Recientemente los Museos Vaticanos han recuperado con todo su esplendor una auténtica joya cartográfica que brilla con luz propia. Tras una restauración que ha llevado cuatro años, en 2016 ha vuelto a abrir sus puertas la Galería de Mapas Vaticana, toda una obra maestra que merece la pena explorar.

Los visitantes de los museos Vaticanos acuden en su mayoría al calor de la Capilla Sixtina, que es la que acapara casi todas las miradas. Pero en el camino que lleva hacia ella hay una estancia vaticana que merece sin duda la pena. Tras pasar por el salón de los tapices y antes de acceder a las estancias que en su día pintara Rafael, la ruta hace parada por esta espectacular Galería “delle Carte Geografiche”, como es denominada en italiano.

Vista general de la sala de mapas del Vaticano
Vista general de la sala de mapas del Vaticano

Situada en el lado oeste del patio del Belvedere, contiene una serie de mapas topográficos pintados de Italia con base en dibujos del fraile y geógrafo Ignazio Danti, un sacerdote italiano nacido en Perugia en el seno de una familia acomodada.

Danti aprendió desde niño los rudimentos de la pintura y la arquitectura. Pero además, este humanista se convirtió en un experto matemático. De hecho, después de completar sus estudios en filosofía y teología, ya como monje dominico, pronto se dedicó con mucha atención a las matemáticas, la astronomía y la geografía.

Durante su estancia en Florencia, en 1563, fue invitado por el gran mecenas florentino Cosme I de Médici a participar en un gran proyecto cosmográfico, el “Guardaroba”, situado en el Palazzo Vecchio, una estancia diseñada por Giorgio Vasari. En ella, Cosme de Medici tenía un interés muy del “cinquecento”, el de representar el mundo conocido, en un intento de reflejar al duque como dominador del cosmos.

Sala del Guardaroba del palacio Vecchio, en Florencia, decorada con mapas.
Sala del Guardaroba del palacio Vecchio, en Florencia, decorada con mapas.

Danti pintó 30 de los mapas que decoran las puertas del guardaroba y componen la estancia, en los que reflejó diversas regiones del mundo. Para ello se basó ampliamente en las ediciones impresas publicadas por Giacomo Gastaldi, Abraham Ortelius, Gerardus Mercator, entre otros. El gran globo terrestre de la guardaroba (1564–1568) también es obra suya.

Tras abandonar Florencia, Danti se convirtió en profesor de matemáticas en la Universidad de Bolonia. Allí construyó un gran gnomon en la iglesia boloñesa de San Petronio, la línea meridiana, que todavía es visible en el pavimento de la iglesia. También pasó algún tiempo en Perugia, a invitación del gobernador, donde preparó mapas de la república de Perugia. Tal era su interés por la cosmografía y la geografía.

Danti es elegido para ejecutar la sala de mapas del Vaticano

Con este bagaje geográfico extraordinario y habida cuenta de sus logros matemáticos, el Papa Gregorio XIII le invitó a Roma, lo nombró matemático pontificio y le hizo miembro de la comisión para la reforma del calendario. Pero tenía además otros planes para él.

Detalle del mapa de Italia de la sala de mapas del Vaticano
Detalle del mapa de Italia de la sala de mapas del Vaticano

Cómo no, también lo puso a cargo de los pintores que el Papa había convocado al Vaticano para continuar con la decoración del palacio, sobre todo para hacer una serie de mapas de las regiones de la Italia moderna en la recién construida Galería de Mapas que rodeaba el Belvedere.

Representación completa de la Península Itálica en la sala de mapas del Vaticano
Representación completa de la Península Itálica en la sala de mapas del Vaticano

Este extraordinario proyecto, iniciado a principios de 1580 comprendía los mapas de la totalidad de la península italiana en 40 grandes frescos, cada uno representando una región, así como una vista en perspectiva de su ciudad más importante. Se añadían las islas y posesiones como Aviñón, en Francia, y por entonces posesión pontificia.

Los mapas incluyen planos y vistas de ciudades, como es el caso de la de Florencia, incluida en la Toscana.
Los mapas incluyen planos y vistas de ciudades, como es el caso de la de Florencia, incluida en la Toscana.

