El arte comenzó siendo épico. Las primeras pinturas de la humanidad se hicieron representando escenas de caza, la primera literatura ensalzaba las grandes hazañas de héroes de guerra, el valor y la fuerza.

Estas primeras epopeyas tenían siempre carácter oral, hasta que en un momento concreto se pusieron por escrito. Para la Ilíada y la Odisea debemos este inmenso legado a Pisístrato, un tirano (título político sin connotación negativa para los gobernantes griegos) de Atenas. Él decidió que estos dos inmensos poemas, que se estudiaban y recitaban desde hacía siglos, se pusieran por escrito. Esta es la versión que tenemos, una versión que estaría muy cambiada respecto a su origen, se calcula que cinco siglos anterior.

En los tiempos en que estas grandes epopeyas antiguas se inventaban, el mundo de la fantasía y el mundo real se mezclaban continuamente. Y no solo porque personajes históricos reales compartían protagonismo con seres maravillosos, tanto malignos como benignos, demonios o dioses, sino también por los lugares en que acontecían estas aventuras.

¿Qué es la Odisea?

Sobre la intención de la Odisea se ha escrito de todo, incluso que es una ruta marítima en clave. Los secretos de las rutas comerciales hacia occidente eran celosamente guardados por los marinos griegos, quienes tendrían que saber interpretar cada canto para poder alcanzar sus objetivos. A pesar de lo atractivo de esta teoría, es solo una entre muchísimas, ninguna verificada.

Ulises y las sirenas, de Herbert James Draper

En la Odisea aparecen algunos lugares que son claramente identificables con la realidad, otros que la tradición ha hecho coincidir con algún accidente geográfico, cuya relación es meramente folclórica, y otros que parecen ser invenciones totales.

Lo que queda claro en la obra homérica es que ya se distingue entre el mundo conocido, real, y el mundo ignoto, literario y metafórico. Así como aparecen lugares conocidos como Sicilia o Egipto, aparecen otros de fantasía donde habitan seres maravillosos.

Encontramos, así, cuatro tipos de lugares en la Odisea: los lugares reales reconocibles, los lugares reales que han cambiado de nombre y no reconocemos o no sabemos cuáles son, los lugares míticos identificables y los lugares míticos que no podemos localizar de ninguna manera.

La tribu de los cícones

Al partir de Troya, Ulises/Odiseo llega al país de la tribu de los cícones. Allí ataca la ciudad de Ísmaro, de la que consigue riquezas y mujeres. No obstante, se quedaron tanto tiempo que llegaron refuerzos para ayudar a los sitiados y al final los aqueos se vieron forzados a huir.

La antigua región de Tracia. Puede observarse, en la costa, el nombre de “Cícones”

Parece que esta zona se correspondería con la costa sur de la parte europea de Turquía y la del norte de Grecia. O sea, la región llamada antiguamente Tracia. Hoy día sigue existiendo una montaña con el nombre de la supuesta ciudad, Ísmaro.

El monte Ísmaro

Desde allí navegan hacia el sur hasta la isla de Cítera (actual Cérigo, al sur de la península del Peloponeso), donde se desatan unos fuertes vientos que, tras nueve días, conducen a los aqueos a la tierra de los lotófagos.

La tierra de los lotófagos

Como es imposible saber cuánto navega un barco durante nueve días (la fuerza del viento, el oleaje, el rumbo, los desvíos…) esta vez hay un problema serio de geolocalización. Hay quien dice que en estos nueve días incluso pudieron salir del Mediterráneo, teoría que no voy a tener en cuenta.

En los extremos de la captura de imagen, la isla de Cítera y, casi en línea recta, en el actual Túnez, la ciudad de Nabeul, candidata a ser la tierra los lotófagos

Parece ser, después de muchas conclusiones e hipótesis en las que no me detendré, que se detuvieron en la primera tierra firme que encontraron siguiendo en línea recta desde la isla de Cítera. Esto es, el norte de África, más concretamente la zona de Túnez, en la ciudad de Nabeul (cuya etimología es Neapolis, ciudad nueva, como la actual Nápoles).

Allí habitaban unas gentes que se alimentaban de una flor que provocaba el olvido. Después de comerlas, muchos marineros griegos deciden que no quieren volver a casa, sino quedarse allí. Ulises los lleva a todos a rastras a las naves y continúan su viaje.

El país de los cíclopes

Quizá sea este el episodio más famoso de las aventuras del héroe marinero. En estas tierras habitan unos gigantes con un solo ojo, los cíclopes. Uno de ellos, Polifemo, atrapa a la tripulación y, de hecho, devora a varios de ellos. Ulises consigue dejarlo ciego mientras duerme y al final todos consiguen escapar gracias a un rebaño de ovejas.

Escena de Ulises y su tripulación huyen de Polifemo. El cuadro es de Jakob Jordaens

Teniendo en cuenta que los cíclopes son una aceptada alegoría de los volcanes, este Polifemo podría ser el Vesubio, un volcán del centro-sur de Italia pegado a la costa, que siglos más tarde sepultaría varias ciudades a su alrededor.

Además, Ulises, antes de desembarcar en la tierra de los cíclopes, se detuvo en una isla. Justo enfrente de la costa napolitana podemos encontrar las islas de Ischia y Capri.

La isla de Eolo

Los navegantes llegan a la isla donde habita el dios de los vientos, Eolo. Este le entrega a Ulises un saco con los vientos contrarios. Cuando están a punto de llegar a Ítaca, los compañeros del héroe abren el saco y terminan nuevamente en la isla de Eolo, que los expulsa, enfadado.

