Yugoslavia es un antiguo Estado que, tiempo después de su desaparición, sigue levantando pasiones.

Son muchos los interesados en la historia, el sistema político, las intrigas o las luchas nacionales que nacieron en su seno. Su lenta separación fue traumática y sus consecuencias políticas son muy palpables hoy día.

Historia medieval: los pueblos eslavos

Es imposible entender el país y todo lo que pasó sin saber un poco de la historia del occidente balcánico, la zona donde se situó.

Migraciones de los pueblos eslavos

Una parte de los pueblos eslavos, después llamados los eslavos del sur, llegaron a esta área en diversas migraciones desde el siglo VI hasta el VIII.

Desde muy pronto se dividieron y formaron países, entre los que destacan los reinos de Serbia, Croacia y Bosnia. Los grupos étnicos no siempre coincidían con los países. El reino de Bosnia, por ejemplo, era étnicamente croata en su origen, una mezcla después.

Los reinos de Bosnia y Croacia estuvieron bajo influencia del Papa y Carlomagno y tomaron como religión el catolicismo. Serbia entró en la órbita bizantina y abrazó el cristianismo ortodoxo.

En el siglo XII, Croacia y Hungría se unen en la misma corona, situación que se mantendrá, más o menos, hasta el siglo XX. Serbia y Bosnia pasaron a ser territorios del Imperio Otomano (Turquía) en el siglo XV. Durante la larga dominación turca, los bosnios comenzaron a convertirse al Islam.

Los Balcanes hacia el año 850

El surgimiento de la idea de Yugoslavia

Durante el siglo XIX y los movimientos nacionalistas, intelectuales croatas, eslovenos y serbios abrazaron la idea del yugoslavismo. Al modo de Italia o Alemania, los eslavos del sur deberían crear un estado que los uniera a todos.

Los nacionalistas serbios acabaron adoptando la idea del yugoslavismo y quisieron dar a Serbia el papel del Piamonte. Este país conquistó todos los territorios italianos y fundó el reino de Italia.

Durante la Primera Guerra Mundial, los líderes croatas y serbios llegaron a un acuerdo. Ambos pueblos estaban muy mezclados en casi todos los territorios, por lo que separar dos territorios de manera federal no se veía viable.

El Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos y el Reino de Yugoslavia

El 1 de diciembre de 1918 nació el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos con el gobierno de Alejandro I de Yugoslavia. Este país no estuvo libre de polémicas desde su nacimiento. La opinión pública croata defendía la unidad territorial de Croacia y estaba en contra del modelo centralista que acabó imponiéndose.

En diez años, el país tuvo 25 cambios de gobierno. La inestabilidad era rutina. El 6 de enero de 1929, el rey anuló la constitución y se convirtió en monarca absoluto, instaurando una dictadura.

El 3 de octubre del mismo año se cambió el nombre del país a Reino de Yugoslavia. En realidad, era el nombre general en todos los ámbitos (incluso entre la población) excepto en el oficial.

Se eliminaron las divisiones territoriales nacionales y el rey se preocupó por formar una identidad yugoslava, prohibiendo los partidos políticos y las ideas autonomistas y nacionalistas. Uno de los movimientos más importantes durante toda la existencia del reino fue la oposición croata.

Las regiones administrativas (banovinas) creadas durante la monarquía absoluta

La República Federativa Socialista de Yugoslavia

Durante la ocupación en la Segunda Guerra Mundial existió un estado fascista croata, otro serbio y otro en Montenegro. Pero las tropas partisanas del general Tito echaron a los invasores, reunificaron el país e instauraron un gobierno de corte comunista.

Tito creó el socialismo autogestionario, muy diferente del soviético, se distanció de la URSS y de la OTAN y fue uno de los principales países del Movimiento de Países no Alineados.

Las repúblicas federales de la República Federalista Socialista de Yugoslavia. Kosovo y Voivodina eran autonomías dentro de Serbia

El mariscal fue el único que consiguió mantener el país en paz y en franco progreso, tanto económico como social, y su muerte supuso el fin de esta situación. En mitad de una crisis económica y las tensiones nacionalistas de los diferentes territorios, Yugoslavia empezó a dividirse a finales de los años ochenta del siglo XX.

Tras la ascensión al poder de partidos nacionalistas en Serbia (que creían en la Gran Serbia, concepto por el que todo el territorio yugoslavo debía ser una extensión de esta), en Eslovenia y Croacia, comenzaron la secesiones. Estas dos repúblicas se independizaron en el año 1991, y Bosnia y Macedonia las emularon al año siguiente.

La disolución de Yugoslavia

Composición étnica de los territorios de la antigua Yugoslavia

En 1992, Serbia y Montenegro abandonaron el socialismo y adoptaron el nombre de República Federal de Yugoslavia. La guerrilla kosovar fue una fuente constante de conflicto en el nuevo estado. La ONU se convirtió en el tutor del territorio de Kosovo en 1999 después de bombardear Belgrado.

En 2003, el país se pasó a denominar Serbia y Montenegro. Desaparecía, así, la última entidad política con el nombre de Yugoslavia.

Montenegro se independizó en 2006 y, el 17 de febrero de 2008, Kosovo declaró su independencia de Serbia (parcialmente reconocida por la comunidad internacional).

Fuentes: 1, 2, 3, 4 y 5.

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