La ciudad de Ceuta es una de las tantas curiosidades que tiene la frontera española, junto con Melilla, la Isla de los Faisanes, Llívia…

Su peculiaridad no es solo geográfica, también demográfica. Ceuta tiene un alto porcentaje de población musulmana, cuya mayoría habla dariya, la variedad árabe de Marruecos, aunque en una forma local con mucha influencia del español. Además, cuenta también con las únicas comunidades, de forma tradicional, de indios y de judíos.

Casa de los dragones, en Ceuta

Historia de Ceuta hasta la conquista musulmana

Tras la caída del Imperio romano de Occidente, Ceuta pasó a formar parte del gobierno vándalo. No tuvo especial relevancia en la vida política o económica del país germánico. El famoso general bizantino Belisario conquistó este reino para su emperador, Justiniano I, en el 534, hasta que fue conquistada (o reconquistada, porque no se sabe con certeza si estuvieron allí también antes) por el rey visigodo Sisebuto en 615.

Como una urbe visigoda o, al menos, en la órbita de influencia del estado visigodo, continuó hasta principios del siglo VIII. Aquí entra en escena un personaje misterioso al que en las crónicas se llama don Julián.

Ignoramos casi todo acerca de este hombre, pero parece que todo se reduce a tres posibilidades: que fuera, efectivamente, un gobernante visigodo; que tuviera origen bizantino y se quedara como gobernador de la ciudad rindiendo, o no, de alguna forma vasallaje al reino visigodo; o, lo que parece más probable, que fuera un bereber católico (recordemos que nos encontramos antes de la llegada de los árabes, por lo tanto, esta zona ni tenía árabes ni musulmanes en aquellos tiempos y su población era mayoritariamente católica y bereber) que simpatizaba con el pretendiente al trono de Toledo, Witiza.

La Spania del Imperio romano de Oriente. Septem es la actual ciudad de Ceuta

Lo único que sabemos con certeza es que los árabes le pusieron el sobrenombre de al-Quti, es decir, el godo, pero esto no es definitorio del origen étnico del gobernador de Ceuta. Podrían haberle dado ese nombre solo por ser cristiano o por haber tenido buenas relaciones con ellos.

Este Julián ayudó al conquistador musulmán Tariq Ibn Ziyad a pasar el estrecho y comenzar la conquista de la península. Como aliado de Witiza que era, Julián apoyó al pretendiente Agila II al trono visigodo, pero al final ganó Rodrigo, con el que tenía enemistad por -esto es más leyenda que historia- haber violado a su hija en la corte de Toledo.

La Ceuta musulmana

Tras la conquista árabe, Ceuta era parte de la provincia del norte de África, no de al-Ándalus, sin embargo, dependía judicialmente de la península. Esto hizo que, cuando los Omeyas declararon el emirato independiente de Al-Ándalus, los gobernadores de Ceuta, descontentos con la corte árabe, pidieran ser gobernados por la península. Así, Ceuta se convirtió en la principal plaza fuerte del norte de África de la España musulmana.

En los primeros reinos de taifas, la ciudad estuvo vinculada primero a Málaga, luego a Granada y, después de las conquistas almorávides y almohades, pasó a formar parte de la taifa de Murcia. Tras un breve control por parte de algunas dinastías africanas, la ciudad formó una taifa. Después de muchos cambios de gobierno y autogobierno, en 1415, los portugueses conquistan Ceuta a los benimerines.

Las taifas en el siglo XI, incluida la de Ceuta en el norte de África

Ceuta bajo gobierno portugués y español

En 1415, y en una expedición capitaneada por el famoso Enrique el Navegante, príncipe de Portugal, los portugueses conquistaron la ciudad en tan solo un día de asedio. Los benimerines fueron sorprendidos y no esperaban el ataque.

