquier oficina de información turística o establecimiento hostelero. Con origen en el siglo XIX, estos planos de ciudades, por su practicidad y escaso precio, se resisten de momento a desaparecer. Y sin embargo, son los “hermanos pequeños” de los grandes mapas turístico-monumentales a los que nos referiremos ahora.

El mapa más ilustrado posible

Más allá del mapa ilustrado o del plano turístico, el llamado mapa turístico-monumental hace referencia a un proyecto más ambicioso a la hora de plasmar la riqueza cultural de un lugar.

La idea es simple: la representación de la cartografía del territorio con sus accidentes geográficos, poblaciones y carreteras, incluyendo a la vez dibujos de sus principales manifestaciones artísticas. Éstas suelen ser generalmente monumentos, pero también representar folklore, gastronomía, costumbres… etcétera.

Mapa escénico de Illinois (1960)

Con origen en Estados Unidos, donde eran conocidos como “scenic maps”, su edición en Europa comenzó en los años 20, muy relacionado con el desarrollo del turismo, del automóvil y de las carreteras modernas. Los mapas europeos podían incluir también otros elementos como banderas o escudos heráldicos.

Mapa de las provincias de Prusia Occidental y Prusia Oriental con sus respectivos escudos y principales monumentos en 1937. Actualmente estos territorios pertenecen a Polonia y a Rusia.

Grandes proyectos

Los editores de estos mapas se planteaban su diseño como un gran proyecto para el que contrataban tanto a los mejores dibujantes o diseñadores gráficos (en formato analógico, claro) como a historiadores encargados de enumerar las referencias a plasmar.

La clave era poder insertar en tan pequeño espacio, tanta información gráfica dibujada a mano como fuera posible.

Estos mapas, por su calidad y por su tamaño (plegados podían consistir en una docena de hojas en formato DIN-A4), estaban destinados a lucir en paredes de diferentes entidades públicas, oficinas, talleres y por supuesto, domicilios particulares.

La iniciativa de cajas de ahorro y administraciones locales

La segunda mitad del siglo XX será cuando más se popularicen en España los mapas turístico-monumentales. Por iniciativa sobre todo de las numerosas cajas de ahorro existentes en aquel momento, los desarrollaban y obsequiaban. También periódicos participaron en este tipo de iniciativas, muy vinculadas en ese momento a las administraciones y entes locales.

El nivel de detalle ya poco tenía que ver con todo lo realizado hasta entonces. Las nuevas técnicas permitían un mejor desarrollo del espacio, de los colores, de la presentación y por supuesto, de la difusión. Estos mapas eran realmente la versión ilustrada del catálogo monumental de cada territorio.

En el magnífico Mapa Turístico-Monumental de Aragón que el extinto Banco Zaragozano encargó a Antonio Margalé Gracia, podemos apreciar la riqueza monumental de cada comarca.

No se queda atrás el Mapa Turístico-Monumental de Álava, encargado por su Diputación Foral a Rafael Margalé (hijo del anterior) y que se considera el primer mapa turístico del territorio.

A día de hoy, estos mapas, comienzan a ser apreciados y valorados como objetos de culto por los coleccionistas. Una obra de arte que relaciona cartografía e ilustración, localización e información.

Guiños al pasado

En un ejercicio de nostalgia, algunos diseñadores gráficos actuales, reproducen la esencia de estos mapas en sus creaciones.

Como curiosidad, el mapa de la extinta Yugoslavia en tiempos de Tito, recientemente editado por Emir Isovic. Sus simpáticos dibujos y el nivel de detalle, es digno de mención.

En esta entrada, sólo hemos podido hacer mención a algunos ejemplos, pero sabemos que la mayoría de países, regiones, provincias, islas… contaron en algún momento con este tipo de cartografía.

Animamos a los lectores a que conserven estas pequeñas joyas en papel, y que nos hagan llegar comentarios sobre las de sus lugares de origen.

2 comentarios en “Aquellos maravillosos mapas turístico-monumentales”

  1. Tengo un magnífico mapa de este estilo de EEUU. Lo consiguió mi padre, allá por los 60, mas o menos, en La Casa Americana de Sevilla.

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