Pantelaria, entre Sicilia y Túnez, isla de Eolo

Hay quien la identifica con Sicilia, pero parece más probable la localización en la isla sea la italiana Pantelaria, entre Sicilia y Túnez. De hecho, esta isla fue conocida hasta la Edad Media como la isla de los vientos, ya que parece recibir varias corrientes.

Los lestrigones

Después de seis días de viaje llegan a una tierra habitada por los lestrigones, que son antropófagos y no tratan precisamente bien a los invitados. De hecho, solo la nave de Ulises y su tripulación consigue escapar, perdiendo al resto de sus hombres.

Los barcos de Ulises son rechazados por los lestrigones.

El viaje fue hacia el norte, incluso está indicado en el libro que las noches son más largas. Si consideramos que la isla Eolia es Pantelaria, podríamos pensar en la isla de Elba o la Toscana italiana, y si consideramos como la morada del dios Cerdeña, entonces podríamos hablar de que estas tierras serían las costas genovesas.

La isla de la maga Circe

Ulises llega a Eea, la isla en la que habita la maga Circe y esta convierte a su tripulación en animales. El héroe consigue eludir sus hechizos y tiene relaciones con la diosa, con la que convive durante un año. Después, él y su tripulación (otra vez humana) se van a los infiernos y vuelven con la maga hasta que deciden irse.

El monte Circeo, al sur de la región del Lacio, en Italia, pudo en la antigüedad ser un islote. La tradición lo identifica con la isla Eea, donde vivía la maga Circe

El nombre de Circe en griego es Kirke, y los romanos conocieron como Kirka a la isla de Córcega. Podría ser este su emplazamiento, aunque lo cierto es que la isla de Circe parecía más bien pequeña y sin grandes elevaciones, dos características que no encajan con la isla francesa.

Las sirenas, Escila y Caribdis y la isla del sol

Cuando Ulises abandona Eea, el barco pasa por la isla de las sirenas, que suele identificarse como Stromboli, al norte del estrecho de Mesina.

Este estrecho de Mesina es precisamente el paso que custodiaban los horripilantes monstruos Escila y Caribdis. El nombre de Escila es, puede que no casualmente, muy parecido al de la isla Sicilia.

El episodio de las sirenas es también muy famoso. Ulises consiguió no caer en las redes de estos pájaros con cabeza de mujer atándose al mástil del barco y tapando los oídos de su tripulación. En el estrecho de Escila y Caribdis perdió a muchos hombres.

El estrecho de Mesina, que separa Sicilia de la Italia peninsular. En una orilla vivía Caribdis, en la otra, Escila

Tras superar a los monstruos llegan la isla del sol, la isla del dios Helios. Cuando llegan allí el viento se detiene, por lo que no es posible continuar. Los soldados de Ulises comienzan a comerse las vacas propiedad de este dios, que los condena a pasar allí mucho tiempo y, cuando consiguen escapar, una tormenta destruye el barco. Toda la tripulación, excepto su capitán, se ahoga. Ulises consigue sobrevivir agarrándose a un madero.

Parece más que probable que esta isla del sol o isla de Helios era algún punto de la costa de Sicilia al sur del estrecho de Mesina.

La isla de Calipso

Tras ir a la deriva durante nueve días, Ulises llega solo a la isla de Calipso, quien se enamora de él y lo retiene durante varios años.

La isla se llama Ogigia, Calipso era hija de Atlas y Ulises tarda el doble de los famosos nueve días (distancia que tarda siempre en llegar a cualquier lado) en llegar a Grecia desde ella. Podemos suponer que la isla es alguna de las Baleares, más concretamente Ibiza por los amplios bosques que se le adjudican. Ebussus, su nombre fenicio, significa isla de los pinos, y hay quien afirma que el nombre de la diosa Calipso, en realidad, es este nombre con kali, hermoso en griego, delante: kaliebussus > Kalipso.

La distancia más larga que tuvo que recorrer Ulises fue desde la isla de Calipso, que identificamos con Ibiza, hasta Ítaca, marcado con una cruz roja

La ninfa le da precisas instrucciones para cómo llegar a Ítaca y nuestro héroe parte hacia Grecia en una balsa. Llega primero a la tierra de los feacios, que parece ser el Epiro, país vecino a Ítaca en el continente, y después llega a su anhelado hogar.

Ítaca

Hay una isla llamada Izakí (me permito escribirla para que un hispanoparlante no seseante la pronuncie como un griego actual) a la que hoy día llamamos en español Ítaca. A veces las evidencias no son tales, pues no está claro que esta sea el hogar del héroe de Troya, ya que, según la descripción que hace él mismo de su isla, parece estar hablando más de la actual Léucade, tan cercana al continente que incluso hoy día existe un puente que la conecta a la periferia (provincia) de Grecia Occidental.

Sea lo que sea la Odisea, una carta de navegación, una ruta secreta o una simple leyenda, está claro que Ulises es uno de los fundadores de la cultura europea y un modelo artístico que ha sobrevivido, y esperemos que siga sobreviviendo, decenas de siglos.

Fuentes: Mi artículo está basado, principalmente, en esta maravilla de estudio. También he usado otras referencias de Wikipedia y de esta web.

2 COMENTARIOS

  1. Buenos días estimados colegas. Como han notado mi ausencia en la pagina se debe a lo difícil que resulta comunicarse en Venezuela, debido a la baja de energía eléctrica y el internet también es deficiente. Sin embargo, cuando tengo la oportunidad reviso la pagina. Si tienen alguna información de EL GRAN LEONARDO DA VINCHI, relacionada con la pintura se los agradezco. SALUDOS

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