Durante esta etapa la ciudad se convirtió en un gran centro de corsarios. Contaban con patente de corso, o sea, que tenían derecho de atacar legalmente embarcaciones de naciones enemigas. Las incursiones de los corsarios portugueses desde Ceuta tenían como objetivo, principalmente, territorios musulmanes, como los de la Granada musulmana.

Felipe II consiguió ser nombrado rey de Portugal, por lo que las posesiones portuguesas se unían a las castellanas y aragonesas bajo el mismo monarca. Cuando Portugal se independizó de la monarquía hispánica, los ceutíes decidieron seguir bajo gobierno español. Y así ha sido hasta la actualidad.

Hasta finales del siglo XVIII, los reyes de Marruecos intentaron conquistar la plaza varias veces, en ocasiones con apoyo británico, pero nunca tuvieron éxito. A finales del siglo de la Ilustración, varios acuerdos comerciales y políticos entre España y Marruecos reconocieron oficialmente la soberanía española.

Las comunidades de Ceuta

Ceuta es hoy una ciudad de convivencia de culturas. En 2019 contaba con 84 434 habitantes, con una altísima densidad de población de 4222 habitantes por kilómetro cuadrado. La mayoría de la población, algo más de la mitad, son cristianos (católicos sobre todo, aunque existen siete pequeñas comunidades de evangelistas) o no profesan ninguna religión.

Musulmanes en Ceuta

De ellos, aproximadamente un 43% son musulmanes; es decir, unos 37 000. La inmensa mayoría de los musulmanes son españoles, puesto que solo hay 5281 musulmanes extranjeros. Menos de 50 personas de estos extranjeros no son marroquíes, por lo que se constata que casi todos los inmigrantes son del país vecino.

Mezquita El Mehdi, Ceuta.

Sin embargo, aunque son pocos, parece que existe una tendencia al crecimiento, ya que la población musulmana va en aumento y el porcentaje de musulmanes españoles se mantiene. No es sorprendente, pues, que la ciudad sea uno de los cuatro polos con más población musulmana de España, junto a Madrid, Barcelona y Melilla.

Entre la población musulmana de Ceuta, el 69,2% habla el árabe marroquí, llamado dariya, en su variedad ceutí. Solo un tercio de los musulmanes tienen como lengua del hogar el español. Existe un debate sobre la oficialización del árabe en la ciudad, puesto que esto podría hacer que descendiera la alta tasa de fracaso escolar entre el alumnado. Al fin y al cabo, hablamos de españoles en España que no pueden usar oficialmente su lengua en su propia ciudad.

Indios en Ceuta

Además de la comunidad musulmana, la ciudad del Estrecho también es hogar, desde hace 128 años, de una comunidad de origen indio y religión hindú. Estos indios mantienen aún su lengua, el sindi, hablada en la India por 1.7 millones de personas en la frontera con Pakistán, donde tiene a su mayoría de hablantes (18,5 millones).

Sin embargo, las generaciones más jóvenes tienden a abandonar el sindi a favor del inglés (también oficial en la India) o el español. Tienen un templo en la calle Echegaray. Su comunidad está formada por casi 600 personas.

Templo hindú de Ceuta

Judíos ceutíes

Y aún hay que mencionar a otra comunidad de esta multicultural ciudad: la judía. Presente en Ceuta desde el Imperio romano, se mantiene de forma continua en la ciudad. Incluso después de la expulsión de los judíos dictada por Isabel y Fernando, siguieron residiendo allí varias familias que formaron parte activa del floreciente comercio de la urbe con el norte de África.

A principios del siglo XX se tiene constancia de concejales judíos en el ayuntamiento. Casi la totalidad de los judíos ceutíes son sefardíes y tienen su propia sinagoga al estilo, claro, sefardí. Casi todos son españoles y hablan español. Su número decrece lentamente porque los jóvenes prefieren irse a la península a estudiar o trabajar.

Sinagoga en Ceuta.

Fuentes utilizadas en la elaboración del artículo:

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