El plano del bombardeo Madrid, el primero en una gran una ciudad

Madrid fue bombardeada en la Guerra Civil entre 1936 y 1939. Fue la primera vez en la historia en que se bombardea una gran población de forma sistemática y moderna. Tal dudoso mérito es paradójicamente poco conocido, frente a lo que ocurre con otros bombardeos europeos como pueden ser los de Londres o Coventry en Reino Unido o Dresde en Alemania.

Lo cierto es que Madrid, junto con otras ciudades españolas, fue el escenario en el que la Legión Cóndor de Hitler y la Aviazione Legionaria de Mussolini ensayaron el armamento y las tácticas que meses después emplearían a una escala aún mayor en otras poblaciones de Europa. 

Madrid Bombardeado es un proyecto que refleja estos bombardeos y sus consecuencias en un plano, que está acompañado de un libro y que ya está a la venta (Ed. Cátedra, 15 euros). Ambos sirven para entender de manera cartográfica y poner en contexto la destrucción que supusieron los bombardeos en la capital española. Detrás de este proyecto están los arquitectos Enrique Bordes y Luis de Sobrón, profesores asociados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid. 

El plano de Madrid Bombardeado muestra dónde cayeron las bombas de aquel Madrid de la Guerra Civil. Este proyecto vio la luz por primera vez en 2019, en una versión gratuita editada por entonces por el Ayuntamiento de Madrid.

Vuelve ahora de la mano de la editorial Cátedra y lo hace en una edición muy cuidada que incluye el mapa de grandes dimensiones y un libro ilustrado con mapas y fotografías de la época que sirve como perfecta guía para ilustrar el bombardeo. El libro sale a la venta a finales de este mes de mayo de 2021.

Un mapa para visualizar la memoria perdida

Cuenta Enrique Bordés que la idea surge de intentar visualizar una memoria perdida. “Los dos somos madrileños y también el crecer en Madrid para la gente de nuestra generación implica la sorpresa de conocer que tu ciudad fue bombardeada en un bombardeo muy importante a nivel histórico”, explica. “Crecemos con el Guernica en el Reina Sofía y sin embargo no somos conscientes de lo mucho que se dio ese Guernica aquí en Madrid”, añaden. El proyecto nace así de esa sorpresa, en un intento de visualizar esa memoria. 

Plano de Madrid Bombardeado.
Plano de Madrid Bombardeado.

Luis de Sobrón y Enrique Bordés son arquitectos especializados en dibujo, especialistas en representar la realidad. Intentan representar en este plano un plano que en vez de ser de construcción “es un plano de destrucción, bastante único para lo que suele tratar un arquitecto”. 

Luis de Sobrón señala que el plano es resultado de un proceso previo de investigación porque tenían muy claro que estaban tocando “un tema sensible, que todavía cuesta de ser digerido y es un tema en torno al cual todavía hay mucha polémica artificiosa”. “Teníamos muy claro que lo que hiciéramos tenía que seguir un proceso y un método riguroso, inapelable”. 

Una muestra de la estrategia militar

En ese sentido, como cualquier otra investigación que se lleva a cabo desde la Universidad plantearon una búsqueda de fuentes para recoger datos a partir de los cuales, cartografiarlos “con una intención de que alguien que viera el plano visualizara hasta qué punto los bombardeos formaron parte esencial de la estrategia militar en Madrid y en otras ciudades de España por primera vez en la historia”. 

Sobre la idea de visualizar y vivir ese bombardeo, en las decisiones que se han ido tomando está muy clara la idea de que es un plano de memoria, explican. Por ello, en el mapa aparece dibujada la ciudad de ahora y las referencias que aparecen en el plano se corresponden con las direcciones de ahora. Se busca por tanto vincular ese Madrid de 1936-1939 con el actual, de principios del siglo XXI. 

Ciudadanos huyen ante la caída de proyectiles en la ciudad de Madrid.

“Desde el presente podemos rememorar ese ataque a la ciudad y acercarnos a lo que se pudo vivir”, explica Bordés. Para De Sobrón, “muchas veces en la historia cuando ocurre en la propia ciudad uno tiene la sensación de que es algo ajeno, que no le afecta, y desde luego es algo que se puede constatar hoy en la mayor parte de los ciudadanos de Madrid”. 

A su juicio “parece como si eso hubiera ocurrido casi en otro planeta”. “Es el esfuerzo por relacionar toda esa información sobre la destrucción de la ciudad con la ciudad en la que cada uno vive, con su barrio, con la calle e incluso con mucha gente sorprendida con que en su día cayó una bomba en el edificio que hoy habita”, defiende. 

Las fuentes de información para realizar el plano

No hay en ningún sitio un listado completo y exhaustivo de los daños que se produjeron. Lo que sí se elaboraron es diferentes tipos de documentos, cada uno de los cuales tiene parte de información. “Fue una situación de emergencia absoluta y esa (hacer un listado de daños) no era la prioridad”, explica de Sobrón.

