La organización territorial de la península Ibérica en tiempo de los romanos

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Este artículo forma parte de la serie “La organización territorial de la península ibérica y España“. Artículo anterior: la organización territorial de la península Ibérica antes de los romanos

Los romanos realizaron diversas divisiones de la península Ibérica a lo largo de la historia de su Imperio. La primera organización político-administrativa del territorio peninsular se remonta a los comienzos del siglo II a.C.

Hispania Citerior e Hispania Ulterior, en torno a 197 a. C.
Hispania Citerior e Hispania Ulterior, en torno a 197 a. C.

La Hispania Citerior y la Hispania Ulterior

En el año 197 a.C. se crearon dos provincias, Hispania Citerior (con capital en Tarraco, comprendía desde el Valle del Ebro y el litoral mediterráneo) e Hispania Ulterior (con capital en Corduba, el Valle del Guadalquivir). Las provincias se encomendaban cada una a un pretor, que ejercía de gobernador provincial.

mpaa conquista romana Hispania
Mapa de la conquista de Hispania simplificado. Fuente.

Tras un intenso proceso de romanización y con la conquista efectiva de la mayor parte de la Península, César Augusto aprovechó su estancia en Tarraco en el invierno del 27-26 a.C. para reorganizar de nuevo la vieja división de la Península.

La división de la Hispania Citerior

El nuevo emperador decidió dividir definitivamente Hispania en tres circunscripciones, tres provincias llamadas Ulterior Baetica (con capital en Corduba), Ulterior Lusitania (con capital en Emérita Augusta) y la Hispania Citerior (con capital en Tarraco), que sería después llamada Tarraconense.

División de Hispania con Augusto

La subdivisión en conventus

Las provincias estaban subdivididas en ‘conventus’, algo que podría equipararse a nuestras modernas provincias. En la época republicana los conventos no habían tenido estrictamente una acepción territorial. Con la llegada del Imperio la reorganización territorial augústea cada convento estaba dotado de una capital conventual.
En la capital de cada uno de los conventus se centralizaba normalmente la administración de justicia, la recaudación de impuestos y el culto imperial. A través de los conventos se elaboraba también el censo.
Gracias a la Historia Natural de Plinio el Viejo, redactada a mediados del siglo I d.C., disponemos de una detallada relación de todos los conventos peninsulares.
División conventual de España en el Alto Imperio Romano
División conventual de España en el Alto Imperio Romano. Fuente: Pablo Ozcáriz Gil, Los conventus de la Hispania citerior.

Cartaginense y Gallaecia

Ya a finales del siglo III, cuando el imperio estaba en caída libre, el empreador Diocleciano lo divide en dos entidades independientes, una en Occidente y otra en Oriente.

Del mismo modo, propone en 298 d.C. una nueva división administrativa para todo el imperio. Afecta a Hispania en la creación de dos nuevas provincias: la provincia Cartaginense y la provincia de Gallaecia.

Hispania romana dividida en 5 provincias.
Hispania romana dividida en 5 provincias. Fuente.

Próximo post de la serie: La organización territorial de la península Ibérica en tiempo de los visigodos. Este artículo forma parte de la serie “La organización territorial de la península ibérica y España“.

* Para saber más: Este artículo sobre la organización administrativa de la Hispania romana.

3 COMENTARIOS

  1. […] Año 27 AC: El Emperador Augusto divide la peninsula Ibérica en tres provincias. Tras un intenso proceso de romanización y con la conquista efectiva de la mayor parte de la Península, César Augusto aprovechó su estancia en Tarraco en el invierno del 27-26 a.C. para reorganizar de nuevo la vieja división de la Península. El nuevo emperador decidió dividir definitivamente Hispania en tres circunscripciones, tres provincias llamadas Ulterior Baetica (con capital en Corduba), Ulterior Lusitania (con capital en Emérita Augusta) y la Hispania Citerior (con capital en Tarraco), que sería después llamada Tarraconense. Las provincias estaban subdivididas en ‘conventus’, algo que podría equipararse a nuestras modernas provincias….. En la capital de cada uno de los conventus se centralizaba normalmente la administración de justicia, la recaudación de impuestos y el culto imperial. A través de los conventos se elaboraba también el censo. Gracias a la Historia Natural de Plinio el Viejo, redactada a mediados del siglo I d.C., disponemos de una detallada relación de todos los conventos peninsulares ( https://www.geografiainfinita.com/2015/08/la-organizacion-territorial-de-la-peninsula-iberica-en-tiem….) […]

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