La lengua es una de las capacidades humanas sobre la que hay más tópicos falsos. El primero de ellos podría ser el de que los dialectos son formas corrompidas, desgajadas, separadas, diferenciadas, de la lengua, la variedad de prestigio, la normativa.

Nada más lejos de la realidad. La norma, el ideal de lengua artificial que solo sirve de referente a todos los hablantes de un mismo sistema, se habla en muy extrañas situaciones. En ellas, normalmente, los hablantes incurren en faltas a esta por desconocimiento.

Zonas donde se prefiere el nombre “castellano” frente a zonas donde se prefiere el nombre “español”

Esa norma se crea fundamentándose con base en los dialectos, que es lo que la gente habla de verdad. Es decir, nadie, absolutamente nadie en la tierra, habla ninguna lengua normativa. Siempre hablamos un dialecto, o habla de la zona en la que nacemos o vivimos, la lengua oral.

Esto va unido también a la concepción de que hay zonas en las que se habla “mejor” que en otras. Es completamente falso. La zona, o lo que nos incumbe, el dialecto, no marca en absoluto la “calidad” del habla.

No hay ni una sola variedad lingüística que sea más correcta que otra, todas cumplen su función perfectamente: la comunicación.

El español en el mundo y sus principales grandes agrupaciones dialectales

La expansión geográfica del español

De hecho, es importante saber que la lengua normativa no es más que una variedad creada a partir de otra con especial suerte: la lengua de la zona dominante y la variedad de esa zona que hablaba la élite social. No existe ningún motivo lingüístico para que la norma sea la que es, sino social y, con el tiempo, tradicional y estético.

El español o castellano nació en Castilla, por lo que no es difícil averiguar por qué el habla de esta región española, que corresponde más o menos al norte del centro español, es la más históricamente prestigiosa.

Tras expandirse por la Península, viajó a algunas ciudades de la costa norteafricana y a las islas Canarias. De ahí dio el salto a América, después Filipinas y, siglos más tarde, algunos enclaves de la costa africana occidental, principalmente el Sáhara Occidental y Guinea Ecuatorial.

El español del norte de la península ibérica

El español tiene infinidad de dialectos o hablas diferentes. Algunas de ellas se pueden subdividir en muchas otras, y no todos los especialistas están de acuerdo o coinciden en su división.

Además, hay que recordar que el habla no varía solo geográficamente, también socialmente y según el registro. Por lo tanto, lo que aquí leas sobre el español de tu zona puede no coincidir con tu forma de hablar. La lingüística, como cualquier otra ciencia, tiene dificultades para encontrar realidades incontestables.

Ni que decir tiene que es imposible registrar de forma científica las peculiaridades individuales del habla que todos, sin excepción, tenemos.

Voy a dividir el español de la península en dos grupos diferentes. El primero de ellos será el del norte de España.

Los dialectos del español en España

Lingüísticamente, podemos considerar el norte de España desde Madrid hacia arriba. Por supuesto, hay muchas diferencias de una región a otra. Algo que todas las variedades tienen en común en la distinción entre el sonido de la letra <s> y el de la <z, ce, ci>.

El sonido de la <s> en esta zona de España es peculiar. Se pronuncia ápico-alveolar, es decir, poniendo la punta de la lengua en los alveolos, en la parte superior de los dientes superiores.

Es una rareza, solo compartida con el gallego, el catalán y algunas lenguas galoitalianas. Es también la de las hablas meridionales excepto el andaluz.

El español en Galicia

Es famoso el fenómeno de la geada, que consiste en pronunciar la /g/ oclusiva velar sonora (la de gato) como una oclusiva velar sorda (como la /j/ de jamón).

Este fenómeno tiene origen en el propio castellano. El gallego fue durante siglos una lengua desprestigiada, de gente rural (por desgracia, aún queda algo de ese estigma).

Así, los hablantes introdujeron este sonido, castellano y ajeno a su lengua, para castellanizar su habla y librarse de esa connotación socialmente negativa. El préstamo fonético del castellano pasó al gallego y de este volvió a pasar al español en palabras donde no le correspondía. Así, gato > jato.

El fenómeno de la geada en Galicia

En algunas zonas de Galicia, sobre todo al sur, está presente el seseo como préstamo del gallego de la zona al español, no como desarrollo propio del castellano.

En la morfología es destacable el diminutivo en <-iño/a>, claro préstamo de la lengua gallega. casa > casiña.

Quizá lo que más destaca del gallego es, gramaticalmente, la ausencia del pretérito perfecto compuesto he comido, que se sustituye siempre por el pretérito perfecto simple (también llamado indefinido) comí.

