Cuando viajas a Portugal, dependiendo de la localidad que visites, tendrás que aguzar más o menos los sentidos para darte cuenta de las dos grandes obsesiones del ideario nacional portugués. Ideario, por otra parte, que tanto las instituciones oficiales como su población se preocupan mucho por alimentar.

Una es el mar, comprensible dada su situación geográfica. La otra es la época de las grandes exploraciones, también comprensible vista su historia que es consecuencia, de nuevo, de su situación geográfica.

Y es que de historia va este artículo, que, en el caso de la entidad política portuguesa, da comienzo en el siglo XII.

El Condado Portucalense

Entre los años 1087 y 1091 llega al Reino de León el caballero francés Enrique de Borgoña para ayudar en la lucha contra los musulmanes. Se casó con Teresa de León, hija del rey Alfonso VI, y recibió el Condado Portucalense.

Condado Portucalense donado al caballero Enrique de Borgoña

Este condado no debe confundirse con otro Condado Portucalense que se fundó en el siglo IX. Aquel era mucho más pequeño. Cuando Enrique murió, Teresa gobernó el condado hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso.

Ella ya comenzó a llamarse reina, pero fue su hijo, después de derrotarla en el campo de batalla, quien vio reconocido su reclamo y pudo titularse rey de Portugal.

El original condado Portucalense compartía la actual frontera norte y oriental con el actual Portugal y por el sur llegaba hasta Coimbra.

La primera expansión del reino de Portugal

Alfonso I, llamado el conquistador, dejó un reino con el doble del tamaño del condado que había recibido. En 1249, Portugal ya había terminado su Reconquista.

Mapa de la Península en tiempos de Fernando II y comienzos del reinado de Alfonso IX
Mapa de la Península en el siglo XII. Autor: Ricardo Prieto Chao

En 1415 se conquista Ceuta, y este hecho es el que marca la época de expansión del reino de Portugal. Se tomó la decisión de explorar la costa africana, hacia el sur y, en menor medida, ir hacia el oeste.

En 1418/19 se llega a Madeira y en 1427 a las Azores. En 1471 se estableció una factoría en el golfo de Guinea. El objetivo era llegar a las Indias para dominar el comercio de las especias, y en 1488 se cruza el cabo de Buena Esperanza, Sudáfrica.

Rutas comerciales españolas y portuguesas en el siglo XVI

La primera etapa del imperio portugués

Después de la llegada de Colón a América y la división del mundo entre Portugal y España en el tratado de Tordesillas, se llegó a la India en 1498 y a Brasil en 1500.

En 1510 se funda el Estado Portugués de la India, con capital en Goa. Para el 1511 se funda Malaca y se llegó a las Islas Molucas, las preciadas islas de las especias. En 1557 se funda Macao y en 1570, Nagasaki, en Japón.

La parte más importante del imperio colonial portugués era, con diferencia, Brasil. De 1500 a 1530, la presencia portuguesa parece haberse limitado a expediciones de recolecta del palo-brasil. De este árbol se hacía tinte de buena calidad.

La colonización empezó, de hecho, en 1534, cuando el rey Juan III organizó el territorio en 12 capitanías generales hereditarias. Después, en 1549, el modelo cambió y se incorporó un gobernador general para toda la colonia.

Primera división territorial de la colonia portuguesa de Brasil

Las otras dos colonias principales de Portugal, y que conservó hasta finales del siglo XX, fueron Angola y Mozambique, en la costa africana.

Una buena fecha para estudiar la colonización de Angola es 1575, cuando se fundó la actual capital, Luanda, con el objetivo de dominar el comercio de esclavos.

En cuanto a Mozambique, el control de la zona era ya efectivo en 1530, aunque la amenaza de los corsarios turcos era constante.

Tras la independencia de España

Después de la independencia de la Monarquía Hispánica en 1640, Portugal vivió guerras continuas con Holanda y con España. Con la primera, por mantener su imperio colonial, con la segunda, por su independencia.

La última y definitiva paz con Holanda se selló con la recuperación de los territorios que esta le había arrebatado en Brasil, pero también con la pérdida de muchas plazas asiáticas.

Imperio portugués en el siglo XVI

Las primeras pérdidas ocurrieron temprano, ya en el siglo XVII, a favor de Inglaterra en la India y las ya mencionadas contra los Países Bajos.

Durante todo el siglo XVIII los conflictos con España en América fueron constantes y a principios del siglo XIX se fundó el Reino Unido de Brasil, Portugal y el Algarve.

Este estado convertía Portugal en una provincia, si bien no de Brasil, sí de un país cuya capital era Río de Janeiro y cuyo territorio más importante era el americano.

Imperio portugués a finales del siglo XVIII y principios del XIX, antes de la independencia de Brasil

La independencia de las colonias

Portugal tuvo que reconocer la independencia de Brasil en 1825. Tras esta importantísima pérdida, el país se centró en expandir sus territorios de Angola y Mozambique.

En 1961 la India invade militarmente Goa y el resto de enclaves en el subcontinente. En 1975 tuvo lugar la Revolución de los Claveles, con la que terminó la dictadura de Salazar. El nuevo gobierno republicano accedió rápidamente a reconocer la independencia de los dos países africanos y de Timor Oriental, el archipiélago indonesio.

El último enclave colonial portugués fue la actual ciudad china de Macao, que fue entregada al gigante asiático el 20 de diciembre de 1999.

Este país, para quien escribe una auténtica joya y una maravilla, tiene fama de ser el país de la tristeza, de las melancólicas voces de fado moviendo la ropa tendida en las ventanas, de los intrépidos navegantes surcando los mares de todo el globo, de Eça de Queirós, José Saramago y el enorme, insustituible e inimitable Fernando Pessoa.

Pero, sobre todo, Portugal vive con la cabeza vuelta por la nostalgia o, mejor, la saudade de un pasado demasiado pesado para una espalda tan pequeña.

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Bernardo estudió Filología Románica en la Universidad de Salamanca. Después cursó el máster de Español como Segunda Lengua en la Universidad Complutense de Madrid. Tras un año en Madrid haciendo diferentes trabajos, voló hasta Singapur para dar clases de español durante un año. Volvió a Madrid y dio clases en una academia de español para extranjeros y ahora es traductor y community manager para una empresa de bicicletas de prestigio internacional. Aunque estudió filología por pura vocación, sus intereses siempre han abarcado todas las humanidades, sobre todo la historia, el arte, la geografía o la filosofía.

2 COMENTARIOS

  1. Te felicito por tu amenidad y precisión en lo expuesto. Mi enhorabuena y te animo a seguir adelante. Muchas gracias por compartir tus conocimientos.

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