Los bomberos hacían su trabajo y de esas visitas surgían libros de intervención, en los que se anotaban las direcciones a las que acudían; la policía, cuando acudía a un siniestro daba parte… Los fotoreporteros fotografiaban esa destrucción, los arquitectos municipales que contribuían al desescombro generaban otros documentos. Con toda esa documentación estos dos arquitectos han encontrado “de forma parcial” esa información.

La Telefónica bombardeada, en la Gran Vía de Madrid. Foto Mayo. Biblioteca Nacional.

Un documento abierto a mejoras

Tienen claro que la información no es completa del todo: “El plano es un documento abierto a la posibilidad d encontrar otras posibles fuentes en el futuro”, señala de Sobrón. “Ha sido como investigar un crimen sin tener los partes de confesión. Aquellos que bombardearon tenían muy claro qué hicieron y qué efectos tuvieron, pero esos documentos todavía no han sido ya no descatalogados, sino catalogados, encontrados clasificados”, añade. 

Ante esa situación han llevado a cabo una investigación indirecta “con los indicios que han ido recogiendo todos los demás, la sociedad civil, frente a los militares, que tienen la documentación pero que no hemos accedido a ella directamente”. 

Tras editar la primera versión en 2019 han encontrado posteriormente otras fuentes que les han permitido completar esa primera edición y completar el plano de manera más completa. Existe la posibilidad de que sigan  apareciendo datos en el futuro y el plano se vaya actualizando. Parte del trabajo que no se ha podido hacer de forma exhaustiva es un barrido por todas las calles de Madrid presencial. hay datos que hablan de uno 6.000 siniestros en un año. En la última versión han podido incorporar 2.200. Creen que “lo más grande y lo más destructivo está captado dentro del plano”, según detalla Bordés. 

Las características de los bombardeos de Madrid

Explica de Sobrón que cuando hablamos de bombardeos la gente tiene en mente los bombardeos masivos “de alfombra” de la Segunda Guerra Mundial, con las imágenes de las ciudades alemanas completamente arrasadas al final de la Guerra. 

“En Madrid afortunadamente no se llegó a producir ese tipo de bombardeo. Pero también es cierto que esos bombardeos fueron por primera vez en una gran ciudad uno de los pilares de la estrategia militar”, explica. 

“Hasta entonces se habían producido bombardeos incluso en grandes ciudades y ciudades europeas, por ejemplo se habían bombardeado ciudades con dirigibles”, prosigue. Pero entonces estaba muy claro que la tecnología que no permitía que fueran a ser elemento decisivo en una victoria militar, iban a ser un elemento más. 

En Madrid es cuando se empieza a utilizar el bombardeo como un arma clave porque la tecnología lo permite. Las aeronaves ya pueden cargar explosivos mucho más potentes, a más distancia y tenemos a las potencias del Eje, la Alemania nazi y la Italia fascista, muy interesadas en ensayar su nuevo armamento y en ver qué posibilidades tienen de cargar a una posible guerra en Europa. 

Calle Alcalá, 9, de Madrid tras los efectos de los bombardeos.
[Calles bombardeadas de Madrid.. Calle de Alcalá] [Material gráfico] / Albero y Segovia, P. Luis Torrents, [Foto Mayo] … [et al.]. Biblioteca Nacional.

El ‘urbicidio’ de la ciudad de la Madrid

Los primeros bombardeos en Madrid empezaron a finales de agosto y fueron unos bombardeos al modo de la Primera Guerra Mundial. Los bombardeos masivos se produjeron durante el mes de noviembre y la primera semana de diciembre de 1936, “cuando empieza a optimizarse el bombardeo aéreo y artillero, como apoyo militar y como medio de rendir a la población, de amedrentamiento”.

Una vez pasado ese primer embate y una vez que a partir de diciembre el Ejército sublevado desiste de tomar Madrid por la fuerza, la aviación busca otros objetivos en otras ciudades españolas, pero en Madrid que durante toda la Guerra realmente fue frente estuvieron las baterías de artillería con mayor o menor intensidad estuvieron castigando la ciudad hasta los últimos meses. 

Hubo bombas de mucha intensidad, con menos intensidad, secuencias de tipos de bombas. Fue todo un ensayo y se hicieron muchas pruebas sobre un bombardeo civil y urbano y fue el inicio del horror que se vería después en la Segunda Guerra Mundial. 

El término Urbicidio’ se empezó a acuñar en Estados Unidos con otro sentido, referido a la destrucción del tejido urbano como consecuencia de determinados tipos de desarrollo pero es una palabra que empezó a utilizarse de nuevo durante la Guerra de Yugoslavia con algunas ciudades como Móstar y que se está retomando en la Guerra de Siria. 

“Aunque es un término que no aparece como tal en el diccionario de la lengua es muy expresivo. Nos estamos refiriendo al intento de asesinato de una ciudad, al destruir a la ciudad como objetivo”, explica de Sobrón. 

Escucha el podcast sobre Madrid Bombardeado:

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