El español en Asturias

Como en Galicia, el español de Asturias tiene influencia de la lengua autóctona: el asturleonés. Así, algunos hablantes, sobre todo mayores, no pronuncian el sonido fricativo velar sordo de la <j, ge, gi>, y pronuncian un sonido fricativo palatal sordo (como la <sh> del inglés).

El plural de las palabras femeninas no se hace en -as sino en -es, como en la lengua asturiana. Así,  las lanchas > les lanches (pero la lancha, en singular).

Hay tendencia a colocar el pronombre en situación postclítica, es decir, detrás del verbo, cuando normativamente iría delante: fuime, comiolo, recójote.

El español en Cantabria y Castilla y León

El fenómeno más característico de esta zona central y noroccidental de la península es el laísmo. Esto es, la sustitución del pronombre de complemento indirecto femenino le por la. Por ejemplo la dije, en vez de le dije, las regalé un libro en vez de les regalé un libro.

Este fenómeno surge de una evolución de los sistemas de complemento directo e indirecto.

El sistema normativo es así:

CI masculino singular LE

CI femenino singular LE

CI masculino plural LES

CI femenino plural LES

El sistema laísta es así:

CI masculino singular LE 

CI femenino singular LA

CI masculino plural LES

CI femenino singular LAS

Este fenómeno, que goza de mala consideración social, está en expansión.

Es típico de la Castilla y León rural la pronunciación del dígrafo <ll> con su valor original, lateral aproximante, hoy prácticamente perdido. Es el sonido de la grafía francesa <ill> o la <lh> portuguesa. Para hacernos una idea, suena casi como <li>. Lluvia se pronunciaría algo así como liuvia.

El yeísmo es el fenómeno que consiste en pronunciar “ll” como “y”

El español en Cataluña, Valencia y Baleares

El español de esta zona tiene una clara influencia de la lengua catalana-valenciana. Así, las oclusivas sonoras a final de palabra suenan como sordas: pub>pup, Madrid>Madrit.

El fonema /l/ se pronuncia velar, como en portugués, más atrasada en la cavidad bucal y cercana a una /u/. La vocal /a/ puede sonar cerrada en algunos puntos de Cataluña y Baleares.

Gramaticalmente, se usa mucho más el futuro simple que en el resto de la península, donde su uso es casi exclusivo para hipótesis. En estas zonas, por influencia de la lengua catalana-valenciana, sí se usa como acción futura con mucho más frecuencia.

Territorios donde se habla catalán-valenciano

El español en el País Vasco y Navarra

En el País Vasco y Navarra destaca el menor uso de los pronombres respecto a otras zonas de la península.

Ya se lo comió > ya lo comió

El diminutivo suele formarse, normalmente, en <-ico/a>.

Es divertido para el resto de hablantes de español el uso típico que se hace del artículo antes de papá/mamá. El papá y la mamá.

El español en el sur de la Península Ibérica

En este vamos a intentar explicar las peculiaridades de los dialectos del sur: castellano-manchego, extremeño, andaluz, murciano y canario.

Idiomas de España y grandes áreas dialectales del español

Lo primero que hay que decir de estas hablas no tiene carácter lingüístico, sino social. Comparten todas ellas es un arraigado desprestigio en todo el país. Sus formas de hablar son tachadas como incultas o inferiores por los habitantes de las zonas septentrionales.

Huelga decir que esta fama tiene justificación social por una aceptación errónea de lo que es un estándar prescriptivo de la lengua. El desarrollo de unas u otras variedades no está determinada por un aspecto educativo o de nivel cultural, sino por evolución histórica de la lengua.

Pero no debería tratar de sociolingüística este artículo, así que vamos directos a la dialectología.

El extremeño

Si colocamos en dos extremos las variedades de Castilla y las andaluzas, vemos claramente que en medio encontramos, tanto geográfica como lingüísticamente, dos variedades: el extremeño y el castellano-manchego.

Divisiones lingüísticas de Extremadura

El extremeño estaría más cerca del andaluz, y el castellano-manchego más cerca de las variedades del norte (aunque, claramente, no forma parte de ellas).

El extremeño pierde completamente las consonantes finales, sobre todo la -s en todas las posiciones, pero también la -r de los infinitivos o la -l.

Aparte de tener su vocabulario propio, como todas las demás áreas, un aspecto muy llamativo del extremeño (o castúo, término que se ha hecho popular en los últimos años) es el cambio de entonación en las oraciones interrogativas en la zona central de la provincia de Badajoz, incluyendo las capitales de la provincia y la autonómica: Mérida.

En español, como en todas las lenguas romances y en la gran mayoría de lenguas indoeuropeas, las interrogativas están marcadas por una subida del tono en la parte final. Así, en ¿Quieres café?, el tono asciende en la palabra café.

