Empecemos por el principio. Un mapa es una representación gráfica y métrica de una porción de territorio sobre una superficie bidimensional. Esta superficie es generalmente plana, pero que puede ser también esférica en el caso de los globos terráqueos.

El mapa se caracteriza por contar con medidas de distancia, que denominamos escalas y a través de las cuales se puede obtener un resultado aproximadamente exacto del espacio que separa dos puntos en la realidad representada.

La palabra mapa deriva del latín mappa, que significaba esquema o lienzo. De hecho, tal y como explica a Geografía Infinita la experta en cartografía Andrea Zucas, lienzo es el término al que desde la antigüedad y hasta la fecha más uso se le ha dado. “Incluso con la invención de los primeros globos terráqueos, se decía que se le pegaban al globo esos lienzos”, explica.

Así las cosas, el concepto de mapa tardó en estar claramente definido. Durante mucho tiempo, para aludir a una representación gráfica se utilizaban indistintamente los términos mapa, carta, tabla, descripción o geografía, y las dos últimas también se referían a textos que relataban las características de un territorio.

Litografía de 1886 llamada 'Federación imperial' de Walter Crane y sir John C.R. Colomb.
Litografía de 1886 llamada ‘Federación imperial’ de Walter Crane y sir John C.R. Colomb.

El término “cartografía” es relativamente reciente, ya que, según relata Zucas, a la que entrevistamos en el blog; fue sugerido en 1839 por el vizconde de Santarem en una carta dirigida a otro historiador, refiriéndose al estudio de cartas antiguas (Harley y Woodward, 1987, pp. 12-13) y se introdujo en los diccionarios como «el arte de trazar cartas geográficas».

Sirvió para designar el trabajo de un grupo de profesionales que hasta ese momento se denominaban geógrafos de forma genérica y que pasarán a llamarse cartógrafos. “En el siglo XVI, los encargados de hacer mapas eran denominados cosmógrafos o geógrafos indistintamente, y lo mismo elaboraban un mapa en una expedición, escribían un tratado de astronomía, inventaban el sextante, o trazaban el plano de alguna fortaleza”, explica esta experta.

La diferencia entre cartografía antigua y cartografía histórica

La palabra cartografía y su afianzamiento coincide con el nacimiento de la geografía moderna, en la segunda mitad del siglo XIX. Yendo un paso más allá, Zucas detecta cierta ambigüedad en los términos que utilizamos. “La cartografía antigua y la cartografía histórica son denominaciones diferentes”, detalla.

Mapa de Upsala de la Ciudad de México (1555), un ejemplo de cartografía antigua.
Mapa de Upsala de la Ciudad de México (1555), un ejemplo de cartografía antigua.

En este sentido, la cartografía antigua sería “la que se conserva desde tiempos pasados y ha quedado obsoleta por que ha perdido su uso inicial (político, militar, geográfico, social, etc.)”.

En cambio, la cartografía histórica es la relativa a la historia o “la que representa aspectos históricos, pudiendo enmarcarse además en el contexto de la cartografía temática”.

Mapa histórico de la España de los Reyes Católicos
Mapa histórico de la España de los Reyes Católicos

Las expresiones «cartografía antigua» y «cartografía histórica» son frecuentemente utilizadas como sinónimas, tanto en textos españoles como extranjeros, según explican Antonio Crespo Sanz y Alberto Fernández Wyttenbach. A su juicio, tal confusión no debería producirse, ya que la cartografía histórica hace referencia a mapas que reflejan el pasado y que se han realizado posteriormente.

La Asociación Cartográfica Internacional es tajante al considerar como mapa antiguo (old/archaic map) “cualquier mapa que ya no sirve para el propósito con el que fue producido y que ahora tiene solo un interés histórico o artístico”, mientras que un mapa histórico (historical map) es aquel que “representa características o fenómenos que existen o que se cree que han existido en un periodo del pasado”.

Existen mapas que son antiguos e históricos a la vez, como es el caso del siguiente ejemplo. Dibujado en el siglo XVIII, representa la división de los reinos de España y Portugal con sus correspondientes escudos, descripción de batallas y otros hechos históricos.

Chatelain, 1705-1739: Carte Historique et Geographique de Royaumes d’Espagne et de Portugal divises selon leurs Royaumes et Provinces.
Ejemplo de mapa que es antiguo e histórico a la vez. Chatelain, 1705-1739: Carte Historique et Geographique de Royaumes d’Espagne et de Portugal divises selon leurs Royaumes et Provinces.

“Está bien hablar de estos conceptos para que podamos enfocar acertadamente una búsqueda y que sepamos además como surgieron los términos a través del tiempo”, valora Zucas quien también detecta un “notable el interés generalizado en los últimos tiempos por la cartografía, han pasado a convertirse en singulares antigüedades, o se han puesto en valor cada vez más por historiadores como fuentes documentales”.

En este sentido explica que “afortunadamente, ya que durante mucho tiempo fueron relegadas a un segundo plano, fueron guardados celosamente en archivos y bibliotecas”. En nuestro país, hoy contamos con “grandes cartotecas, que gracias a las nuevas tecnologías están dando a conocer sus fondos, consecuencia directa de los años que llevan catalogándolo y recatalogándolos”.

Faltan estudios teóricos sobre cartografía

Pero algo “muy importante” para Zucas es que “no abundan los estudios teóricos sobre su naturaleza u objetivos demandándose su recuperación histórica para ser divulgada de manera académica”. “Es infinita la información que puede leerse en una cartografía y a su vez  es un territorio deshabitado de investigación que los observe desde prismas diferentes”, añade.

Aquí es donde aún, para Zucas, queda mucho por contar ya que abarca todas las facetas, se trata de una disciplina donde interactuó simultáneamente la ciencia, el arte y la técnica en cada momento histórico de la humanidad, influenciándose de las distintas corrientes artísticas y levantándose en diferentes ubicaciones geográficas.

¿Cómo se catalogan los mapas?

Un archivo se organiza, de cara a simplificar la búsqueda, de manera que en bibliotecología para catalogar este material documental, se considera antiguo cuándo este haya sido publicado antes de 1901 y moderno posterior a esa fecha, aunque en algunas instituciones se sigue estableciendo como fecha límite el año 1830.

A juicio de Zucas “en este momento donde la información fluye y es accesible a casi todo el mundo, a veces es necesario valerse de recursos donde poder canalizarla adecuadamente”. De esta manera defiende que “la cartografía es ideal para ello, más aún cuando disponemos de archivos tan importantes”.

3 COMENTARIOS

  1. No es cierto que “no abundan los estudios teóricos sobre su naturaleza u objetivos demandándose su recuperación histórica para ser divulgada de manera académica”. En los últimos 20 años se han publicado muchos estudios teóricos y metodológicos novedosos sobre la cartografía antigua (sobre todo, en inglés y en francés, pero también en alemán, y menos en español, portugués e italiano).

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