La vida entre murallas: ciudades fortificadas europeas (I)

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Soy uno de esos ciudadanos que ha nacido extramuros, en los alrededores de una ciudad amurallada, Pamplona (Navarra, España). Quizá por eso sienta cierta atracción por este tipo de ciudades, en las que la vida transcurre paralela a los muros que en su día la defendieron de vecinos hostigadores o de pueblos belicistas. Arrancamos con este post una serie dedicada a las ciudades amuralladas. Hoy día, finiquitada esa finalidad defensiva, las murallas han quedado como un vestigio del pasado. Embellecen la ciudad y se integran en ella.

Spain-Flag-24 Pamplona, España

Es al menos lo que ocurre en Pamplona. Aquí los conciertos son en la Ciudadela, se va a las murallas a correr, los fuegos artificiales de San Fermín se ven en “la Vuelta del castillo”, donde quien no encuentra campo de fútbol juega en las campas, y donde también, en verano, es frecuente ver a quinceañeros sentados en grupo. La vida transcurre al lado de una muralla que antes limitaba en buena parte el crecimiento de la ciudad. Tanto es así que, según cuentan las crónicas, Pamplona celebró como un gran acontecimiento el derribo de parte de sus murallas, entre 1915 y 1921.

Imagen aérea de las murallas de Pamplona. Fuente.
Imagen aérea de la zona norte de las murallas de Pamplona. Fuente.

Aún con el derribo, logró integrarse en la ciudad gran parte del conjunto amurallado. El conjunto fortificado de esta ciudad situada en el norte de España tal y como lo conocemos fue construido entre los siglos XVI y XVIII, como defensa de los ataques franceses. Su ocaso se produjo en el siglo XIX, debido a su ineficacia frente los avances de la artillería y al gran crecimiento demográfico, que exigía una ampliación de la trama urbana. Pero ya en el siglo XX, las murallas volvieron integrarse de forma armónica y se convirtieron en guardianes de los parques, una de las características distintivas de la capital de Navarra.

Norway-Flag-24 Fredrisktack, Noruega

Tal y como se cuenta en la web de turismo de Noruega, “Fredrikstad puede presumir de ser la ciudad fortificada mejor conservada de Escandinavia”. El rey Federico II de Dinamarca, con claras inclinaciones militares e interesado por aumentar el poderío militar de su reino (por entonces la primera potencia marítima de Escandinavia) fundó el casco antiguo en 1567.

Vista aérea de Frederikstad (Noruega). Fuente.
Vista aérea de Frederikstad (Noruega). Fuente.

Fredrikstad es una de las tres poblaciones noruegas que han tenido murallas defensivas y la única que las mantiene intactas. La fortaleza de Fredrikstad se construyó según el modelo arquitectónico holandés, continuación de la conocida como traza italiana. Cuenta con amplias fosas llenas de agua y murallas de tierra gran altura. En el lado este de la fortaleza y mirando en dirección opuesta al río, se encuentran tres bastiones y dos contraescarpas, lugares apropiados para cañones.

Spain-Flag-24 Ávila, España

Las murallas de Ávila son el conjunto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente también de toda Europa. Esta excepcional construcción defensiva fue levantada, según la historiografía tradicional, en tan sólo nueve años, entre 1090 y 1099, algo que no resulta creíble, ya que una empresa de estas caracteríticas difícilmente pudo ser cosa de tan poco tiempo.

Con un perímetro de 2.516 metros, 2.500 almenas, 88 cubos o torreones y 9 puertas, la muralla de Ávila define y ha definido históricamente, como es lógico, el urbanismo de la ciudad castellana. De hecho, la propia muralla históricamente ha participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila.

Las murallas de Ávila Fuente.
Las murallas de Ávila Fuente.