En la zona referida el tono no solo sube, sino que también alarga la última sílaba. Algo así como ¿quieres caféé?. No conozco ninguna otra zona del español que lo haga, es una exclusividad de la provincia extremeña de Badajoz.

También cabe destacar que hacen el diminutivo en -ino/a: un poquino.

El castellano-manchego

En la zona dialectal castellano-manchega se incluyen la zona de La Mancha (Guadalajara no forma parte ni de esta zona lingüística ni de La Mancha geográfica) y la mayor parte de la provincia de Madrid.

Área del castellano-manchego (sin Madrid)

Su característica principal es la pérdida de la -s final, sobre todo en interior de palabra o frase, aunque suele mantenerse al final del discurso (ante pausa). Esto tiene una consecuencia muy peculiar, y es que cuando detrás hay una consonante velar (k, c, q, g) da como resultado un sonido parecido a una j (asco>ajco).

Está muy expandido el laísmo y, algo menos, el leísmo.

El andaluz y murciano

Voy a hacer una división poco académica pero que nos servirá para ahorrar espacio: andaluz occidental y andaluz oriental/murciano.

En estas tres hablas: andaluz occidental, oriental y murciano, la pérdida de la -s es total e influye de alguna manera en las consonantes que la siguen.

En andaluz occidental, se produce una lenición (debilitamiento), en andaluz oriental se produce una geminación (duplicación). Así, por ejemplo, en la secuencia los barcos, un andaluz occidental pronunciaría algo pareciado a loh farco y uno oriental lobbarco.

Se pierden todas las consonantes en posición implosiva, esto es, a final de sílaba. Todas.

En Andalucía occidental se usa el pronombre “ustedes” con la segunda persona del plural de los verbos: ustedes coméis.

El uso de ustedes/vosotros en España

Un gran mérito del oriental y del murciano es haber desarrollado una marca distintiva y única en todo el español para el plural.

Así, el andaluz occidental marca el plural exclusivamente por el artículo (que lleva aspiración o no), pero en Córdoba, Jaén, Granada, Almería y Murcia se abre la vocal. Esas hablas tienen, para algunos, hasta diez vocales, las cinco del español estándar más sus variedades abiertas. Estas últimas se usan para distinguir el plural y para diferenciar las segunda y la tercera personas del singular en presente de indicativo.

El seseo y el ceceo en España

El seseo, rasgo geneal del español (lo raro es la distinción <s/z>, exclusiva del español peninsular, o sea, absolutamente minoritario en el idioma), nació en Andalucía occidental, en un núcleo entre las ciudades de Cádiz, Sevilla y Córdoba.

Seseo, ceceo y distinción en España. El seseo de Extremadura es debido a que esa zona es de habla tradicionalmente portuguesa. En Murcia, es una evolución propia de la zona de Cartagena

Si dividimos Andalucía en tres franjas de norte a sur, teóricamente el norte distingue entre <s/z>, la zona central sesea y la sureña cecea, pero la realidad es que en cualquier parte es posible encontrar las tres cosas, aunque en algunas sea más habitual algún rasgo concreto.

Se calcula que el 35% de la población andaluza distingue (en aumento), otro 35% sesea (en disminución lenta) y un 30% cecea (en disminución considerable).

Por esto, el andaluz es la variedad puente entre el español europeo (España, Guinea) y el atlántico (Canarias y América).

El canario

El canario es, de hecho, un habla ya considerada atlántica (aunque hay quien introduce un tercer tipo de español llamado africano, en el que estarían este y el guineano. Para mí, no tiene mucha lógica ya que estas dos hablas no tienen rasgos comunes suficientes para su agrupación).

El seseo es total, aunque hay algunos reductos ínfimos de distinción e incluso de ceceo. El uso de vosotros y su forma verbal está tradicionalmente perdido aunque en los últimos años se aprecia una revitalización. La pérdida de la -s implosiva es total y se mantiene, a diferencia de las hablas sureñas peninsulares, la aspiración incluso en posición final total. Es decir, frente a un andaluz los barcos>loh barco, un canario loh barcoh.

¿Hablas progresistas o innovadoras?

Las hablas meriodionales de España aportan una gran variedad y soluciones diferentes en la evolución del idioma que vino del norte. En un exceso de chovinismo, algunos las han catalogado como progresistas frente al norte conservador, “el español del futuro”.

Si bien es cierto que algunos rasgos, como la pérdida de la -s implosiva, avanza imparable hacia el norte, otros, como la aspiración de la h- inicial (humo pronunciado como jumo) es un rasgo conservador que se perdió en las hablas septentrionales hace siglos.

Las hablas del norte, por su parte, también aportan al español general que está por venir, como por ejemplo la confusión de los pronombres (laísmo, leísmo, loísmo), que, todo parece indicar, está en lenta pero firme expansión.

