Los masones tuvieron especial interés por todas las Ciencias de la Tierra. Se interesaron por la Geografía, la Astronomía y la Meteorología. Las dos primeras habían tenido una vigilancia férrea por parte de la Iglesia Católica desde el siglo XV, cuando consideró que los avances científicos que se produjeron ponían en entredicho sus tesis científicas. Sólo hay que recordar a figuras como Giordano Bruno y Galileo Galilei.

La relación entre la masonería y la meteorología se remonta al siglo XIX -e incluso al XVIII-, según explica Margarita Martín, delegada de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Euskadi. Tal y como señala esta experta que recientemente ha impartido en San Sebastián una charla sobre esta relación, una de las figuras destacadas fue el marino Jorge Juan, director del Observatorio Astronómico de Cádiz y del Seminario de Nobles de Madrid.

Retrato de Jorge Juan en el Museo Naval de Madrid
Retrato de Jorge Juan en el Museo Naval de Madrid

Estos Seminarios de Nobles eran focos de difusión cultural y científica muy activos en su época. No estaban controlados por la Iglesia que, en aquella época, era la única organización autorizada a divulgar el saber. Cualquier otro sistema de acceso a la Ciencia y a la Filosofía era sospechoso de herético.

“Más clara es la relación en el siglo XIX, cuando se crea el Instituto Central Meteorológico a propuesta de la Institución Libre de Enseñanza”, prosigue Martín. En este sentido, explica que esta organización, de inspiración masónica, creo un entramado de organismos destinados a promover el conocimiento y a apartarlo del control eclesiástico. Su primer director fue Augusto Arcimís Wherle, astrónomo y amigo íntimo de Francisco Giner de los Ríos.

Sede del antiguo Instituto Central Meteorológico en el parque del Retiro de Madrid
Sede del antiguo Instituto Central Meteorológico en el parque del Retiro de Madrid

Entre los geógrafos había que considerar entonces a los marinos, pues eran los que mayores conocimientos de geografía tenían. Las cartas de navegación eran secretas, pues iban contra la Geografía oficial eclesiástica. Los marinos tenían necesidad de grandes conocimientos de astronomía para guiar los barcos. Marinos, geógrafos y astrónomos eran lo mismo. Tres en uno.

A principios del siglo XX, en el momento de máximo esplendor de la Meteorología, no sólo en España sino en toda Europa, el Instituto Central Meteorológico dependía del Insitituto Geográfico y sus directores eran ingenieros geógrafos. Una profesión que hoy no existe y que “se echa en falta”, lamenta Martín.

España tenía un atraso descomunal en el desarrollo de la Meteorología a finales del siglo XIX. Además de España, sólo Grecia y Turquía carecían entonces de Servicio Meteorológico oficial. “Si no es por el impulso de la ILE (Institución Libre de Enseñanza) a la creación del Instituto Central Meteorológico (ICM), no sé cuánto tiempo más se hubiera tardado en crear”, explica Margarita Martín.

Augusto Arcimís
Augusto Arcimís

De hecho, el ICM fue suprimido durante casi dos años por el primer gobierno conservador que hubo. Su director Augusto Arcimís sufrió el ostracismo del Observatorio Astronómico de Madrid (vinculado a sectores religioso-conservadores) y la desidia total de la Admnistración. Fue el Ingeniero Geógrafo José Galbis quien sacó al ICM del pozo en el que había caído.

Una figura muy relevante en la meteorología es Mariano Doporto. Ya se había iniciado en la Masonería antes de ir a Guipúzcoa, formó la Logia Altuna nº 15 en San Sebastián. Revolucionó la forma de hacer las predicciones meteorológicas en el País Vasco. Llegó en 1927, tras aprobar las oposiciones de la Diputación de Gipuzkoa para Director del Observatorio de San Sebastián-Igueldo.

Imagen de archivo del observatorio de Igueldo (San Sebastián)
Imagen de archivo del observatorio de Igueldo de San Sebastián, tomada por el propio Mariano Doporto en 1927, cuando se hizo cargo de él.

Doporto introdujo el método científico, que no se había aplicado anteriormente ya que se hacía uso del empirismo, inició la toma de datos climatológicos científicamente, renovó toda la instrumentación, comenzó a divulgar la Meteorología a través de conferencias, coloquios, artículos periodísticos y diariamente a través de la radio. Esto último lo hizo en 1927 al mismo tiempo que Fontseré (con el que mantenía comunicación) lo inició en Barcelona.

Además Doporto comenzó el estudio de las capas superiores de la atmósfera en el Observatorio de Igueldo. Implantó una completa red de observación pluviométrica en Guipúzcoa, centralizando la información en el Observatorio de Igueldo. Publicó diariamente el Boletín Meteorológico del Observatorio de Igueldo, con datos de superficie, de sondeos de la atmósfera superior, predicción para 48 horas, tanto en mar como en tierra. Este servicio era el mejor posible en su época. La guerra y la posguerra acabaron con todo esto.

Imagen de Archivo de Mariano Doporto participando en una conferencia internacional representando a Irlanda.
Imagen de Archivo de Mariano Doporto, en 1949, participando en la sesión inaugural de la Organización Meteorológica Mundial en representación de Irlanda.

