La mortalidad infantil es un indicador demográfico que muestra el número de defunciones de niños en una población de cada mil nacimientos vivos registrados, durante el primer año de su vida. Sin duda, es uno de los indicadores fundamentales de la salud de la población.

Como muchos otros indicadores, como, por ejemplo, la esperanza de vida (la media de la cantidad de años que vive una determinada población absoluta o total en un cierto período), la mortalidad infantil se distribuye de manera desigual a diferentes escalas geográficas, desde la global hasta la regional.

Podemos encontramos desigualdades de salud entre y dentro de continentes, países, regiones, ciudades y barrios. Por eso, es muy importante hacer hincapié en un concepto, el de que “tu salud depende de dónde vives”.

Bill Davenhall en una charla TED sobre esta cuestión se pregunta cómo es posible que en nuestras historias clínicas no aparezca el historial geográfico. En otras palabras, dónde hemos vivido y trabajado durante nuestra vida. En definitiva, el hecho de que vivamos en un sitio o en otro, sin duda condiciona nuestra salud presente y futura.

Mortalidad infantil: un problema complejo y multifactorial

En particular, la mortalidad infantil es un problema complejo y multifactorial. Se asocia con una variedad de factores desde la salud materna, la calidad y el acceso a la atención médica, las condiciones socioeconómicas o también prevención y prácticas de salud pública.

Si observamos el siguiente gráfico, veremos como globalmente se redujeron las tasas de mortalidad infantil de forma considerable durante el siglo XX.

Evolución de la mortalidad infantil en el mundo
Evolución de la mortalidad infantil en el mundo. Pulsa para ampliar.

A pesar de la reducción drástica de mortalidad infantil, las tasas más altas al nivel global en la actualidad se observan todavía en África y zonas de Asia, tal y como puede observarse en el gráfico.

Otro dato llamativo es el hecho de que EEUU, con una tasa de 5,9 (en 2016) se encuentre en la cola cuando nos fijamos en los países de la OECD.

La evolución de la mortalidad infantil en Europa

En el caso de Europa, la mejora ha sido también notable hasta el punto de que en la mayoría de los países europeos encontramos en la actualidad 2-3 muertes infantiles por cada 1.000 nacimientos vivos.

Las ratios más elevadas en la actualidad se corresponden con los países de Europa del Este (Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía o Rusia). En los años 60 la ratio en España estaba en 43 y en Portugal en 77. La mejora de ambos países a lo largo de los años ha sido notable, tal y como puede apreciarse en la siguiente visualización.

Evolución de la tasa de mortalidad en Europa. Pulsa para ampliar.

Fuente de los datos

3 COMENTARIOS

  1. Considero que en la medida que la población tenga acceso a la educación, en esa misma medida la mortalidad infantil en países donde la tasa es elevada tenderá a ir reduciéndose.

  2. La verdad que hoy sería una bendición la mortalidad infantil porque estamos demasiadas bocas y nos vamos a comer no solo toda la carne si no toda la hierba que brota en el campo. Después de los insectos somos los más númerosos. Menos chorradas y más conciencia por el planeta porque si no tenemos casa dónde nos vamos ir a vivir pues hassta ahora no hay visos de ningún planeta habitable cercano o lejano.

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