El español de América

Cuando empecé a escribir este artículo sobre las diferencias geográficas del español quería hacer varios artículos sobre América. Pretendía evitar la denominación y agrupación clásica de “español de América”. Hay muchas variantes americanas. Pero las necesidades editoriales han hecho que al final no quede otro remedio. Internet es así.

Voy a hablar solo de los grandes rasgos característicos de la lengua en aquellas latitudes.

Breve historia del español en América

Históricamente, el español llegó de la mano de los colonizadores y conquistadores a finales del siglo XV. El gran puerto de salida era Sevilla, donde ya se había desarrollado la variedad andaluza occidental de la lengua que ya empezaba a llamarse española.

Los colonos eran en su mayoría andaluces. Estos pasaron sus hablas a Canarias, primero, y a América, después. Además, los no andaluces tenían que pasar bastante tiempo en la capital sureña antes de partir, por lo que podemos presumir que llevarían una mezcla de acentos. El español que llegó a las colonias era, pues, mayoritariamente andaluz.

Principales rutas del comercio con América. Estas zonas recibían mayor influencia de las hablas de la metrópoli

Las grandes ciudades americanas estaban mejor conectadas con la metrópoli, por lo que sus hablas recibían más influencias de las variantes españolas (en general, mejor consideradas socialmente en aquellos tiempos). Por eso hoy día el español de las zonas mejor comunicadas históricamente y grandes ciudades de América se parecen más al español de Castilla que el de otras zonas más periféricas.

El seseo

El primer rasgo común a todos los países es el seseo, aunque iría siendo hora de dejar de considerar esto un rasgo extraño, ya que si miramos el porcentaje de hablantes globales de español, lo raro es pronunciar diferente <ce> y <se>. Este fenómeno es completamente minoritario y se ve reducido al español de España (excepto Canarias y en parte Andalucía) y Guinea (salvo en algunas zonas).

El seseo nació en Andalucía, desde donde viajó a América

Aunque hay algunas áreas, escasas, donde está presente el ceceo, es absolutamente minoritario, está en rápida decadencia y, como en la península, goza de mala reputación.

El seseo atlántico

Como se ha visto, la división tradicional distingue entre español europeo y español atlántico. El español europeo sería, claro, el de España excepto Canarias. Aparte, se encontraría la región de Andalucía, en el sur de la península, que es un puente entre ambos.

La principal diferencia sería el seseo generalizado en el atlántico, que incluiría las islas Canarias, las islas Filipinas, que formaban parte de la Nueva España y estaban muy influenciadas por México, y todo el continente americano.

Seseo, ceceo y distinción en el español

Yeísmo y rehilamiento

El yeísmo está generalizado, aunque esta es una característica presente también en Europa y que avanza a pasos agigantados. La <y> y la <ll> se pronuncian siempre igual en las áreas yeístas. En la variedad rioplatense se ha avanzado un paso más y se da el fenómeno del rehilamiento.

Áreas donde está presente y ausente el fenómeno del yeísmo. Cabe destacar que solo se encuentran zonas mixtas destacables en España

Este consiste en pronunciar ambos signos como <sh> en el inglés shower, o <ch> en el francés chat. Se puede escuchar su variante sonora (moviendo las cuerdas vocales) en el habla cuidada, más culta. Este sonido sería como el francés je, o el inglés measure.

Vosotros, ustedes

En América no existe el pronombre vosotros ni la forma verbal que le corresponde. Se sustituye siempre por ustedes y se usa con el verbo conjugado en tercera persona del plural. Esto coincide con el español de Canarias y en parte con el de Andalucía occidental, donde se usa ustedes pero conjugado con la segunda persona del plural. Así, en español de España excepto Canarias y Andalucía: vosotros coméis; Andalucía occidental: ustedes coméis; América y Canarias: ustedes comen.

¿Tú o vos? El voseo

Otro gran fenómeno diferenciador sería el uso del pronombre vos para la segunda persona del singular frente a . Este es el último gran fenómeno porque, de hecho, ya no es general a toda América como ocurre casi totalmente (casi, lo que significa que en realidad no totalmente) con los dos anteriores.

Aunque el voseo, como se llama este fenómeno, está presente casi en todos los países americanos, hay amplias zonas donde no se usa.

Hay que aclarar dos puntos: hay un voseo reverencial, cortés, que es arcaico y prácticamente está extinto (aunque algo queda); y el voseo dialectal, que es ampliamente usado en muchas zonas de América y se utiliza para el trato con confianza, equivalente al en las zonas donde no existe el voseo.

El voseo reverencial seguía la secuencia vos – vuestro – os, mientras que el dialectal usa vos – tu – te y una forma específica para el verbo.