Con todo, su principal aportación a la ciencia, el descubrimiento del nivel isopícnico entre 8 y 10 kms de altura y el 25 km, de mucho interés para la aviación, se produjo cuando fue director del Servicio Meteorológico irlandés, tras el exilio. Fue el primer español en estar presente en la Organización Meteorológica Mundial (cuyo segundo director fue otro masón reconocido). Sólo que representaba a Irlanda, de cuyo servicio meteorológico era director. De hecho fue el único español con presencia en la sesión inaugural de la Organización Meteorológica Mundial, ya que España no estuvo representada por el aislamiento internacional al que estaba sometida durante los primeros años de la dictadura franquista.

Imagen de Archivo de Mariano Doporto participando en una conferencia internacional representando a Irlanda.
Geografía general de España, de Mariano Doporto

Tal y como explica Martín, Mariano Doporto fue “suprimido” por la Dictadura. Ninguno de sus éxitos científicos fueron comentados en España. Ni tan siquiera su muerte. A su juicio “la Democracia no remedió nada esta situación ya que, aunque le aplicó la Ley de Amnistía Política de 1976, cuando estaba muerto desde 1964; le reintergró al Cuerpo de Meteorólogos y reconoció la pensión a su viuda; cumplió y cumple aún la condena al olvido que ha recaído sobre muchos de los científicos de la Repúbica, además de otros intelectuales de aquella de época”. “Desmemoria”, señala Martín.

Como ya se ha apuntado, además de Mariano Doporto destacó Eduard Fonteseré, que fue miembro del tribunal de oposicones que convocó la Diputación de Gipuzkoa en 1927 y quien le dirigió parte de su tesis doctoral en 1938 en Barcelona. Fonteseré creó en el Servei Metéorològic de Catalunya. Pertenecía a la Logia Lleitat. Lo dirigió desde 1905 hasta 1939, cuando se suprimió.

El hermano de Mariano Doporto, Luis Doporto, fue director del Instituto Geográfico. Era masón reconocido y fue condenado en 1940 por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. La sentencia no se ejecutó porque se exilió en México. También despuntó Domingo Quílez, otro gran investigador de la misma época.

Durante la dictadura destacó Zabaleta en Meteorología marítima. Otro meteorólogo importante fue Tapia Contreras que hizo estudios de generación artificial de la lluvia en el Rif durante el Protectorado Español (finalizó en 1956). Según explica Martín, destaca a estos porque “fueron los que se empeñaron en investigar durante esa época en la que el pensamiento dominante era la muerte a la inteligencia”.

Sin duda alguna, a juicio de esta experta, los mayores avances en la Meteorología se produjeron en España entre 1910 y 1936. Después se han producido avances tecnológicos, pero el conocimiento del sistema atmósfera-océano ha progresado mucho menos. Esta descripción es aplicable a otros países “avanzados”.

Los factores determinantes del avance en Meteorología son las inversiones económicas en experimentación. En este sentido, las dos guerras mundiales y el desarrollo de la aviación militar y comercial propiciaron esas inversiones.

En España hubo otro fenómeno añadido: la crisis política de 1927 y la posterior instauración de la República que dio libertad a la educación, la cultura y la ciencia, hasta poco antes controladas por organizaciones católicas que impulsaron, pero también limitaron, su desarrollo en función de sus intereses.

Si en la literatura se puede hablar de una generación del 27, en la Ciencia también se dio ese fenómeno de ardor, entusiasmo y florecimiento de la investigación científica. Influyó mucho la ILE con su política de becas y de generación de “institutos” científicos: La Junta de Ampliación de Estudios, la Residencia de Estudiantes, la Residencia de Señoritas, el Instituto-Escuela, el Museo Pedagógico, el Laboratorio de Física y Química, el Instituto Nacionnal de Ciencias Físico-Naturales.

El entusiasmo intelectual que la conjunción de  todas estas iniciativas y acontecimientos históricos se refleja en la Misiones Pedagógicas de 1932 a 1936, que llevaron la Cultura a lugares donde no sabían lo que significaba esa palabra.

Las primeras mujeres científicas también son de esta época y la mayoría de ellas, producto de la ILE, la Residencia de Señoritas y la Junta de Ampliación de Estudios, como la donostiarra Felisa Martín Bravo, primera mujer doctora en Físicas y primera mujer meteroróloga de España. Todo se acabó en las mismas fechas y por los mismos motivos que los proyectos de Mariano Doporto en el Observatorio de Igueldo.

4 COMENTARIOS

  1. Me gusta saber esto porque la masoneria a mi juicio es muy ostracista, nadie pide que nos muestren sus secretos, yo pienso que toda organizacion tiene informacion que es solo para sus afiliadosy sobre todo siendo una organizacion tan selectiva y digo esto porque son muchas las personas ilustres que han pertenecido a ella, aunque ahora no se si habra muchos jovenes interesados al menos en saber de que se ocupa esta organizacion tan antigua como las catedrales.

    Lourdes

  2. Todo esto que ud.publica me interesa y no sabía lo de los Masones.-Como siempre ocurre la Historia se olvida de estos hombres.-yo vivo en Argentina y nací en una ciudad fundada por Masones La Plata .provincia de Buenos Aires.-en la actualidad vivo en una hermosa ciudad.- Mar del Plata tambien provincia de Buenos Aires.-
    Gracias por toda la información que recibo.-

  3. COMO SIEMPRE ATINADOS REPORTAJES TAMBIEN COMO LAS CULTURAS JUDIAS LOS MASONES HAN MANTENIDO OCULTO PARA EL PUBLICO EN GENERAL SU IDIOSINCRACIA .

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