Encargada como parte de otras obras artísticas previstas por el Papa para decorar el Vaticano, Danti y quienes a sus órdenes trabajaron tardaron tres años en completar los 40 paneles de la larga galería de 120 metros de largo.

La idea central de la sala, expresada por el propio Dante, es que cuando uno caminara por la estancia experimentara la sensación de estar pasando por los Apeninos, auténtica espina dorsal del territorio italiano, que cruzan la península Itálica de norte a sur.

De este modo, a un lado son visibles los territorios bañados por el mar Tirreno, mientras que al otro quedan los que están en la vertiente del Adriático. La disposición de los mapas y su observación discurre de norte a sur, desde la septentrional Lombardía o Piamonte, hasta la meridional Apulia o Calabria.

Un paseo por esta estancia permite imbuirse en la geografía italiana de tal modo que los paisajes se hacen visibles, las montañas, los ríos, los accidentes geográficos que inundan el país son más que presentes en la representación.

Es posible observar en el plano a las principales ciudades italianas, las capitales de cada una de las regiones, también allí representadas. Una experiencia que ningún aficionado a la geografía y los mapas debe dejar pasar.

En su techo, en forma de bóveda de cañón, aparecen reflejados los principales santos de cada región italiana y sus respectivos milagros. Además de los territorios italianos, entre los mapas presentes están los de la isla de Córcega, que pasó a Francia tras la Revolución de 1789, y Aviñón, propiedad de los papas hasta finales del siglo XVIII, cuando pasó a formar parte del Estado francés.

Al final de la sala y como síntesis se pueden apreciar dos mapas de la “antigua Italia” y la “Italia moderna”, que reflejan la evolución de la representación de la Península itálica desde tiempos de los romanos hasta el momento en que se realizó la sala.

Los mapas, uno a uno

La sala de mapas del Vaticano reparte sus representaciones cartográficas de la siguiente manera, de acuerdo con las regiones principales de Italia:

  • Dos mapas para para la actual región de Puglia:
    • Uno para la península Salentina.
    • Otro mapa de Gargano y Tavoliere.
  • Un mapa de la región de los Abruzzos, que incluye una representación de la ciudad de L’Aquila.
  • Tres mapas para la región de Marche:
    • Piceno (Actuales provincias de Ascoli Piceno, Fermo y Macerata), que incluye la representación de la ciudad de Macerata.
    • Marca de Ancona (actual provincia de Ancona), con plano de Loreto.
    • El ducado de Urbino (actuales provincias de Pesaro y Urbino) están situados al término de la galería.
Detalle de la región de Marche en los mapas de la sala de mapas del Vaticano.
Detalle de la región de Marche en los mapas de la sala de mapas del Vaticano.
  • Hay cuatro mapas para la región de Emilia-Romaña:
    • Flaminia (actual Romagna), con plano de Rímini.
    • El Ducado de Ferrara, con planos de Ferrara y de Comacchio.
    • El condado de Bolonia, con plano de la ciudad.
    • El ducado de Parma y Piacenza, con mapas de las dos capitales.
La zona de Emilia-Romaña representada en los planos del Vaticano
La zona de Emilia-Romagna representada en los planos del Vaticano
  • Cuatro mapas para las actuales regiones de Véneto, Friuli-Venezia Giulia, Trentino-Alto Adige y Lombardía, cuatro regiones que en el Cinquecento estaban bajo dominio veneciano. Están organizadas de la siguiente manera en la sala de mapas:
    • Un mapa del Ducado de Mantova, con plano de la capital.
    • Un mapa de Forum Iulii (actual Friuli) y Venezia Giulia con Istria incluida.
    • Un mapa de Véneto, correspondiente al actual Veneto y Lombardía, con planos de Vicenza y Padova (Venecia está representada en parte).
    • Un mapa del ducado de Milán, con plano de la capital.
  • Un mapa de Piamonte, con plano de Turín.
  • Un mapa de Liguria, con plano de Génova.
  • Dos mapas de la Toscana:
    • Un mapa de Etruria, con plano de Florencia.
    • Un mapa de San Miniato de Elba con plano de Portoferraio.
Vista de la Toscana en uno de los mapas de la sala de mapas del vaticano
Vista de la Toscana en uno de los mapas de la estancia vaticana.
  • Dos mapas de Umbría:
    • Agro Perugino, con plano de Perugia.
    • Agro Spoletino, con plano de Spoleto.
Mapa de Umbría en la sala de mapas del Vaticano
Mapa de Umbría en la sala de mapas del Vaticano
  • Dos mapas para Lazio:
    • Patrimonio di San Pietro, con planos de Viterbo y Orvieto.
    • Lazio e Sabina, con plano de Roma.
La región del Lazio en la sala de Mapas del Vaticano
La región del Lazio en la sala de Mapas del Vaticano, con Roma representada debajo.
  • Dos mapas para la Campania:
    • Campania, con plano de Nápoles.
    • Principado de Salerno con plano del Santuario de Montevergine.
  • Un mapa de Basilicata.
  • Dos mapas de Calabria:
    • Calabria citerior
    • Calabria ulterior.
  • Un mapa de Sicilia: con planos de Palermo, Siracusa y Mesina.
  • Un mapa de Cerdeña.
Vista de Cerdeña en la sala de mapas del Vaticano
Vista de Cerdeña en la sala de mapas del Vaticano
  • Un mapa de Córcega, que por entonces era de dominio genovés.
  • Un mapa de Malta: por entonces era de dominio siciliano, con plano de La Valletta.
  • Un mapa del Territorio de Aviñón (Francia), con plano de su capital, ya que esa ciudad francesa era una posesión pontificia.