Zonas voseantes. A mayor oscuridad del azul, más común es su uso

Pero hay muchísimas zonas más donde el voseo es generalizado. Además, hay varios tipos de voseo, no son todos iguales.

En España el voseo murió en el siglo XIX en, de nuevo, Andalucía. Todavía persiste en una pequeña zona de Lugo, Galicia, pero no se sabe si viene del español o es influencia de la lengua gallega.

Para terminar, y sintiendo profundamente no poder extenderme en ello, diré que el español de América se divide en primera instancia en seis zonas: andino, caribeño, chileno, centroamericano, mexicano y rioplantense.

Particularidades de Guinea y Filipinas

Hay otras zonas donde el español tiene peso por tradición o por número de hablantes: Guinea y algunos enclaves de África, me centraré en Guinea.

En el actual español de Guinea, idioma oficial y ampliamente hablado y enseñado, aunque existe el seseo, es minoritario, siendo mayoritaria la misma diferencia entre la pronunciación de <za> y <sa> que hay en España.

También, aunque el español de Filipinas está casi extinto, actualmente hay una tendencia a acercar el habla local a la europea, porque España está ejerciendo una influencia cultural potente en los hablantes.

Así, la división primera entre español atlántico y europeo parece poco exacta, ni de forma global ni de forma concreta, porque hay países donde los dos fenómenos que supuestamente separan, el seseo y la distinción de ese y zeta, conviven.

Además, el español atlántico resultaría enormemente vasto, casi inabarcable, con una diversidad increíble, lo esperable viendo el tamaño del territorio hispanoparlante en América.

29 COMENTARIOS

  1. Excelente si lo vemos desde el punto de vista español, mas limitativo en referencia al español de América. No te acuso de nada, solamente te felicito por el desarrollo de este artículo y lo útil que puede ser extenderlo con mayores aportes de las zonas dialectales fuera de España y no solo definidas como “español mexicano”, “español caribeño”, etc…

    Para información de Roberto, quien dice que si quitas el yucateco te quedas con el dialecto mexicano, le aclararía que incluso en la extensa área que conforma lo que aquí conocemos como “el norte” de México, que son los estados fronterizos con EE.UU. más Durango, Sinaloa y Baja California Sur (zona que en población iguala a España) se habla “español del norte de México” y que no tiene nada que ver con el que se habla en la Ciudad de México y menos con el que se habla en los alrededores de ésta, ni con el veracruzano o el de Oaxaca, entre otros; incluso dentro de esta zona definida como “norte de México” hay sub zonas dialectales con entonaciones diferentes, formas de expresión y palabras distintas, tan distintas como las del castellano de Madrid, Cataluña y el de León.

    En español “mexicano” formal nos entendemos todos, pero cuando sacamos lo coloquial, lo propio, lo de nuestra ciudad o región, varias veces tenemos que preguntar a qué se refieren con lo que intentaron decirnos. Me pasa a mí que soy de Chihuahua y vivo en Monterrey, cualquier “chilango” pensaría que hablamos igual, pero no, hablamos distinto aunque hablamos “más igual” entre nosotros (nos separan 800 km por carretera) los norteños en relación con los sureños.

    A Roberto le diría que para los mexicanos solo existe un español colombiano, pues casi todo nos llega acá a través de Bogotá, así como al resto de América Latina le llega casi todo lo mexicano a través de la Ciudad de México (sobre todo de la televisión de allá) y poco se conocen fuera de nuestro país otros dialectos regionales que son tan diversos como los del español de España.

  2. La forma de alargar las preguntas que hacen en Badajoz es parecida a la de Aranda de Duero. Hay un dicho local que lo ejemplifica: “¿De Aranda y lloraaas?, hija un demonio.”

  3. Hola. Nunca lo había leído pero me ha gustado mucho su artículo, solo que lo encuentro limitativo sobre todo en los españoles de América, valdría la pena el complementar el artículo con mayores características de cada tipo de español en América.
    Saludos.

  4. El mapa del voseo no debería colorear a Yucatán; al parecer en algún momento Rona comentó que se presenta en zonas rurales de la península; pero, hasta donde recuerdo, nunca se ha constatado con datos ni investigaciones (caso contrario de Chiapas y Tabasco).

  5. Euskara Gaztelaniaren euskalki besterik ez bada, argitarapen hontan esaten denez, zuen bisitariak erraz irakurriko eta ulertuko dute hitz hauek, Euskara-Gaztelania hiztegirik hartu gabe.

    Argi dago hizkuntza eta egia baino, gezur hutsak eta politika nazkagarria nahiago duzuela hemen, beraz, jo dezagun Espainia eta espainiarrren jatorrira.