Tal y como se cuenta en la información de mano editada por el Ayuntamiento abulense, cada ciudadano tenía su función. Los caballeros e hidalgos tenían que hacer la ronda por fuera, el pueblo llano de la ciudad vigilaba desde las almenas, los campesinos del entorno debían de reparar los adarves, limpiar los fosos y aportar la piedra, la cal y la arena que se necesitase, los judíos proporcionaban el hierro y los moros se encargaban directamente de las obras de albañilería. Quizá sólo de este modo, dado el compromiso con las construcción de todos los habitantes de la ciudad pueda explicarse por qué se pudo mantener este impresionante edificio.

A finales del S.XIX algunos círculos intelectuales abogaron por la demolición de la muralla, tal y como se estaba haciendo en otras ciudades europeas al considerarse que eran un freno para el desarrollo urbano. Afortunadamente el empeño del Ayuntamiento, y la falta de recursos económicos para su demolición, impidieron que aquellas ideas progresaran.

Italy-Flag-24 Lucca, Italia:

Ubicada entre Pisa y Florencia, Lucca tiene ingredientes más que atractivos para los foráneos. Cuenta con una imponente muralla renacentista que rodea la ciudad, con sus calles medievales circundadas de torres y trufadas de antiguas iglesias románicas que se levantan entre grandes plazas. Cerrado al tráfico, el casco antiguo de Lucca ofrece la posibilidad al turista de mantenerse al margen del mundanal ruido, en un viaje al pasado.

Vista aérea del centro histórico de Lucca. Fuente.
Vista aérea del centro histórico de Lucca. Fuente.

Lucca fue una relevante plaza fortificada en el norte de Italia. El hecho de que la ciudad fuera una república independiente durante 500 años (hasta 1847) sin duda tuvo que ayudar para que ésta se mantuviera ajena a la destrucción de la guerra. A día de hoy el recinto amurallado de esta localidad de la Toscana se conserva intacto entre los patrimonios artísticos más importantes de esta región italiana.

France-Flag-24 Carcassonne, Francia

Rodeada por una doble muralla de 3 kilómetros de longitud, en el interior del recinto amurallado de Carcassonne (Carcasona en español) se conserva el aspecto de las ciudades medievales europeas con calles angostas y tortuosas, edificaciones de fachadas con entramados, barrios de artesanos y gremios junto con elementos propios, como el castillo de los condes de Carcasona y la basílica de Saint-Nazaire.

Vista de Carcassonne. Fuente.
Vista de Carcassonne. Fuente.

Carcassonne fue muchas cosas. Un enclave protohistórico, ciudad galo-romana, plaza fuerte visigoda, ocupada por los musulmanes, capital del Condado de Carcasona, del Vizcondado de Carcasona, para pasar finalmente a ser cuartel general del ejército real francés, en tanto que senescalía de Carcasona.

Constituida en gran parte por elementos conservados desde la Edad Media, tras un período de abandono la ciudad fue restaurada con fines monumentales a partir de la segunda mitad del siglo XIX, con intervención de Eugène Viollet-le-Duc. La ciudad fortificada muestra en sus diferentes edificios y elementos arquitectónicos defensivos la huella entre el período prerromano, su abandono en el siglo XVII y su posterior recuperación.

Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por el programa de la Unesco en 1997, está catalogada como “Grand site national”, y su castillo y murallas como Monumento histórico por el Estado francés. Todos estos reconocimientos junto con un de por sí impresionante conjunto monumental hacen que Carcassonne sea uno de los centros turísticos más visitados de Francia.

Continuará…

… y como siempre, esperamos vuestras propuestas. ¿Con cuál te quedas tú?, ¿de cuál quieres que hablemos en el próximo capítulo?

3 COMENTARIOS

  1. Seguro que la tenías en mente, pero no puede faltar la de Lugo, y no sólo porque yo haya nacido en esa ciudad, sino por muchas razones más y más objetivas, como ser la única de orígen romano que se conserva en su totalidad si hablamos de su perímetro, todo y que la ciudad ha seguido desarrollándose fuera de ella.

    • Por supuesto que están en mi mente la murallas de Lugo, de hecho tengo una amiga lucense que en cuanto se entere…. En el próximo capítulo ahí estarán, ¡prometido! Saludos y gracias por la aportación

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