La sala de mapas se competa con una representación de la Italia moderna y otro de la Italia antigua.

Una restauración que le ha devuelto todo su esplendor

El 17 de septiembre de 2012 dio inicio la restauración de la sala de mapas del Vaticano. Un proceso que, tal y como explicó el director de los Museos, Antonio Paolucci, fue “largo y complejo”, debido a la fragilidad del espacio. Esta situación ha supuesto una inversión de cerca de dos millones de euros, procedentes de diversos benefactores estadounidenses.

Detalle de una de las geniales ilustraciones naúticas con las que cuenta la sala de mapas
Detalle de una de las geniales ilustraciones naúticas con las que cuenta la sala de mapas

La última vez que se reparó este pasillo fue hace 150 años, y en todo este tiempo, sobre todo por el elevado número de personas que lo recorren cada día, la galería presentaba distintas formas de deterioro, especialmente el despegue de los frescos, algunos de ellos ante un serio peligro de caída.

Las superficies pintadas estaban amarillentas por el empleo en el pasado de aglutinante animal y la película pictórica presentaba defectos de adhesión y de cohesión, así como manchas, abrasiones, arañazos y acumulaciones de polvo.

Para atajar esta situación se emprendieron estas labores, que comenzaron con una fase de documentación que permitió la recopilación de datos, que serán un material documental muy preciado para el futuro. Esto ha arrojado a la luz diversos detalles hasta ahora ocultos, como fechas y nombres dibujados en forma de pequeñas olas marinas.

La restauración de la sala de mapas del Vaticano ha dejado al descubierto todo el esplendor de los frescos.
La restauración de la sala de mapas del Vaticano ha dejado al descubierto todo el esplendor de los frescos.

La Galería de Mapas del Vaticano ha recuperado el color que la caracteriza tras la extraordinaria restauración. Ese que sorprende al visitante en su tránsito desde los Museos hasta la célebre Capilla Sixtina. Ningún aficionado a los mapas debe perdérsela.

3 COMENTARIOS

  1. Tremendo cartografo este buen senor, eo es muy bueno preocuparse por las cosas espirituales y terrenalesy que hoy muchos tengamos la oportunidad de conocer su dedicacion y el gran conocimiento de Matematica que tenia, porque mucho tuvo que calcular para hacer todo eso. Muy bueno. Lourdes

  2. Si, el Vaticano posee demasiadas riquezas que deben compartirse. Ojalá esta sala restaurada sea muy visitada y que sirva para muchos estudios.

  3. sería interesante saber que tiene la Santa Sede sobre la “terra incógnita”, en e sector del Atlántico Sur Occidental Austral

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