    Ez, ez zaudete Erromatar Imperioaren jauntxoen artean, baizik eta haien morroi artean, Iberiar penintsula (astur eta euskaldunen ezik) guztik memperatuta eta morroituta zegoelako erromatar aroan, aintzinako beste hizkuntza guztiak galduz.

    Ez, ez zaudete godo germaniarren artean aurkituko, beraien aroa labur oso izan zenez, penintsula osoa menperatzeko guda amaitu gabe utzi zuten, astur-kantaurien lurraldeak suntsitu ondoren, beraien hizkuntzarekin bat. Beraz, zeuen kontuak Pelaio inguruan, ezin dira mantendu.

    Eta hor iristen gara zeuen beldur eta gorroto sakon-sakonera. Hau da, guda hori, Tarik arabiarrak moztu egin zuela (Rodrigo aurkako godoak deituta, gainera), eta euskal herriak (hau da, Euskara mintzatzen duen herriak) iraundu zuen. Horren gainera, zortzi mendez, arabiarrak izan zineten, hizkuntzaz, eta musulmanak erlijio arloan… nahiz eta hortik aurrera (eta orain arte) kristauak, espainolak eta odol purutasuna aldarrikatu arren.

    Hor dago zeuen beldur eta gorroto atabikoa. Hor, zeuen gezurren jatorri bakarra.

    “Espainia”, Isphan feniziar hitzan du bere jatorria. Hau da, “untxien lurraldea”. Arro izan dezakezue, beraz, Espainia Handiarekin, Euskara euskalki huts bat bezala ikusten, mesprezu osoz, “Untxi Gorentasunak”…

    Post-Data:

    Ea norbait, Donemiliagako zenobioan, “zeuen” glosen artean, hau da, Gaztelaniaz idaztutako lehen hitzen artean, Euskaraz agertzen diren hitzak aurkitzen duen… eta zeuen historia ikasten dezuten, behingoz.

    Eta ea norbait Orreagan 711. urtean gertutakoa azaltzen duen… Zeuen “Espainia” eta “Espainiarra” borroka horri zor diolako bere sormena.

    Inoiz arte, “españolencehablantes”

  6. Hola. En España existen 4 idiomas oficiales. El gallego , vasco y catalán no son dialectos del español….(puedes informarte antes de publicar un artículo)
    De nada :)

  7. Magnífico reportaje. A pesar de que no puedas extenderte más, ya has dicho mucho. Sobre todo, agradezco el comienzo, donde escribes algo así: no hay una lengua mejor ni más culta que otra.

  8. Me ha gustado este artículo, en el año 1980 hice mi doctorado en Lengua y tuve la oportunidad de abordar este tema con los primeros lingüistas, como Quilis, etnolingüistas, Coseriu y algunos españoles que habían confeccionado el primer atlas lingüístico y lexical del español en el mundo. Gracias por refrescarlo.

  9. Debo indicarle que los comentarios sobre el castellano en Galicia son erróneos. Nadie actualmente defiende que el fenómeno de la “gheada” tenga su origen en la influencia del castellano. Véase por ejemplo “Fonética en fonoloxía históricas” de Ramón Mariño

    • Hola, Xose.

      Por supuesto, ¡puedo estar equivocado! Pero me he decantado por esta opción voluntariamente.

      Puedes mirar la respuesta que le he escrito a Ghato.

      ¡Gracias y un saludo!

  10. Me encantó tu post. Qué trabajo. Me ha resultado de sumo interés, francamente. Siempre he tenido cierto interés en lenguages y sus dialectos y el artificismo de la ‘normalización’ de un idioma. En particular, es una converación de los postres clásica, en Baleares, el usar el idioma como herramienta política es algo que me da siempre que pensar.
    Gracias por el mega-post, vaya curro-

  11. Hola. Es un tema que me apasiona, gracias por este artículo. No sabía lo que cuentas sobre Guinea Ecuatorial, ojalá en el futuro pudieras dedicar más espacio a las distintas variedades.

    Un dato curioso: viajé a Perú hace unas semanas y descubrí que en el dialecto andino del Cuzco y zonas vecinas distinguen s de z, ¡pero solo en “doce”!

    Discrepo con el último párrafo, porque el castellano peninsular es bastante más diverso que el americano, debido al “efecto fundador”. Se podría hacer una diferencia entre el “castellano general” (~85%): seseante (o ceceante), sin “vosotros”, sin leísmo y el “castellano del centro-norte de España y Guinea Ecuatorial”: con distinción, con “vosotros”, con leísmo. Fuera de España. tal vez solo Colombia tenga diversidad lingüística importante, piensa que los 120 millones de mexicano hablan casi todos en “mexicano”. Es gracioso lo de llamar “seseo” al ceceo conservador, pero está totalmente asentado en el uso general y en las obras especializadas.

    Los seis grandes bloques dialectales en América me parecen la mejor opción, pero tienen algunos puntos debatibles. Uno de los “gordos” es si contar a las hablas de las tierras altas colombianas (el acento y dialecto típico de Colombia, p.ej.: lo que hablan en Bogotá) como “andino” o hacer un grupo aparte. El otro es si el paraguayo (muy guaranizado) y el camba del este de Bolivia son o no “rioplatense muy particular”. Y mi pequeño dialecto, el “chilote” del archipiélago de Chiloé en el sur de Chile y áreas vecinas, ¿es una forma de “chileno” o más bien habría que agruparlo como el hijo pródigo del gran bloque caribeño-canario-andaluz (s aspirada o perdida, jota aspirada, r caída en infinitivos, sin voseo [la mayor marca del chileno]).

    Mi dialecto es bastante “raro”, no solo en Chile, sino más allá jajaja. Como nuestra entonación corriente tiende a ser ascendente, no hay forma clara de distinguir preguntas de afirmaciones y tal vez por ello tenemos un interrogativo átono en las preguntas con respuesta Sí/No; tu ejemplo de “¿Quieres café?” sería “¿Quieres café qué?” Además tenemos otros verbos auxiliares aparentemente por influencia del mapudungún: “dejó escrito las cartas” (~ escribió las cartas antes de otra acción implícitamente conocida), “pasó a perder su zapato” (~ perdió su zapato durante un desplazamiento). Y los comparativos con primera y segunda singular parecen gallego mal entendido: “Es más viejo que a ti / que a mí” (Gall: Es mais vello ca ti / ca min). Hay yeísmo generalizado, pero una pequeña franja es “yeísta distinguidora” si me permites la expresión: para mí, “se cayó” es con la y corriente del castellano y “se calló” es con la j inglesa de jeep. Y bo/bu/go/gu se neutralizan en wo/wu y las reconstrucciones son intercambiables: bote/wote/gote, golilla/wolilla/bolilla. Hay un si que narrativo: “Y el príncipe si que le dijo a la princesa”. Y un sí qué de incredulidad: “¿¡Eso le iba a decir sí qué!?”. Un partitivo a, creo que es arcaico en otros sitios: “Compraras huevos y nos trajeras a uno” [= uno para cada uno] y una especie de ambulativo a “No está, anda a Castro” (~ No está, salió para Castro y no ha vuelto). Y un “estar que” para acciones inminentes ¿similar al gallego “estar a”?: “Están que llegan” (~Ya están a punto de llegar). Un presente perfecto para suposiciones: “Ese ha venido” (~Supongo/Deduzco que él vino). En el centro y norte del archipiélago hay un “loísmo” para complemento directo: “Si hallas mi ropa me lo traes”. Y, como en en chileno y rioplatense, hay negación a la francesa con “na[da]”: “No trajo na sus cosas” “No vino na”.

    Y no quiero aburrirte na, así que me despido :) Saludos.

      • Estimado Roberto,
        Discrepo contigo sobre tu comentario del español mexicano que también es muy variado y posiblemente no lo conozcas (no por desconocer las variantes chilenas digo que hay un único español chileno, para nada me atrevería a decir eso); ya con el simple hecho de tener 2 millones de kilómetros cuadrados, más de 120 millones de personas hablando “un español” que ha sido influenciado por más de 500 años con más de 60 lenguas indígenas e idiomas extranjeros, no creo que hablemos un solo mexicano. No tiene nada qué ver un español mexicano sudcaliforniano (con acento del norte, pero también costeño, “comiéndose” las eses del final, y usando palabras arcaicas del español del siglo XIX porque se han mantenido un poco aislados del continente), con un español mexicano serrano poblano (de gran influencia náhuatl, lengua indígena que ha aportado mucho al español internacionalmente, con palabras como: aguacate, tomate, cacahuate, chocolate, apapacho, etc.), ni tampoco con un español mexicano yucateco con gran influencia maya y un acento único. Que en las telenovelas y películas se limiten a estereotiparnos con un solo dialecto o acento es otra cosa. Te lo digo yo que soy mexicana y he vivido en varias partes de México y en el que de España, y una de las cosas que más me distinguen inmediatamente dentro de México es mi “acento chilango”. Como bien mencionó Bernardo, así como hacer una generalización del español africano (incluyendo a Canarias y a Guinea en un mismo grupo sería hacer un análisis poco profundo, y en el que no sé si valdría la pena incluir también el español saharaui, que ha perdido hablantes), lo mismo pasa con la generalización de un español americano (qué también Bernardo lo mencionó por fines prácticos) y un único español dentro de cada país, por las mismas condiciones históricas, culturales, geográficas, ambientales ya comentadas para el caso de México.

        • Tienes razón, exageré un poco, pero mantengo el fondo de mi comentario. Sé que hay diversidad dentro de México y estoy consciente de la existencia del yucateco, las variedades costeñas y las que forman un continuo con las centroamericanas. Pero… el castellano de México sigue siendo “homogéneo” si tomas en cuenta sus 120 millones de personas y sus 2 millones de kilómetros cuadrados. Una vez que sacas el yucateco, las variedades costeñas y centroamericanas, te quedas con el “dialecto mexicano” que tiene muchos acentos, pero sigue siendo poco diverso si lo comparas con otras regiones. Saludos.

          • A grandes rasgos, tenemos, dentro del español mexicano, los acentos norteño, chilango, central, occidental, de la zona maya y el de Oaxaca (yo diría que es éste el más “neutral” de todos… yo soy de Oaxaca… aunque dentro del estado de Oaxaca también hay acentos). xD

            Luego, dentro de cada zona, los acentos varían sutilmente por cada estado. Y dentro de cada estado, varía por región. Y en cada región se pueden encontrar variaciones de acentro de acuerdo a la clase social de sus hablantes. xD

            De ahí que decir que existe un solo español y que es el mismo idioma en todas partes es falso. La verdad, no sé cómo le hacemos que, todavía, en escritura nos entendemos. xD

          • Roberto, Solo dije el yucateco, el costeño, el norteño por mencionar algunos. Creo que te sigues limitando porque los desconoces y lo generalizas de lo que solo sabes desde afuera ;) Con todo respeto, ¿de dónde te basas para afirmar tal cosa?

          • Valeria, me baso en varios sistemas de clasificación de los dialectdel castellano. Consideran cosas como los pronombres, el número de fonemas (en particular, el yeísmo) y algunas características de pronunciación como la aspiración o no de eses finales o la pronunciación de la jota y la n final. Las clasficaciones usuales, tal como la de este artículo, consideran 6 grandes bloques en América: mexicano, centroamericano, caribeño, andino, rioplatense y chileno. Como mencionaba en mi primer comentario, las cosas son algo más enredadas, pero esos 6 bloques son bastante buenos para empezar. Saludos.

  12. No sé cómo será de exacto el resto del artículo, pero mal empiezas diciendo que la gheada gallega proviene de imitación del castellano, esa es una de las varias teorías sobre su origen, y personalmente creo que bastante errónea por una simple razón, la gheada tiene dos zonas geográficas bien delimitadas y con características distintas, siendo la tercera franja pegada a Castilla la que no la tiene. Es decir, más que de clase social y sentimiento de inferioridad, tiene que ver con la geografía.

    • Hola, Ghato.

      Evidentemente, hay más de una teoría sobre el origen de la gheada, lo sé, como de casi todo en lingüística. De todas formas, tachar de inexacta la opinión no me parece del todo empírico, porque eso significaría afirmar taxativamente otra teoría, y no es posible actualmente, sea cual fuere.

      Me he decantado por la solución expuesta por dos motivos: el primero es que no hay espacio suficiente para hablar de toda la casuística de todos los fenómenos del español, para eso harían falta miles de páginas, y yo solo dispongo de unas cientos de palabras; el segundo es que me parece el más exacto. Sí, obviamente, me parece el más exacto a mí. Cada uno podrá decantarse hacia la teoría que más le guste con la argumentación que le parezca adecuada. Es cierto que hay autores que dicen que es un fenómeno nativo gallego; hay quien incluso ha dicho que es indoeuropeo o preindoeuropeo (huelga decir que ambas cosas me parecen, cuando menos, poco probables).

      Sé que la polémica de que surgiera en la Edad Media son las palabras “aranja” y “Jundislavo” que aparecen en un texto del siglo XII. Sencillamente, yo no creo que representen un sonido /x/. Es raro que solo haya un par de casos de todo el material que tenemos en gallego medieval, que es mucho, y que no haya constatación en ningún documento portugués medieval, ya que la fonética de ambos idiomas empezó a diferenciarse alrededor del siglo XV. Además, a favor de la influencia castellana está que el fenómeno parece más repetido a partir del siglo XVII, cuando el español empezó a entrar en la sociedad gallega.

      Me parece más lógico que fuera un fenómeno adoptado por la convivencia de lenguas, como en cualquier parte del mundo donde conviven idiomas, estos se influyen recíprocamente. Igualmente el gallego ha dado palabras y ha influido en el español o castellano de Galicia (y de bastantes más partes), el español ha aportado este sonido al gallego.

      Sé que el préstamo fonético no es el más común en las lenguas del mundo, pero está bien documentada su existencia.

      ¿Puedo estar equivocado? Desde luego.

      En fin, debatir, desde la educación y el respeto, siempre es bueno.

      Un saludo.

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